Cocinamos pan dulce Ohsawa

Si alguien está triste porque se acabaron las vacaciones, le animo a preparar el dulce sano del pan Ohsawa y ¡se animará!

Esta receta está indicada para personas que no tengan intolerancia al gluten, ya que la avena contiene gluten.

Ingredientes para su preparación:

  • 3 vasos de copos de avena
  • 3 vasos de zumo de manzana hecho en casa
  • Compota de 6 manzanas hecha en casa
  • 1/2 vaso de pasas de Corinto
  • Una pizca de canela en polvo
  • La ralladura de la piel de medio limón

¿Cómo lo preparamos?

  1. Mezclamos los copos con el zumo de manzana y las pasas y dejamos reposar durante 2 horas.
  2. Transcurrido el tiempo, mezclamos la compota, la canela y la ralladura de limón y lo incorporamos a la primera mezcla.
  3. En un molde de horno colocamos un trozo de papel vegetal de horno, extendemos la masa y bajamos la temperatura a 100ºC. Cuando esté tostado por fuera, muy tierno por dentro y con una consistencia suficiente para que se pueda cortar, ya estará el pan listo.

 

¡Buen provecho!

 

¿Quieres aprender a preparar más recetas? Te gustará Recetas Macrobióticas para la Salud.

 

Espaguetis de espelta integral al pesto

Este plato es una preparación ideal para toda la familia, tanto para los mayores como para los niños. Además de sabroso es fácil y rápido de cocinar.

La salsa pesto que empleamos en esta receta no lleva ningún producto lácteo, así que es un pesto macrobiótico y vegano, apto para intolerantes a la lactosa y alérgicos a la proteína de leche.

En cuanto a la albahaca destacamos su múltiples beneficios. Es antiinflamatoria, carminativa, digestiva y diurética. Ayuda a combatir la migraña, la fatiga, el insomnio y los síntomas depresivos.  Asimismo tiene propiedades analgésicas, antisépticas y cicatrizantes.

Ingredientes para 3-4 personas:

  • 300 gr de espaguetis de espelta integral o semi-integral
  • Una pizca de sal marina

Ingredientes para la salsa pesto:

  • Albahaca fresca
  • Un poco de perejil
  • 4 cucharadas soperas de aceite de sésamo
  • 1/2 cucharada sopera de pasta de umeboshi
  • 1 cucharada sopera de miso blanco
  • 4 cucharadas soperas de polvo de almendras o de piñones tostados y triturados. Un poco de agua según la consistencia deseada.
  • Guarnición: 2 cucharadas soperas de cebollino fresco picado.

¿Cómo preparar este plato?

  1. Cocer los espaguetis unos 7 minutos con abundante agua hirviendo y una pizca de sal marina. Lavar con agua fría y escurrir.
  2. Lavar el perejil y la albahaca, eliminando los tronquitos.
  3. Mezclar y triturar todos los ingredientes de la salsa hasta conseguir una crema añadiendo un poquito de agua.
  4. Calentar los espaguetis con un poco de agua de cocción. Mezclarlos con la salsa pesto y servirlos esparciendo el cebollino picado.

 

¡Buen provecho!

 

Si este plato te parece apetitoso y quieres aprender más, te gustará Recetas Macrobióticas para la Salud.

Cocinamos rollitos de col rellenos

El trigo sarraceno es un pseudocereal poco conocido pero que, junto con el mijo, son los más yang y alcalinos. Para introducir en nuestra alimentación este cereal es mejor hacerlo a través de la pasta de «soba» o bien con los «chapati», elaborados con harina de trigo sarraceno, también llamado alforfón. Si queremos yanguizar estos cereales libres de gluten es importante que los tostemos ligeramente.

La receta que os invito a probar a continuación es un plato muy completo y equilibrado nutricionalmente que incorpora el trigo sarraceno y la col, esta última es una de las verduras con mayor contenido en proteínas. Deseo que os resulte ¡delicioso!

