En la práctica de la macrobiótica las sopas de miso son fundamentales. Tomar sopa de miso en el desayuno es lo ideal, ya que además de calentar nuestro organismo, nos aportará energía junto con el cereal integral. Si quieres aprender a prepara la sopa de miso, puedes leer 3 recetas publicadas anteriormente:

¿Por qué es tan saludable e importante tomar miso habitualmente?

El miso es una pasta fermentada elaborada con soja amarilla y cereales.

Propiedades del miso:

  • Tiene un alto valor proteico (34%)
  • Es energético.
  • Es antianémico
  • Alcalinizante.
  • Favorece la digestión y mejora la circulación. Nos ayuda a repoblar la flora intestinal.
  • Es rico en ácido linoléico y lecitina.
  • Nos protege de las radiaciones electromagnéticas y nucleares. Nos ayuda a eliminar los elementos radioactivos del cuerpo

El miso no debe consumirse pasteurizado. En caso de enfermedad se recomienda el mugi miso o miso de cebada, o también el Hatcho miso, que se toma diariamente en sopa. Es un alimento simbiótico porque contiene, a la vez, prebióticos y probióticos, igual que la salsa tamari. Es importante que el miso no hierva, porque perdería las enzimas que contiene. Por tanto, lo añadiremos finalizada la cocción.

Clases de miso:

  • Hatcho miso: Miso de soja. Es el miso más yang, indicado para personas enfermas que necesitan un gran aporte de proteínas.  Contiene mucho hierro, da calor y tiene una fermentación de 3 años.
  • Mugi miso o miso de cebada. Está elaborado con soja, cebada y sal marina. También es de larga fermentación. Es el más usado por sus propiedades y buen sabor. Se recomienda para prevenir la hipertensión y el colesterol, así como los accidentes cardiovasculares. Se usa en sopas, patés, legumbres, cereales y salsas.
  • Genmai miso o miso de arroz. Miso hecho de soja, arroz integral y sal marina. Ayuda al sistema digestivo, repoblando la flora intestinal. Puede utilizarse en las 4 estaciones en climas templados. Su fermentación es de 1 año o más. Se elabora con soja, arroz y sal.
  • Shiro miso o miso de arroz blanco y soja. Se fermenta durante 6 meses. Se utiliza como condimento en la cocina para salsas y postres.
  • Natto miso. Es un fermento de soja, cebada, kombu, jengibre y sal. El tiempo de fermentación también es de 6 meses. Se usa para la osteoporosis, la anemia y para la circulación. Combina con verduras, cereales y mochi. Es muy nutritivo por su contenido en probióticos, prebióticos, vitamina K2, selenio y acetilcolina, ambos anticancerígenos.

Cada miso, en función de su proceso de fermentación, tiene un color distinto.

 

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