La alimentación, como siempre, es la base de nuestra Salud. Actualmente el sistema tiene especial interés en la hipermedicación de la población, incluso para situaciones que no son ni patologías. El objetivo es el negocio y cronificar cuantos más mejor. En este sentido la alimentación es el rival de la industria, porque desde hace mucho tiempo está constatado que resuelve innumerables trastornos.

En línea con este planteamiento, me gustaría informar que patologías como el cáncer, también pueden restablecerse, según el caso, a través de la alimentación. Un nutriente clave para el cáncer es la vitamina B17, que se encuentra principalmente en las semillas de manzana y albaricoque, pero también está presente en:

  • Arroz integral
  • Avena
  • Mijo
  • Cebada
  • Garbanzos
  • Lentejas
  • Almendras
  • Nueces
  • Anacardos
  • Frutos rojos
  • Ciruela
  • Mandarina
  • Semillas de chía y lino,…

 

¿Cómo tomar las semillas de manzana o albaricoque biológicos?

En cuanto a las semillas de manzana, ante todo se recomienda que las manzanas sean biológicas. La pauta aproximada es no superar 10 semillas diarias y repartirlas en 3 tomas.

Para tomar la semilla de albaricoque (dos diarias) será necesario partirla mediante un martillo y comer la semilla interior.

 

La venta de la vitamina B17 en forma sintética, que en este caso recibe el nombre de Laetrile, no está permitida en algunos países, ya que se escudan en que posee cianuro, pero este elemento no llega a nuestras células, ya que es neutralizado por la enzima rodanasa de nuesto organismo.

 

Terapia con la vitamina B17 o Amigdalina

Las semillas de estos frutos y alimentos mencionados no sólo son aconsejables tomarlos cuando se está enfermo, sino que constituyen un potente preventivo del cáncer.

 ¿Qué otras propiedades tiene la vitamina B17?

  • Contribuye a la formación de ácido fólico
  • Es necesaria en el metabolismo  de las proteinas
  • Facilita el mantenimiento de la salud de la piel y el cabello. Es especialmente idónea en caso de padecer acné, eccemas, esclerodermia y para las quemaduras.

El efecto de la vitamina B17 se puede ver potenciado por otras vitaminas y minerales, entre las que destacan los betacarotenos, vit A y C, y las vitaminas del grupo B. Además, la vitaminaB17 interactua con la enzima Rodanasa de nuestro cuerpo, que tiene un importante papel detoxificador.

 

Si quieres saber más, te gustará Alimentación, energía vital en el Cáncer.

 

El krill es un crustáceo de alto valor nutricional que tiene un elevado contenido en Omega-3. El Omega-3 es necesario e imprescindible para el organismo, ya que nuestro cuerpo no es capaz de fabricarlo por sí mismo y necesita de ciertos alimentos para conseguirlo. Es necesario en la dieta diaria tanto para los jóvenes como mayores. Previene la aparición de muchas enfermedades.

El krill habita en aguas supericiales de todos los océanos. Es uno de los animales más abundantes del planeta. El Krill antártico es el más utilizado para consumo humano. Esta especie supone más de 500 millones de toneladas. Su tamaño es diminuto y como máximo mide 5-6 cm de longitud.

Este alimento es una fuente nutricional rica en proteínas y ácidos grasos poliinsaturados. Tiene una potente combinación de antioxidantes protectores del corazón y del sistema cardiovascular.

¿Qué propiedades tiene?

En Europa podemos consumir el Krill en forma de extracto seco o perlas de aceite. Las propiedades del krill son:

  • Fortalece el sistema inmunológico
  • Actua como un potente antiinflamatorio natural
  • Nos ayuda a controlar el colesterol y niveles de triglicéridos.
  • Contribuye al equilibrio hormonal.
  • Aporta energía y reduce la fatiga.
  • Protege el buen funcionamiento cerebral y promueve el correcto funcionamiento del Sistema Nervioso.
  • Está indicado en casos de insomnio.
  • Mejora la memoria
  • Fortalece huesos, cabello y dientes
  • Promueve la elasticidad cutánea.
  • Disuelve cálculos renales.
  • Protege el funcionamiento hepático.
  • Es un gran alimento preventivo contra la demencia.