Ingredientes:

  • 1 vaso de arroz integral tostado
  • 1 vaso de trigo sarraceno tostado
  • 1 pizca de sal
  • Una pizca de canela en polvo
  • Una pizca de nuez moscada en polvo
  • Un chorrito de aceite de sésamo
  • 2 cebollas grandes
  • 1 trozo de seitán de espelta
  • 1 col (usaremos sólo las hojas grandes, sin el tallo)
  • 1 paquete de setas calabaza (Boletus) secas
  • 4 vasos de agua

Preparación:

  1. Cocemos los dos cereales tostados añadiendo la canela y la nuez moscada en el agua hirviendo y en cazuelas separadas. Su cocción será de menos tiempo de lo habitual, en el caso del arroz integral, durante 35 minutos y lo dejaremos reposar 10 minutos; el trigo sarraceno lo coceremos durante 15 minutos y luego lo dejaremos reposar también durante 10 minutos.
  2. Hervimos el seitán durante 20 minutos y lo rallamos.
  3. Cortamos las cebollas a medias lunas, bien finas y las salteamos con un poco de aceite. Añadimos la sal cuando estén transparentes.
  4. Limpiamos y cortamos las setas y las cocemos con un poquito de agua y una pizca de sal durante unos pocos minutos hasta que estén blandas.
  5. Cuando las cebollas estén cocidas le añadimos las setas con los cereales.
  6. Cortamos y desechamos el trozo más duro del tallo de las coles.
  7. Escaldamos las hojas de col de tres en tres, en agua hirviendo, durante 3 minutos.
  8. Rellenamos las hojas de col con las mezcla de cereales, cebolla, setas y seitán a modo de rollitos.
  9. Ponemos los rollitos en una bandeja al horno a 100ºC durante media hora aproximadamente.
  10. Como guarnición pondremos encima de los rollitos semillas tostadas y saladas de sésamo, girasol o calabaza.

 

Si quieres aprender más recetas similares, te gustará Recetas macrobióticas para la Salud.

Comidas preparadas, conservas, congelados y alimentos procesados

A menudo me preguntan: ¿Es igual de sano consumir legumbres en conserva que las cocidas en casa?

Ante todo, cuando hacemos la compra, es necesario que leamos los ingredientes indicados en los envases. La letra acostumbra a ser muy pequeña, por lo que a lo mejor necesitaremos ir a la compra con una lupa. Leer los ingredientes nos permitirá evitar la ingesta de sustancias nocivas e innecesarias como conservantes, colorantes, azúcares, espesantes y potenciadores del sabor, entre ellos el glutamato monosódico, que es MUY TÓXICO.

Por tanto, es importante saber alimentarse física y energéticamente. Los alimentos preparados, las conservas y los congelados desde el punto de vista físico parecen lo mismo, pero son un problema para la salud energética.

Cuando comemos una verdura fresca que se caracteriza por mantener sus moléculas de agua unidas, tiene un alto valor nutritivo, a causa de la energía que nos aporta.

Si comemos erróneamente podemos enfermar, por el hecho de que los órganos también tienen su parte energética y necesitan la vitalidad de los buenos alimentos para conservar la salud. Los astronautas no pueden vivir sanos durante mucho tiempo porque sus alimentos no contienen energía vital.

Un ejemplo lo tenemos en el arroz blanco y el arroz integral. Si los plantamos, del grano de arroz integral crecerá una planta, porque guarda su energía. Del grano de arroz blanco no crecerá nada, porque ya la ha perdido; es un alimento energéticamente muerto.

Los alimentos han de proporcionarnos vida. Si un alimento ya no es un medio vivo, sino que por su elaboración se convierte en un medio muerto (por la destrucción de su estructura biológica), entonces ya no nos alimentará. La consecuencia es el residuo que deja dentro del organismo. Nuestro cuerpo, en vez de recibir energía del alimento, ha de consumir una energía que no ha recibido para digerirlo.

La enfermedad es un desequilibrio de energía y se expresa en forma de síntomas.

En definitiva, cuando me preguntan si es igual de saludable consumir alimentos envasados -legumbres, verduras, …-, mi respuesta siempre es que no. No solo no es saludable sino que además nos resta vitalidad.

Aprende a cocinar hamburguesas de lentejas con mijo

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En general muchos niños suelen tener dificultades para comer legumbres. Pero con la siguiente receta les gustará más.

