Las verdudas fermentadas, también llamadas encurtidos o pickles, son alimentos con interesantes propiedades: nos ayudan a hacer la digestión porque nos aportan enzimas y ácido láctico. Favorecen el buen funcionamiento del hígado y contribuyen a augmentar la concentración mental y fortalecimiento de la visión (el hígado es el órgano que da fuerza a los ojos).

Los pickles permiten conservar los productos vegetales durante mucho tiempo, con la ventaja de que sus propiedades nutritivas se mantienen.

Son ideales para preparar la digestión y fortalecer los intestinos. Durante el proceso de fermentación, las enzimas y
bacterias transforman el azúcar de las verduras en ácido láctico, que fortalece la flora intestinal. Hoy en día se usan pickles comerciales altamente condimentados, ya que están elaborados con azúcar y vinagre, que destruyen la flora intestinal.

Uno de los grandes beneficios que se atribuye a los alimentos fermentados es el de restablecer el equilibrio entre los diferentes microorganismos que pueblan nuestro intestino. Entre todos estos microorganismos destacan los del género:
Lactobacilus acidophilus,
Lactobacilus bifidus,
Lactobacilus plantarum,
Lactobacilus leichmanii y
Lactobacilus fermentum.

La mayoría de estos lactobacilus cuando llegan al estómago (medio ácido) no sobreviven, pero algunos, sin embargo resisten y pasan a repoblar el intestino. Una dieta rica en carbohidratos y escasa en proteínas animales  también favorece el desarrollo de los lactobacilos. Bien es sabido que cuando un cereal se corrompe, fermenta; en cambio, cuando se corrompe un producto animal, este acaba pudriéndose. La fermentación equivale a una predigestión de los alimentos, que se transforman en sustancias de más fácil asimilación. El almidón, por ejemplo, se transforma en maltosa y esta en glucosa, la cual a su vez se transforma en ácido láctico.

Dentro de este grupo de alimentos, el miso, umeboshi, salsa de soja tamari y tempeh son alimentos recomendados, cada uno de ellos con sus propios beneficios.

Fermentados más recomendables para consumir frecuentemente

  • Umeboshi: Es, sin duda, el mejor fermento. Es una ciruela fermentada con sal marina durante más de 2 años.  Sus propiedades medicinales son incalculables: alcaliniza la sangre, tiene efectos antibióticos y antisépticos, previene la fatiga y retrasa el envejecimiento. Ayuda a resolver los problemas de salud tanto de tipo yin como  los yang. Utilizarla en caso de falta de apetito, diarrea, estreñimiento, intoxicación, náuseas, resfriados,  gripes… El vinagre de umeboshi es ideal para aliños, salsas y aderezos. (Se recomienda tomar 2 o 3 ciruelas a la semana).
  • Miso: es una pasta de color marrón y de sabor salado, producto de la fermentación de la soja con determinados cereales y sal marina. El miso es ideal para enriquecer (tanto en sabor como en propiedades) sopas, estofados, salsas, aliños, patés y cualquier plato en general. Añadir siempre el miso después de la  cocción y dejarlo activar uno o dos minutos. No hervirlo nunca. Es recomendable tomar sopa de miso una o dos veces al día (los japoneses la toman en desayuno, comida y cena).
  • Salsa de soja: es un producto similar al miso, aunque su consistencia es líquida. Usaremos dos clases de salsa de soja: shoyu y tamari. Este último como medicamento en caso de enfermedad o de fatiga.
  • El tempeh: proteína fermentada de la soja amarilla. Originaria de Indonesia, ha ido ganando popularidad debido a su gran poder nutritivo. Es una alternativa ideal a productos de origen animal. Se encuentra en el
    mercado de 2 formas: fresco y macerado.

 

¿Cómo preparar alimentos fermentados?