Está indicado para las personas que padecen fibromialgia y síndrome de fatiga crónica.

Su consumo más frecuente es en perlas o càpsulas de aceite, usado como suplemento dietético por sus propiedades nutricionales y medicinales. Solo los japoneses lo consumen como alimento de forma habitual, lo llaman okiami.

Cabe destacar que su contenido en omega 3, además de estar indicado en patologías como la fibromialgia i personas con hipercolesterolemia, tiene la propiedad de  prevenir e inhibir el desarrollo de ciertos tipos de cáncer  y se emplea también para paliar los efectos de los tratamientos que combaten esta enfermedad.

Los cocineros de medio mundo no han pasado por alto esta exquisitez oceánica y lo han incorporado en muchos de sus platos.

¿Te animas a probarlo? 😉

 

«El mar todo lo cura» Hipócrates

A principios del siglo XX, René Quinton revolucionó la ciencia médica utilizando el agua de mar en sus pacientes, ya que observó que existe una identidad fisiológica entre el medio marino y el medio interno del organismo humano.

Teniendo en cuenta que somos un 70% agua, el agua de mar es un elemento terapéutico fundamental. En Francia y subvencionado por la Seguridad Social fueron atendidos miles de pacientes hasta 1970.

En palabra de Quinton: “Para vencer la enfermedad hay que reforzar el terreno con agua de mar pura isotónica. El suero marino se opone a la mayoría de enfermedades, es más eficaz que el suero artificial. En la 1ª Guerra Mundial el ejército francés empleó agua de mar isotónica en transfusiones, para compensar la pérdida de sangre de los heridos en combate”.
Quinton anota: “La vida se originó en el mar, cada cuerpo humano es como un pequeño océano en el que flotan las células. Si este océano mantiene su condiciones físicas (pH, salinidad, temperatura, etc…) el cuerpo se mantiene en salud”.

El cuerpo humano capta los nutrientes en forma selectiva, primero siempre toma los elementos en forma orgánica antes que los inorgánicos. En el agua de mar se encuentran todos los elementos de la tabla periódica en su forma orgánica y biodisponible, y en proporción correcta para la nutrición celular. Por ejemplo, si tenemos estroncio 90 radioactivo en el ambiente y nuestro organismo necesita este elemento, primero lo tomará en forma orgánica. Si no existe en forma biológica lo captará. Por tanto, si tomamos agua de mar nos protegemos de micro elementos radioactivos o de otros tóxicos.

Sabemos que Platón ya usaba el agua de mar para curarse de sus enfermedades. Pero poco a poco, el hombre empezó a olvidarse de sus beneficios, hasta que René Quinton empezó a investigar y a tratar pacientes con enfermedades como la tuberculosis, el tifus, cólera, gastroenteritis, psoriasis, desnutrición infantil, etc. con un gran éxito.

Actualmente hay un relanzamiento mundial del agua del mar. Existen numerosos dispensarios marinos en los que se ofrece agua de mar limpia gratuitamente. Hay 10 millones de niños desnutridos y el número de personas desnutridas va en aumento.
Ha llegado el momento de aprovechar todos sus beneficios. El Parkinson, Alzheimer, fibromialgia, síndrome de fatiga crónica, el cáncer,…y todas las enfermedades degenerativas pueden curarse. Es previsible que tenga aplicación en todas las enfermedades.

En el cáncer es muy importante la ingesta de agua de mar isotónica diluida, ya que es un alcalino natural que regula todas las funciones corporales (el pH del agua del mar está entre 7.5 y 8.4). Las células cancerosas se desarrollan en un medio ácido, por ello es necesario alcalinizarlo para frenar su desarrollo.

El agua de mar, además de llevar todos los elementos de la tabla periódica diluidos en ella y en forma de oligoelementos, contiene vitaminas, proteínas, aminoácidos, iones… Actualmente se comercializa el agua de mar.

