La fibromialgia, como todas las enfermedades, es multifactorial. Su superación consiste en un abordaje integral y un trabajo que incluye un abanico de cambios: cambio de actitud, de estilo de vida, de estructura psicológica, de relación con el entorno, cambio de hábitos y espiritual.

Si solo pudiera dar un consejo para paliar el dolor crónico sería el cambio de alimentación hacia la macrobiótica.

Si consideramos el dolor desde las medicinas orientales, podemos clasificarlo en 2 tipos según las 2 energías del universo yin-yang, que son opuestas y complementarias. Hay yin dentro del yang y yang dentro del yin. Yang cuando llega a su extremo se convierte en yin y viceversa.

1. Dolor yangContracción. Ejemplo: las contracturas musculares en la fibromialgia.
2. Dolor yinExpansión. Ejemplo: inflamación del hígado – vesícula biliar y del estómago – bazo – páncreas en la fibromialgia.
Y la variante más patógena es cuando sumamos las 2 anteriores en sus extremos (por ejemplo una alimentación muy rica en carnes y en frutas como era mi caso).

¿Por qué escogí la Macrobiótica para sanar?

La macrobiótica se basa en una alimentación biológica y sin procesar. Es una alimentación depurativa, alcalinizante, antiinflamatoria, antioxidante, energizante, que además de actuar sobre nuestro cuerpo físico, aporta estabilidad mental y emocional que nos conduce a evolucionar.

Cuando relacionamos el dolor con la alimentación, nos damos cuenta que el exceso de alimentos contractivos en su extremo yang nos produce a largo plazo dolor. De estos alimentos hay que destacar: la proteína animal –carne, huevos, quesos-, el exceso de sal marina –esta, aunque es imprescindible para la vida, su exceso nos enferma-, horneados como pizza, cocas saladas,…

Cuando se trata de alimentos expansivos en su extremo yin también nos produce dolor a largo plazo. Ente ellos destacar el azúcar, medicamentos, aditivos alimentarios, bebidas alcohólicas, café, especias, bebidas azucaradas, frutas tropicales,…

En mi experiencia de superación de la fibromialgia y fatiga crónica, dije NO a los alimentos refinados, precocinados, congelados, al uso del microondas, a los alimentos transgénicos, a los cultivados con pesticidas, herbicidas, y técnicas de cultivo artificial como la hidropónica.

El alimento es nuestra medicina, ya que va mejorando el cuadro de síntomas hasta llegar a la Salud.

Zona de equilibro y armonía

Entre el extremo de alimentos yin y el extremo de alimentos yang hay una zona centrada que es la base de la macrobiótica. ¿Qué alimentos se encuentran en esta zona?

  • Cereales integrales: nos aportan energía y nos proporcionan glucosa de una forma lenta.
  • Verduras frescas y de temporada: nos proporcionan minerales, vitaminas y fibra.
  • Legumbres: proteína vegetal biodisponible que no deja residuos, como la carne, en nuestro organismo.
  • Pescado de tamaño pequeño, blanco y azul. También es recomendable el consumo de sepia pequeña.
  • Algas: es la verdura del futuro porque es remineralizante (en forma de oligoelementos), depurativa, contiene mucha proteína y vitaminas.
  • Fermentados: nos interesan por sus enzimas y ácido láctico.
  • Semillas: porque contienen grasas de gran calidad y también son ricas en proteínas.

Alimentos medicamentos para el dolor

  • El arroz integral por ser el alimento más equilibrado yin-yang. Es antiinflamatorio y es la base de alimentación en las enfermedades degenerativas. El arroz integral tiene una acción relajante y calmante frente al dolor. Se acompaña con gomasio.
  • Gomasio: Se elabora con semillas de sésamo tostadas, saladas y trituradas. Nos ayuda en caso de dolor de cabeza yin –entre las cejas y la frente-, para el mareo y la fatiga.
  • Mijo: cereal para los calambres musculares.
  • Miso: se emplea como condimento. Es una pasta fermentada elaborada con soja amarilla y cereales. Es un simbiótico, porque a la vez es prebiótico y probiótico, igual que la salsa de soja tamari. Tiene un alto valor proteico, es energético, antianémico y alcalinizante. Favorece la digestión y mejora la circulación. No debe consumirse pasteurizado. Nos protege de las radiaciones electromagnéticas y nucleares, nos ayuda a eliminar los elementos radioactivos del cuerpo. Nunca debe hervir y es por eso que se añade al final de las cocciones.
  • Sal marina completa: también indicada para los calambres musculares.
  • Kuzu: Es el almidón de la raíz de la planta Pueraria montana. Se emplea contra el dolor gastro-intestinal y en caso de inflamación y debilidad. Es efectivo para el dolor de estómago, el dolor yin de cabeza y el dolor de oído.
  • Cúrcuma: es una raíz con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, es muy potente.
  • Jengibre: También es antioxidante y antiinflamatoria. Si unimos el jengibre rallado y la misma cantidad de aceite de sésamo, podemos aplicar esta mezcla exteriormente en cualquier parte de nuestro cuerpo donde haya dolor.
  • Té Bancha: se emplea para el dolor de garganta (gárgaras).
  • Umeboshi: ciruela japonesa que tiene muchísimas propiedades medicinales, entre las que cabe destacar su intenso efecto antioxidante. Se utiliza especialmente en las indigestiones y en las oclusiones intestinales.
  • Lotus: polvorización de la raíz de Loto que se emplea en caso otitis, faringitis y bronquitis.
  • Dentie: es un polvo elaborado a partir de la sal y cenizas de berenjena. Se emplea para el dolor de muelas, periodontitis, aftas bucales y flemones, gingivitis, por su acción cicatrizante y antihemorrágica.

La fibromialgia es una vida con exceso de yang: tensión, estrés, demasiada actividad, demasiadas prisas, demasiadas cosas al mismo tiempo.  El exceso de yang acaba produciendo yin. Podemos afirmar que la fibromialgia es una enfermedad con dolor yin y yang.

Efectos de la macrobiótica desde mi experiencia

  • En 15 días desaparecieron los síntomas de colon irritable.
  • Cambio de la piel en todo mi cuerpo à renovación exterior.
  • Renovación interior à pérdida de peso (10 Kg en 7 meses)
  • Se acabaron los somníferos para dormir.
  • Me sentía más relajada, más tranquila y con menos ansiedad.
  • La tensión muscular se aflojó.
  • El dolor disminuyó.
  • Sensación de más bienestar.
  • El dolor diario de cabeza desapareció.
  • Las taquicardias y las extrasístoles también desaparecieron.
  • La fatiga disminuyó, podía estar de pie en una cola hasta media hora.
  • La tensión maxilar también menguó.

La alimentación macrobiótica ayuda a desintoxicar el organismo y a relajarnos del exceso de tensión que soportamos.

A los 7 meses habían desparecido TODOS mis síntomas.

 

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