Se recomienda utilizar principalmente las verduras de raíz y rastreras. La forma de prepararlos es la siguiente:

  • Se limpian las verduras y se cortan a rodajitas (zanahoria, cebolletas, rabanitos, etc).
  • En un bote de cristal con tapa hermética ponemos, alternando, las verduras y la sal o salsa shoyu, o miso, umeboshi, etc. Y un poco de agua hasta cubrir el contenido.
  • Se tapa con una gasa (rodeada con una goma elástica) y se sitúa en una zona fresca y seca de la casa.
  • Tiempo: normalmente de una a dos semanas. Pasado este tiempo se puede tapar herméticamente. Hay que tener en cuenta que si aparece moho en la superficie del alimento fermentado, debe retirarse para comprobar si las verduras están crujientes. En caso de que las verduras estén blandas y pegajosas, habrá que tirarlas. Esto puede ser debido a dos causas:
    – se ha añadido poca sal u otro condimento salado
    – hay un exceso de calor en el lugar donde se guardaban.
    Cuando haya transcurrido los días recomendados, si comprobamos que las verduras están duras pero extremadamente saladas, debemos dejarlas en remojo en agua fría durante unos minutos antes de  consumirlas.
  • El líquido de los pickles que queda después de haber comido todas las verduras, puede aprovecharse como aliño para ensaladas. También se puede utilizar la mitad para empezar otro bote de pickles, añadiendo agua fresca y más condimento salado.

Una cucharada de encurtido se puede mezclar con la ensalada en verano.

Se recomienda empezar cada semana con un pickle diferente para, de esta forma, obtener mayor variedad de  verduras, colores, texturas y sabores. En la preparación de los pickles caseros, lo más difícil es saber ajustar la sal u otros condimentos, la presión (apretaremos las verduras en el bote) y el nivel de agua que podemos añadir.

La variedad de pickles que podemos hacer depende solo de nuestra imaginación.

 

Si quieres conocer más alimentos-medicamento te gustará el libro De la fibromialgia a la Salud.

Después de superar resfriados, gripes, fiebres,…que acompañan el frío invernal, la macrobiótica recomienda consumir alguna proteina más yang, como es la del pescado. Por eso hoy os propongo una sopa calentita de pescado para reconfortarnos en estos últimos días de invierno.

¿Qué ingredientes necesitas?

  • 400 gr de cabezas de rape pequeño (opcional)
  • 2 cabezas de merluza pequeña (opcional)
  • 100 gr de pescado de roca
  • 250 gr de mejillones de roca
  • 250 gr de almejas medianas
  • Arroz integral cocido (la cantidad es al gusto)
  • 2 cebolletas
  • 1 zanahoria cortada a palitos
  • Un chorrito de aceite
  • Una pizca de sal
  • Unas hojas de perejil
  • 1 hoja de laurel
  • 1 ramita de tomillo
  • 35 gr de piñones tostados
  • 2 cucharadas soperas de alga arame ya cocida

 

Cómo preparamos la sopa:

  1. Se lava el pescado y se pone a hervir en una cazuela junto al laurel, el tomillo y una pizca de sal.
  2. Una vez cocido 30 minutos a fuego medio, colamos el caldo en un colador muy fino y separamos los trocitos de pescado de las espinas.
  3. En una cazuela a parte ponemos un poco del caldo de pescado y añadimos los mejillones bien limpios y los coceremos unos 8-10 minutos. Si hay alguno que no se abre lo desecharemos. Los sacaremos del caldo e introduciremos las almejas hasta que también se abran.Las conchas se retiran.
  4. En otro recipiente salteamos con un chorrito de aceite las 2 cebolletas (cortadas muy finas, tanto su parte blanca como la verde) y la zanahoria cortada a palitos. Cuando hayan soltado el agua, añadiremos una pizca de sal y un poquito del caldo de pescado y las dejaremos cocer hastaque estén blandas.
  5. Añadiremos ahora a las cebolletas, el caldo del pescadoy del marisco, los trocitos de pescado, las almejas y mejillones sin las conchas y el arroz integral.
  6. Servimos la sopa bien caliente y pondremos el alga arame y los piñones tostados por encima como guarnición.

¡A disfrutar! 😀

 

Si quieres aprender a cocinar recetas saludables y sencillas,  te gustará Recetas Macrobióticas para la Salud.

El krill es un crustáceo de alto valor nutricional que tiene un elevado contenido en Omega-3. El Omega-3 es necesario e imprescindible para el organismo, ya que nuestro cuerpo no es capaz de fabricarlo por sí mismo y necesita de ciertos alimentos para conseguirlo. Es necesario en la dieta diaria tanto para los jóvenes como mayores. Previene la aparición de muchas enfermedades.