 

Desmentimos Mitos

Hay una serie de mitos que tenemos que desmentir:

  1. El agua de mar está contaminada con microbios de procedencia terrestre:
    El ecosistema marino tiene un gran poder de depuración, y la materia orgánica no lo ensucia. Se ha comprobado que un microbio terrestre no puede vivir en el mar. El mar puede tener aceites e hidrocarburos en su superficie, o metales pesados en el fondo. El fitoplancton transforma lo químico inorgánico en orgánico (plutonio, uranio y todos los metales pesados) como las plantas de la tierra, que también hacen dicha transmutación.
    En alta mar los peces y mamíferos marinos no padecen de enfermedades infecciosas porque se nutren orgánica, biodisponible y alcalinamente con la sopa marina que los humanos despreciamos.
    Hoy en día ya son 800 las plantas que se están cultivando con agua de mar hipertónica, es decir, sin desalinizar, en varias partes del planeta como en México, Perú, Países árabes,…
    El agua de mar tiene aplicaciones científicas desde 1904 con los estudios de René Quinton, y actualmente se ha vuelto a demostrar en esta década, de acuerdo a los protocolos de la Comunidad Europea. Tiene aplicaciones en la agricultura y ganadería. Los Humedales Artificiales de agua de mar o las Marismas de Eritrea y México así lo han demostrado. La Salud Pública tiene en la sopa marina del agua del mar una herramienta de prevención y curación que ha sido despreciada hasta ahora.
    No son las plantas las mayores descontaminantes del planeta, son las aguas del mar que ocupan el 70% de la Tierra y absorben infinitamente más CO2 que las reservas forestales.
    Así que podemos afirmar que el agua de mar no ha perdido sus propiedades.
  2. Produce insuficiencia renal (tapa los riñones):
    El agua de mar es orgánica, reequilibra nuestro organismo. No tiene nada que ver con la composición química que tiene la sal común. El agua de mar tiene los mismos componentes que nuestra sangre, pero más concentrados. Nuestro líquido intersticial es salado, 9gr. de sales por litro. Nuestra sangre es como el agua de mar pero más diluida.
  3. Si un náufrago bebe, se muere: La Fundación Aquamaris y la Universidad de La Laguna, en el año 2003, financiaron en la Zeja (Fuerteventura) un naufragio voluntario y se comprobó que con agua de mar se puede sobrevivir varios días (http://www.aquamaris.org/) El experimento se realizó tomando, cada 20 minutos, la cantidad de agua de mar que cabe en la mano, dejándola en la boca para ensalivarla y así reducir su salinidad.
  4. No se puede tomar si se tiene hipertensión. Otro mito.

Usos del agua de mar

Para la cocción de alimentos

Limpieza bucal: En forma de enjuagues o para cepillar los dientes, ya que previene y ayuda a eliminar la inflamación de las encías y sangrado.

Limpieza de la nariz:  Limpiar diariamente las fosas nasales con pulverización de agua de mar isotónica, que es precisamente la concentración de sales de nuestro organismo.

Gargarismos

Talasoterapia doméstica

Limpiezas oculares

Higiene de los oídos

Y sobre todo bebida en su forma isotónica (1 medida de agua de mar por 3 de agua)

 

Más información Alimentación, energía vital en el Cáncer

 

¿Qué es la Kimpira?

Kimpira es un estilo de cocción de verduras de raíz que consiste en un salteado largo con aceite de sésamo, muy poca agua y, al finalizar, se les añade un poquito de salsa tamari.

Durante el invierno las raíces acumulan la mayoría de nutrientes.

La raíz de bardana (rábano negro) es muy yang, depurativa de la sangre, revitalizante y adecuada para el reuma. Se usa como antibiótico natural.

La zanahoria  es rica en fibra , ácido fólico, potasio, calcio, magnesio y antioxidantes, además contiene betacarotenos, que nuestro organismo transforma en vitamina A. Su contenido en vitamina C, especialmente en las hojas, es mucho más elevado que el de las naranjas. Es una raíz muy adecuada para todas las patologías digestivas. Pelada y hervida, como alimento diario, es ideal para la celiaquía. Además, por su porcentaje en fitoquímicos es anticancerígena.  Este alimento contribuye a mantener nuestra vista, aumenta las defensas, disminuye el colesterol y previene la arteriosclerosis.

