Después de los cambios en la Tierra debidos a la convergencia armónica, el ser humano ha pasado de 7 chakras a 13 para poder asimilar mejor las energías. Ondas de energía pulsante son la base del Cosmos y aunque parece que somos sólidos, en realidad estamos compuestos de energías vibrantes que se filtran desde el interior al exterior y viceversa en nuestro cuerpo. Cada Chakra sirve a un centro de inteligencia para procesar la energía cósmica y el mundo de la materia física.