El krill habita en aguas supericiales de todos los océanos. Es uno de los animales más abundantes del planeta. El Krill antártico es el más utilizado para consumo humano. Esta especie supone más de 500 millones de toneladas. Su tamaño es diminuto y como máximo mide 5-6 cm de longitud.

Este alimento es una fuente nutricional rica en proteínas y ácidos grasos poliinsaturados. Tiene una potente combinación de antioxidantes protectores del corazón y del sistema cardiovascular.

¿Qué propiedades tiene?

En Europa podemos consumir el Krill en forma de extracto seco o perlas de aceite. Las propiedades del krill son:

  • Fortalece el sistema inmunológico
  • Actua como un potente antiinflamatorio natural
  • Nos ayuda a controlar el colesterol y niveles de triglicéridos.
  • Contribuye al equilibrio hormonal.
  • Aporta energía y reduce la fatiga.
  • Protege el buen funcionamiento cerebral y promueve el correcto funcionamiento del Sistema Nervioso.
  • Está indicado en casos de insomnio.
  • Mejora la memoria
  • Fortalece huesos, cabello y dientes
  • Promueve la elasticidad cutánea.
  • Disuelve cálculos renales.
  • Protege el funcionamiento hepático.
  • Es un gran alimento preventivo contra la demencia.

Está indicado para las personas que padecen fibromialgia y síndrome de fatiga crónica.

Su consumo más frecuente es en perlas o càpsulas de aceite, usado como suplemento dietético por sus propiedades nutricionales y medicinales. Solo los japoneses lo consumen como alimento de forma habitual, lo llaman okiami.

Cabe destacar que su contenido en omega 3, además de estar indicado en patologías como la fibromialgia i personas con hipercolesterolemia, tiene la propiedad de  prevenir e inhibir el desarrollo de ciertos tipos de cáncer  y se emplea también para paliar los efectos de los tratamientos que combaten esta enfermedad.

Los cocineros de medio mundo no han pasado por alto esta exquisitez oceánica y lo han incorporado en muchos de sus platos.

¿Te animas a probarlo? 😉

 

Las algas son uno de los alimentos más nutritivos del planeta, sirven tanto para prevenir como para curar enfermedades.

El origen de la vida está en el mar. Millones de años de erosión lo han enriquecido con todos los minerales en abundancia para la vida. Las algas fabrican el 80% del oxígeno que respiramos y contienen entre DIEZ Y VEINTE VECES más minerales que las verduras de la tierra.

Por sus cualidades y sus amplias propiedades terapéuticas, las algas serán un alimento fundamental en la alimentación del futuro.

Evolutivamente son los vegetales más antiguos, por lo que la asimilación de sus nutrientes es para todos excelente. Figuran entre los productos de la naturaleza más ricos en hierro y calcio. También son importantes las cantidades que presentan de vitaminas, aminoácidos, enzimas y prácticamente todos los oligoelementos: yodo, magnesio, azufre, cloro, manganeso, silicio, cobre, zinc, níquel, molibdeno, plata, cromo, etc… de tal forma que si consumimos regularmente algas, estamos haciendo una verdadera oligoterapia.

Por ser alimentos muy concentrados, no deben consumirse en grandes cantidades. Es mejor tomarlas diariamente y en pequeñas dosis (1 cucharada de alga cocida, diaria).

Las verduras marinas no absorben la contaminación, a diferencia de los peces. Donde el nivel de contaminación es alto, simplemente no pueden crecer, para ello necesitan aguas muy puras para su desarrollo. La considerable reducción de cultivos de nori en Japón es una prueba de ello.

Una de las propiedades de las algas es depurar nuestro cuerpo y propiciar la expulsión de metales contaminantes, radioactividad y residuos, por lo que pueden ayudarnos a limpiar las toxinas, permitiendo además su eliminación natural. Estamos rodeados de radiaciones: los móviles, los ordenadores, la televisión a todas horas, incluso en los dormitorios, equipos de música, despertadores electrónicos, en los coches, etc… En España tenemos gran riqueza en algas, sobre todo en Galicia y en el mar Cantábrico.

Propiedades de las algas

Las algas son alcalinizantes, depurativas, remineralizantes (ricas en calcio, hierro, sodio y magnesio) y especialmente calcificantes de los huesos por su riqueza en calcio, con una excelente relación calcio-fósforo, que facilita la absorción del mismo.