 

Ingredientes para preparar Kimpira

  • 2 raíces de bardana peladas y cortadas oblicuas y finas (1mm de grosor)
  • 2 zanahorias cortadas del mismo modo que la bardana
  • 1 cucharada sopera de aceite de sésamo
  • 1 cucharada sopera de jengibre rallado
  • 1 cucharada sopera de tamari
  • Sal marina
  • Agua

    Raíz de bardana

Preparación:

  1. Poner la cazuela al fuego. Verter el aceite y cuando esté caliente echar primero la bardana para saltearla. Después bajar el fuego y añadir una pizca de sal.
  2. Cuando la bardana esté medio tierna, se añade la zanahoria y un poquito de agua para que no se quemen. A continuación tapamos.
  3. Se deja cocer a fuego lento durante 10 minutos. Si ya están bien cocidas se apaga el fuego y se añade el jengibre y el tamari.

 

Aprende más recetas en Recetas Macrobióticas para la Salud.

La Talasoterapia puede ser un tratamiento de elevado coste si lo realizamos en un balneario, pero podemos adaptar sus beneficios a nuestro baño.

Ante todo, esta terapia nos ayuda a eliminar la acidosis, por lo que resulta muy beneficiosa en personas que padecen fibromialgia, cáncer y otras muchas afecciones.

¿Cómo convertimos nuestro baño en un pequeño balneario de talasoterapia adaptado?

La talasoterapia consiste en bañarse en lo más parecido al mar, por lo que llenaremos media bañera con agua caliente y echaremos 2kg de sal marina completa. El agua caliente nos abre los poros y por ósmosis, a través de la piel, nuestros ácidos pasarán al agua de la bañera. Es por tanto una manera práctica y agradable de elminar tóxicos y alcalinizarnos. Podemos permanecer en la bañera hasta que el agua se enfríe (aproximadamente 20 minutos).

Como ves, es sencillo, relajante y sobre todo un gran modo de contribuir a mantener y mejorar nuestra salud integral.

 

Descubre y conoce más terapias en Alimentación, energía vital en el Cáncer.

Con la llegada anticipada del calor estival y coincidiendo con la época en la que las fresas están en su punto álgido de dulzor, quiero compartir una refrescante y apetecible receta que espero que os guste tanto como a mí. Ante todo, y sobre las fresas y fresones, hay que tener en cuenta las virtudes terapéuticas de este fruto, ya que según algunos estudios científicos este alimento es un gran preventivo del cáncer.

La crema de fresones que os propongo está elaborada también con Kuzu. Este almidón se emplea para facilitar la digestión, especialmente para el dolor de estómago y los intestinos inflamados y debilitados, también para aliviar la fatiga, y para problemas respiratorios como tos, bronquitis y resfriados.  En la fibromialgia se usa como relajante muscular para disminuir la rigidez. Es ideal para la ansiedad y el insomnio.  Además se recomienda en los hígados tóxicos, para la hepatitis, dolores articulares y resacas.

El kuzu es muy yang y alcalinizante, energizante, antiinflamatorio, protector de todas las mucosas, regenera la flora intestinal y es reforzante del hígado. Tiene efecto sudorífico para la fiebre y estados gripales. Elimina dolores de cabeza, la fatiga visual, la agitación nerviosa y el insomnio. Se emplea como espesante para comidas y postres.

Ahora sí, veamos cómo se prepara la crema de fresones:

¿Qué ingredientes necesitas?:

  • 1 taza de zumo de manzana hecho en casa con la licuadora.
  • 1/2 kg de fresones
  • 3 cucharadas soperas de kuzu

Preparación:

  1. Llevar a ebullición un poco de agua y añadir el kuzu previamente diluido en agua fría. Remover hasta que el kuzu esté transparente y espeso.
  2. Triturar los ingredientes y acompañarlo con una tortita de arroz o de otro cereal.