  • Son depurativas y reforzantes. Las algas, juntamente con el miso, ayudan a eliminar los residuos tóxicos, los metales pesados, de modo que actuan como quelantes o limpiadoras.
  • Estimulan el metabolismo.
  • Regulan y equilibran los riñones y la circulación sanguínea así como la digestión.
  • Ayudan a eliminar los líquidos retenidos en el cuerpo.
  • Ayudan a eliminar purinas procedentes de los alimentos proteicos.
  • El yodo natural que contienen puede eliminar el yodo radioactivo absorbido por la glándula tiroides y prevenir el bocio (hipertrofia de la glándula tiroides).
  • Todas las algas refuerzan y tonifican el sistema nervioso en general.
  • Su riqueza en vitaminas y oligoelementos, como el zinc y selenio, refuerza el sistema inmunitario.
  • Las algas se utilizan como alimento, pero también como complemento para reforzar el esqueleto, el cabello y las uñas, también para tratar problemas cardiovasculares, para adelgazar, para mejorar la circulación sanguínea en problemas hormonales, para bajar el colesterol, en las anemias, en la osteoporosis, en el hipotiroidismo, para ayudar en los procesos de desintoxicación…
  • Las algas nos protegen de la radiactividad. Poseen principios activos que neutralizan potenciales agentes cancerígenos como los metales pesados y los isótopos radioactivos. En Hiroshima y Nagasaki se evidenció que las personas que consumían diariamente algas y sopas de miso, no sufrieron lesiones en las paredes del intestino delgado, ni alteraciones en el funcionamiento de las glándulas tiroides, que son las dos zonas más sensibles a las radiaciones. Esto nos indica que al consumir algas, con su yodo orgánico, hace de barrera al yodo radioactivo en un 97%.
  • Las algas se consumen cocidas. Las principales algas comestibles son: wakame, arame, kombu, dulse y nori.

Fitoquímicos de las algas

Las algas, especialmente la wakame y la kombu, poseen  glucanos, que estimulan el sistema inmunitario. También son ricas en polifenoles. La fucoxantona es un carotenoide de la  familia del licopeno, es la sustancia que da el color marrón a cierto tipo de algas y se ha estudiado que inhibe el crecimiento del cáncer de próstata, entre otros.

Las algas y el cáncer

Se ha estudiado que las algas son inhibidoras del crecimiento de algunos tumores cancerígenos, como el de pulmón, el de colon, el de estómago y el de próstata.

 

Si quieres saber más y aprender a cocinar preparaciones con algas, te gustará Recetas Macrobióticas para la Salud.

¿Qué es la Kimpira?

Kimpira es un estilo de cocción de verduras de raíz que consiste en un salteado largo con aceite de sésamo, muy poca agua y, al finalizar, se les añade un poquito de salsa tamari.

Durante el invierno las raíces acumulan la mayoría de nutrientes.

La raíz de bardana (rábano negro) es muy yang, depurativa de la sangre, revitalizante y adecuada para el reuma. Se usa como antibiótico natural.

La zanahoria  es rica en fibra , ácido fólico, potasio, calcio, magnesio y antioxidantes, además contiene betacarotenos, que nuestro organismo transforma en vitamina A. Su contenido en vitamina C, especialmente en las hojas, es mucho más elevado que el de las naranjas. Es una raíz muy adecuada para todas las patologías digestivas. Pelada y hervida, como alimento diario, es ideal para la celiaquía. Además, por su porcentaje en fitoquímicos es anticancerígena.  Este alimento contribuye a mantener nuestra vista, aumenta las defensas, disminuye el colesterol y previene la arteriosclerosis.

 

Ingredientes para preparar Kimpira

  • 2 raíces de bardana peladas y cortadas oblicuas y finas (1mm de grosor)
  • 2 zanahorias cortadas del mismo modo que la bardana
  • 1 cucharada sopera de aceite de sésamo
  • 1 cucharada sopera de jengibre rallado
  • 1 cucharada sopera de tamari
  • Sal marina
  • Agua

    Raíz de bardana

Preparación:

  1. Poner la cazuela al fuego. Verter el aceite y cuando esté caliente echar primero la bardana para saltearla. Después bajar el fuego y añadir una pizca de sal.
  2. Cuando la bardana esté medio tierna, se añade la zanahoria y un poquito de agua para que no se quemen. A continuación tapamos.
  3. Se deja cocer a fuego lento durante 10 minutos. Si ya están bien cocidas se apaga el fuego y se añade el jengibre y el tamari.

 

Aprende más recetas en Recetas Macrobióticas para la Salud.

¿Sabías que el gomasio tiene 5 veces más calcio biodisponible que la leche? 

La descalcificación se acentúa con la edad y se desarrolla la osteoporosis, que augmenta de manera preocupante el riesgo de padecer fracturas.

Durante muchos años se ha creído que los lácteos eran esenciales en nuestra dieta, especialmente para nuestros huesos, pero la realidad es todo lo contrario.  Un ejemplo es el estudio que llevó a cabo el Dr. Campbell: El estudio de China.

¿Qué es el gomasio?

El gomasio es un condimento hecho con semillas de sésamo y sal marina completa tostadas y molidas en un 50%.  La sal del gomasio también  debe tostarse, ya que cruda puede causar úlceras en el aparato digestivo. Al tomar la sal junto a las semillas oleosas semi-trituradas del sésamo, estamos protegiendo nuestros intestinos de la posible irritación que puede causar si tomamos sal directamente cruda, como se suele salar en Occidente.

¿Cuáles son sus propiedades?

El gomasio alivia la fatiga, el dolor de cabeza tipo yin (zona de delante de la cabeza) y te ayudará en caso de mareos. Además, si padeces insomnio, tomar una cucharadita al acostarte, contribuirá a que concilies mejor el sueño.

Como decíamos, las semillas de sésamo contienen cinco veces más calcio que la leche y los aceites del sésamo junto a la sal marina, equilibran nuestra alcalinidad y favorecen la absorción de sus nutrientes, en especial el calcio.

El sésamo destaca por su 50% en contenido de vitamina E, conocido como Tocoferol, que tiene importantes cualidades antioxidantes.

¿Cómo tomarlo?

Para evitar la osteoporosis y salar nuestros alimentos de forma saludable, tomaremos gomasio diariamente. Lo podemos espolvorear sobre los cereales integrales, las legumbres, vegetales, las mini-ensaldas. ¡Es delicioso!

¿Cómo se prepara?

Ingredientes del Gomasio:

  • 1 paquete de 250 gr de semillas de sésamo crudo bio.
  • Sal marina completa.
  • 7 cucharadas de sésamo por una cucharada de sal (las cucharadas de sésamo deben estar colmadas y las de sal deben ser rasas). En verano se prepara menos salado, en invierno más salado. Para los niños la proporción es de 14 cucharadas de sésamo por 1 de sal.

Preparación:

  1. Se lavan las semilas de sésamo en un colador fino.
  2. Se ponen en una cazuela ancha o sartén a fuego medio y se va removiendo para que se vayan secando. Continuamos removiendo hasta que desprendan aroma, las semillas estén completamente secas, se hayan hinchado y estén crujientes. Prácticamente no cambian de color. Hay que poner atención para que no se quemen.
  3. Añadimos la sal al sésamo, sin apagar el fuego y removemos para que se vaya su humedad y la sal también se seque y se tueste ligeramente (la sal cuando se tuesta no cambia de color).
  4. Apagamos el fuego y ponemos el sésamo tostado en un recipiente para que se enfríe, ya que si está caliente no se tritura bien.
  5. Una vez enfriado lo ponemos en un suribachi y apretamos con la surikogi en sentido de las agujas del reloj. Cuando las semillas ya están algo trituradas movemos el surikogi en sentido contrario a las agujas del reloj. Al finalizar, la mitad de las semillas tienen que estar trituradas y el resto enteras. Otra opción más rápida es triturarlo en un aparto eléctrico, pero la energía del molido se pierde.

 

Amplía información en Recetas macrobióticas para la Salud.

 

 

El clima de estas fechas y las celebraciones invitan a realizar una comida más yang, que nos aporta calor y energía.

Una propuesta macrobiótica para Navidad es el pavo relleno al horno.

 

¿Cómo prepararlo?