 

A menudo me preguntan: ¿Es igual de sano consumir legumbres en conserva que las cocidas en casa?

Ante todo, cuando hacemos la compra, es necesario que leamos los ingredientes indicados en los envases. La letra acostumbra a ser muy pequeña, por lo que a lo mejor necesitaremos ir a la compra con una lupa. Leer los ingredientes nos permitirá evitar la ingesta de sustancias nocivas e innecesarias como conservantes, colorantes, azúcares, espesantes y potenciadores del sabor, entre ellos el glutamato monosódico, que es MUY TÓXICO.

Por tanto, es importante saber alimentarse física y energéticamente. Los alimentos preparados, las conservas y los congelados desde el punto de vista físico parecen lo mismo, pero son un problema para la salud energética.

Cuando comemos una verdura fresca que se caracteriza por mantener sus moléculas de agua unidas, tiene un alto valor nutritivo, a causa de la energía que nos aporta.

Si comemos erróneamente podemos enfermar, por el hecho de que los órganos también tienen su parte energética y necesitan la vitalidad de los buenos alimentos para conservar la salud. Los astronautas no pueden vivir sanos durante mucho tiempo porque sus alimentos no contienen energía vital.

Un ejemplo lo tenemos en el arroz blanco y el arroz integral. Si los plantamos, del grano de arroz integral crecerá una planta, porque guarda su energía. Del grano de arroz blanco no crecerá nada, porque ya la ha perdido; es un alimento energéticamente muerto.

Los alimentos han de proporcionarnos vida. Si un alimento ya no es un medio vivo, sino que por su elaboración se convierte en un medio muerto (por la destrucción de su estructura biológica), entonces ya no nos alimentará. La consecuencia es el residuo que deja dentro del organismo. Nuestro cuerpo, en vez de recibir energía del alimento, ha de consumir una energía que no ha recibido para digerirlo.

La enfermedad es un desequilibrio de energía y se expresa en forma de síntomas.

En definitiva, cuando me preguntan si es igual de saludable consumir alimentos envasados -legumbres, verduras, …-, mi respuesta siempre es que no. No solo no es saludable sino que además nos resta vitalidad.

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El testimonio de superación de Melissa Hatch es una muestra de valentía y deseo que sirva de motivación para todas aquellas personas que se encuentran en la misma situación. Ella misma nos explica su historia:

«Tenía puntos ciegos en mi visión y había perdido la vista de mi ojo derecho. Pasé del oftalmólogo al radiólogo y finalmente al neurocirujano, que ordenó una Resonancia Magnética, en la que apareció un tumor en el lóbulo izquierdo de mi cerebro. Era un astrocitoma y su única solución era la radiación, pero yo no quería ninguna guerra contra mi cerebro.

Vi la enfermedad como algo para captar mi atención, para que finalmente hiciera un balance de mi vida. Asumí la responsabilidad de mi propia curación. Para mí era muy extraño decir “no”, “voy a hacerlo a mi manera”, y esto es lo que le dije por teléfono al médico.

Dejé mi trabajo estresante y emocionalmente agotador. La curación se convirtió en mi ocupación a tiempo completo. Empecé la macrobiótica, que conocía desde hacía varios años. Asistí a una clase de cocina semanal, pero durante los tres primero meses perdí mucho peso y estaba alterada.

El yoga y la meditación me calmaron y me relajaron, y mi energía se recuperó lentamente.

Seis meses después de empezar la dieta macrobiótica me hice otra prueba y dije: “yo no veo nada”. Y al cabo de un rato mi doctor dijo: “yo tampoco, el tumor ha desaparecido”.

Ahora ya han pasado dos años y continuo con la macrobiótica, el yoga y la meditación.  Estoy eternamente agradecida.»