Primero necesitas los siguientes ingredientes:

  • 1 pavo grande orgánico vaciado, lavado y secado con papel absorbente
  • Sal marina
  • Tamari

Ingredientes para el relleno:

  • 2 tazas de arroz integral
  • 4 tazas de agua
  • 1/2 hoja de alga kombu
  • 1 cucharada de postre de sal marina
  • 1/2 taza de cebolla picada
  • 1/2 taza de zanahoria picada
  • 1 cucharada sopera de aceite de sésamo
  • 4 tazas de pan integral de espelta tostado y rallado
  • Jengibre rallado
  • Almendra rallada
  • Pasas de Corinto y piñones tostados

Preparación del pavo:

  1. Frotar el pavo por dentro y por fuera con sal marina.
  2. Pincelar por dentro y por fuera con tamari.
  3. Colocarlo en un recipiente y marinarlo con tamari diluido en agua a partes iguales durante 2 o 3 horas, dándole vueltas para que se marine por todos los lados.

Preparación del relleno:

  1. Lavar el arroz integral y escurrirlo. Tostarlo hasta que esté bien dorado. Agregar el agua, el alga kombu y la sal. Cocinar tapado durante 45 minutos a fuego mínimo, después de que arranque a hervir.
  2. Saltear la cebolla y la zanahoria hasta que la cebolla esté transparente y añadir un poquito de sal.
  3. Mezclar el arroz, las verduras, el pan rallado, el jengibre y los frutos secos.
  4. Rellenar el pavo y coserlo.
  5. Lo introduciremos en el horno a 100ºC durante 10-14 horas según el tamaño del pavo.
  6. Pondremos un poquito de tamari diluido del marinado en la base del recipiente y lo taparemos.
  7. Se deja enfriar ligeramente antes de cortar para servir.

Una variante del pavo navideño sería rellenarlo solo con frutos secos y con verduras como: coles de bruselas, cebollas pequeñas enteras, ajos enteros macerados (opcionales) y rabanitos enteros, todos ellos previamente salteados. Otra opción sería rellenarlo de arroz y verduras. ¡Y obtendremos un plato completo!

 

¡Buen provecho!

 

Si quieres aprender más recetas, te gustará Recetas Macrobióticas para la Salud.

¿El azúcar es una droga? Sí, el azúcar crea adicción. Es un psicoadictivo legal y es un adictivo tóxico.

Actualmente se ha triplicado el consumo de azúcar y su adicción es similar a la del alcohol y el tabaco. En definitiva, es un anti-alimento y es la droga más dura que existe, nos produce una energía expansiva (yin) que nos desequilibra y nos deteriora el hígado, el bazo-páncreas, el estómago y el riñón. Además, nos afecta el sistema nervioso, que se evidencia en la hiperactividad de los niños cuando lo consumen.

El consumo de azúcares refinados y grasas saturadas-trans hace que la irritabilidad aumente.
No se digiere, va directamente a la sangre, causando una serie de alteraciones físicas y mentales en el consumidor. Hace subir el nivel de glucosa en la sangre, así el páncreas es obligado a producir una cantidad extra de insulina, que es enviada a la sangre, produciendo una bajada del nivel de glucosa. Esto, a su vez, produce en el cuerpo la necesidad de ingerir más azúcar, y el páncreas entra en confusión. Hoy existen millones de diabéticos en el mundo, y solo en Estados Unidos mueren más de trescientos mil al año. La diabetes es la consecuencia de la sobredosis de azúcar e hidratos de carbono refinados.

El azúcar blanco refinado es sacarosa sintetizada de forma artificial sin ningún componente nutricional. No nos aporta nada, y además nos roba minerales y vitaminas, principalmente del grupo B.  Es culpable de la acidez, produce hipertensión, genera desequilibrio, moco – humedad – hongos como las cándidas. Es culpable de la hiperactividad. Está relacionado con la depresión, la delincuencia y el suicidio. Genera problemas digestivos, metabólicos, roba las vitaminas, los minerales alcalinos, transforma las funciones psicológicas, disminuye las defensas, acidifica la sangre y todo el organismo; genera migrañas, osteoporosis, caries, obesidad, etc.
Produce irritación, sube el nivel de glucosa en sangre, hace trabajar al páncreas, genera hipoglucemia reactiva, y reduce los oligoelementos (la vitamina B1 y el Zinc ayudan a compensar). El azúcar genera problemas cardíacos y circulatorios, hepáticos, renales, entre muchos otros.