Melissa Hatch

 

Conoce otros testimonios de superación y los cambios que introdujeron en sus vidas en el libro Alimentación, energía vital en el Cáncer

La remineralizante, antianémica y energizante sopa de miso que propongo hoy tiene, como uno de los ingredientes principales un alimento-medicamento que intensifica la función del hígado, potencia el sistema inmune, elimina el colesterol, mejora la circulación, indicada en la hipertensión y las taquicardias, para enfermedades cardiovasculares y para la artritis. ¿De qué alimento estamos hablando? Nos referimos a la seta shiitake. Esta seta además es diurética, antioxidante y antiinflamatoria. Es la seta más yang. Previene el cáncer y se emplea en su tratamiento. Otras setas macrobióticas con propiedades similares son la reishi y la maitake.

La sopa de miso con shiithake tiene un sabor muy aromático y especial. Reconforta en los días fríos y húmedos.

¿Qué necesitas para elaborarla?:

Ingredientes:

  • 1 puerro (la parte blanca y también la verde)
  • 1 zanahoria
  • 1 trozo de brócoli
  • 1 seta shiitake por persona
  • 1 trozo de alga wakame
  • Agua
  • 1 cucharada de postre por persona de miso de cebada sin pasteurizar
  • Unas hojas de menta

Preparación:

  • Mientras preparamos las verduras, ponemos el alga wakame en remojo para que se hidrate. El agua de remojo no se aprovecha.
  • Lavamos bien la verdura. El puerro, para que quede limpio, mejor cortarlo por el medio en vertical, de arriba a bajo, para poder sacarle la tierra bajo el grifo.
  • Cortamos el puerro y la zanahoria a rodajas muy finas. Del brócoli cortaremos las flores en pequeños trozos y todo lo que es el tronco también lo cortaremos en rodajas muy finas.
  • Ponemos las setas shiitake a remojar en un bol la noche anterior. Ahora las limpiamos con las manos en el mismo recipiente y colamos el agua con un colador muy fino. Aprovecharemos este agua para hervir las setas durante 20 minutos y la que quede de la cocción la usaremos para añadir a la sopa de miso, porque es antiinflamatoria.
  • Ponemos agua a hervir y echamos las verduras y el alga, y lo cocemos todo durante 5 minutos. Después incorporamos las setas y su agua hasta que se caliente.
  • Con un poco de este caldo diluimos el miso y lo incorporamos a la sopa. El miso no debe hervir porque perdería sus enzimas y probióticos (las enzimas dan vida a los alimentos, un alimento sin enzimas es un alimento muerto).
  • Ponemos por encima las hojas de menta picadas y ¡estará listo para tomar!

Este testimonio de superación es muy sorprendente, ya que es un médico clínico quien, a través de la Macrobiótica, un cambio integral de estilo de vida y de forma de pensar, superó un cáncer de páncreas cuyo pronóstico era muy desalentador.

Esta es la historia del Dr. Hugh Faulkner:

«Tenía 74 años cuando fui diagnosticado de cáncer terminal de páncreas. Me dieron 3 meses de vida. El doctor me aconsejó una operación inmediata, pero yo sabía que con o sin operación sólo viviría unos pocos meses.

Dispuesto a morir, me estaba preparando para ir a una residencia a las afueras de Londres, cuando un terapeuta de shiatsu me animó a probar la macrobiótica. En aquellos momentos yo me alimentaba a base de carne roja, pollo, muchos huevos, verduras, pasta blanca, azúcar, chocolates, dulces y varias tazas de café.

Empecé la dieta macrobiótica con arroz integral y otros cereales, algo de miso, alga wakame, umeboshi…

Bebía agua de manantial o té kukicha. No encontré la macrobiótica muy difícil, más bien era un reto nuevo e interesante . Lo más importante fue que empecé a sentirme mucho mejor después de tan solo dos o tres semanas. Al cabo de 2 meses Michio Kushi me recomendó hacer ejercicio regularmente, respirar aire puro, agua pura y semanalmente masaje shiatsu.

Ahora ya hace 15 años, y la macrobiótica se ha ha convertido en una de mis aficiones».

Descubre otros testimonios de superación relacionados con la alimentación macrobiótica en el libro Alimentación, energía vital en el Cáncer