A los 45 minutos de haber consumido azúcar, divagamos, no atendemos.

Pero los efectos del azúcar sobre nuestra salud van mucho más allá, pudiendo ser más graves de lo que imaginamos. Los tumores se desarrollan mediante el aporte de azúcar en el riego sanguíneo. Si comemos muchos “snacks” azucarados, cargados de carbohidratos simples, alimentamos el desarrollo del cáncer. Por esto, una de las estrategias para seguir una dieta anticáncer es llevar una dieta sin azúcar, sin carbohidratos simples, como el pan blanco, pasta blanca, arroz blanco y otros productos blancos, también sin edulcorantes, sin refrescos industriales. Además de evitar el cáncer, también nos libraremos de la obesidad y de la diabetes tipo II.

El alimento del cáncer es el azúcar, como se aprecia en el reciente artículo publicado en El País «El azúcar alimento el cáncer«.

Diabetes e hipoglucemia

Como exponíamos, el azúcar está directamente relacionado con dos enfermedades muy conocidas, la diabetes y la hipoglucemia.

Las personas hipoglucémicas padecen un shock de insulina crónico y son etiquetadas como nerviosas, hipocondríacas, psicóticas, excéntricas, perezosas…Los síntomas físicos son: anomalías del ritmo cardíaco, fatiga, insomnio, dolor de cabeza, alergias, dolor en el pecho, problemas digestivos, rampas en las extremidades…A menudo una sensación de hambre extremo. Los síntomas mentales son depresión, ansiedad, fobias, irritabilidad…

La bajada de glucosa en la sangre incide rápidamente en el cerebro porque es una importante fuente de energía y un nutriente para él.

Azúcar y cáncer

En el cáncer: No Azúcar + No Alcohol.

El cáncer sobrevive con glucosa, la glucosa vive en un ambiente ácido. Vemos que el consumo de azúcar lleva al ser humano a padecer un desorden del metabolismo, del estrés nutricional y una serie de enfermedades, extendidas por todo el mundo. Entre ellas destacamos: caries dentales, obesidad, agresividad, delincuencia juvenil, hiperactividad en los niños, deterioro de las neuronas en la hipoglucemia, alcoholismo, úlceras de estómago, deficiencias vitamínicas y minerales, y cáncer entre otras. Son todas, enfermedades que afligen a la humanidad tanto física como mentalmente, pero con una alimentación y estilo de vida adecuado se puede evitar o sanar.

En el desayuno de los niños, evitar el azúcar o el dulce, porque hace subir la insulina, y por tanto la glucemia, en un momento en el que necesita estar concentrado en el colegio.
La carencia de Vitamina C y Zinc son causa de depresión y el azúcar también es causante de depresión.

El cáncer se alimenta del azúcar. Cuando consumimos azúcar el sistema inmunitario se debilita durante 6 horas, lo que nos hace más vulnerables a los patógenos.

El gran consumo de azúcar es la principal causa de la mayoría de enfermedades crónicas y degenerativas como Diabetes, Alzheimer, Candidiasis, Eccema, Cáncer, etc.

¿Cómo substituir el azúcar?

El sabor dulce es uno de los más apetecibles y no es necesario renunciar a él. Existen opciones saludables como la melaza de arroz, el amazake y en especial la stevia.

El mejor sustituto del azúcar es la stevia porque es alcalina, tiene proteínas, fibra, hierro, fósforo, calcio, potasio y zinc, rutina, vitamina A y C. Estimula el páncreas, es cardiotónica, regula la hipertensión, es diurética, ayuda a controlar la ansiedad por la comida en personas obesas. Evita las caries y el estreñimiento.

 

Ahora que se acercan las fiestas navideñas es importante tener en cuenta el alcance que puede llegar tener el consumo de este anti-alimento. Por eso, te animo a conocer la alimentación que te ayudará a recuperar la salud y no siempre un dulce está elaborado con azúcar. Te gustará: Recetas Macrobióticas para la Salud.

 

La temporada de calabaza comienza ahora y es tiempo de prepararla y saborearla. La calabaza es un vegetal muy versátil, que combina tanto con cereales como con legumbres y podemos cocinarlo de múltiples maneras.

En cuanto a sus propiedades, la calabaza, por su alto contenido en fibra, es muy aconsejable en casos de obesidad y estreñimiento y para eliminar retención de líquidos. Muy rica en carotenos, que son antioxidantes, se transforman en vitamina A (esencial para la visión), C y E. Contiene minerales, especialmente calcio, potasio y magnesio.

Según algunos estudios la calabaza es la verdura más indicada para la diabetes, ya que regenera las células pancreáticas dañadas y aumenta los niveles de insulina en sangre.

 

¿Qué ingredientes necesitas para preparar la calabaza al horno rellena? (Para 2-3 personas)

  • 1 calabaza pequeña
  • 3 cebollas grandes cortadas a medias lunas finas
  • 2 zanahorias cortadas en rodajas finas
  • 2 hojas de col rizada cortada fina
  • 1 cucharada sopera de aceite de sésamo
  • Una pizca de sal marina
  • 1 taza de crema de avena
  • 1 cucharada de arroz integral o de mijo cocido por persona

¿Cómo lo preparamos?

  1. Introducir la calabaza en el horno a 100ºC. Previamente la habremos cortado por la mitad, vaciado de semillas y le habremos puesto una pizca de aceite y sal.
  2. Poner aceite en una cazuela y saltear como nituké la cebolla, la col y la zanahoria.
  3. Cuando la calabaza esté casi cocida la rellenaremos con la verduras, 1 cucharada de arroz integral o de mijo cocido por persona y la volvemos a introducir en el horno.
  4. Una vez que la calabaza esté blanda, la regamos con la crema de avena.
  5. La dejamos un par de minutos más en el horno y ya podemos servirla.

¡¡Qué la disfrutéis!!

 

Aprende más recetas macrobióticas en el libro Recetas Macrobióticas para la Salud.

Con la llegada del otoño y las temperaturas más frescas conviene hacer pequeños cambios en las preparaciones de nuestra alimentación para adaptar los menús al clima de la estación. La receta que propongo en esta ocasión contiene alimentos-medicamentos como el arroz integral y las setas shiitake y maitake. Estas setas, utilizadas en Oriente por su sabor y propiedades, son inmuno-estimulantes por su contenido en beta-glucanos y tienen una potente acción anticancerígena.

¡Vamos allá!

¿Qué ingredientes necesitamos para preparar el arroz con shiitake y maitake?

  • 1 taza de arroz integral
  • 2 cucharadas soperas de alga dulse lavada
  • 2 cebollas rojas medianas
  • 1 seta shiitake deshidratada por persona
  • 5 gr. de seta maitake deshidratada por persona
  • 1 trocito de alga kombu para la cocción del arroz integral
  • Una pizca de sal marina para la cocción del arroz integral
  • 1 cucharada sopera de tamari
  • 2 cucharadas soperas de aceite de sésamo
  • 2 cucharaditas rasas de cúrcuma en polvo hervida 10 minutos con un poquito de agua
  • 2 cucharadas soperas de gomasio

 

¿Cómo se prepara?

  1. Poner las 2 setas en remojo 2 horas antes de la preparación. Eliminar los troncos duros de la shiitake.
  2. Guardar para la cocción el agua de remojo colada por sus propiedades antiinflamatorias.
  3. Cocemos el arroz integral en 2 tazas de agua hirviendo, con el alga kombu y una pizca de sal durante 45 minutos.
  4. Cortamos las cebollas a medias lunas muy finas.
  5. Ponemos una cazuela al fuego y cuando el aceite esté caliente echamos la cebolla y removemos hasta que esté transparente. A continuación echamos el tamari, bajamos el fuego al mínimo y tapamos. Si es necesario, para que no se pegue, añadimos un poquito de agua. Esperamos 15 minutos y añadimos las setas cortadas a láminas finas junto con el agua de remojo colada. Subimos el fuego hasta que hierva nuevamente y bajamos el fuego, dejando la cocción 20 minutos más. Si es necesario añadimos un poco más de agua.
  6. Cuando falten 5 minutos añadimos la cúrcuma cocida, el alga dulse y removemos.
  7. Transcurrido el tiempo, añadimos el arroz integral y removemos hasta que esté caliente.
  8. Servimos espolvoreando el gomasio.

¡Buen provecho!

 

Si quieres aprender más recetas, te gustará Recetas Macrobióticas para la Salud.