El mijo es el cereal más yang. Es generador de alcalinidad y es uno de los cereales más energéticos, por lo que es idóneo para estos meses de invierno. Se aconseja en la anemia ferropénica, cuando se presentan calambres musculares y como cereal muy adecuado durante el embarazo y la lactancia. El mijo contribuye a regenerar el sistema nervioso y también es el cereal indicado para la diabetes.

¿Cómo introducir el mijo en tu dieta? Os propongo estas hamburguesas, que también se pueden cocinar sustituyendo el mijo por arroz integral. ¡Buen provecho!

¿Qué ingredientes necesitas?:

  • 250 gr. de lentejas du puy cocidas previamente
  • 250 gr. de mijo cocido
  • 1 zanahoria
  • 2 cebollas
  • Un puñado de perejil picado
  • Un trocito de jengibre triturado
  • 2 cucharadas de sésamo tostado o 2 cucharadas de tahín
  • 1/2 cucharada sopera de miso de cebada
  • Un poco de tamari
  • 1 cucharada sopera de pasta de umeboshi
  • 100 gr. de alga hiziki cocida cortada a trocitos pequeños
  • 3 cucharadas de aceite de sésamo

Preparación de las hamburguesas:

  1. Cortar la zanahoria y la cebolla a daditos.
  2. Con el aceite de sésamo saltear primero la cebolla y cuando esté transparente, salar y añadir la zanahoria.
  3. Una vez finalizado el salteado de las 2 verduras lo mezclamos con el miso, la pasta de umeboshi, el sésamo, el jengibre, el alga hiziki, el mijo y las lentejas trituradas. Todo bien removido. Rectificar con tamari.
  4. Para dar forma a las hamburgesas podemos ayudarnos de un aro de acero inoxidable o bien con las manos podemos hacer unas bolas que después aplastaremos. Dejaremos enfriar las hamburguesas en la nevera para que no se rompan al dorarlas.
  5. Calentar un poco de aceite de sésamo y dorar las hamburguesas por las dos caras.
  6. Servirlas con el perejil por encima.
  7. Se acompañarán con algún nituké de verduras como por ejemplo el de cebolletas.

 

Si te ha gustado la receta y quieres aprender más preparaciones similares, tienes una extensa selección en Recetas Macrobióticas para la Salud.

Quinoa con lentejas rojas, puerros y zanahorias

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La quinoa es un pseudocereal que se puede tomar todo el año y se caracteriza por ser muy antioxidante, remineralizante, con gran proporción de fibra y proteínas. Es adecuado para las personas que padecen celiaquía y diabetes. Se recomienda especialmente para niños, adolescentes, ancianos y personas convalescientes.

Por otra parte, las lentejas son la legumbre con más cantidad de proteína después de la soja. Se recomienda en caso de padecer diabetes. Las lentejas rojas du Puy son las normalmente sugiero consumir, ya que son más pequeñas, más yang y contienen más minerales.

La siguiente receta es una preparación magnífica para afrontar los meses de invierno. ¡Buen provecho!

Ingredientes para 4 personas:

2 tazas de quinoa
4 tazas de agua
1/2 taza de lentejas rojas du Puy
Una pizca de aceite de sésamo
1 puerro lavado y picado no muy fino
1 zanahoria lavada y cortada a daditos
1/4 hoja de alga kombu para la cocción de la quinoa
1/4 hoja de alga kombu para la cocción de las lentejas
4 cucharadas soperas de semillas de girasol tostadas y saladas o piñones tostados

Preparación:

  • En una cazuela calentamos una pizca de aceite de sésamo y ponemos el puerro y la zanahoria a fuego fuerte durante 2 minutos. Después añadimos las lentejas lavadas, el alga kombu y agua fría hasta que cubra los ingredientes. Dejamos cocer a fuego lento durante 40 minutos o hasta que estén blandas y sacamos el alga.
  • Lavamos la quinoa. Tostamos la quinoa en una cazuela durante unos minutos hasta que se oscurezca un poco y desprenda aroma. Después de tostar la quinoa se echan las 4 tazas de agua hirviendo. Tapamos y cocemos a fuego lento durante 15 minutos y dejamos reposar 10 minutos. Sacamos el alga kombu, la lavamos y la ponemos en un recipiente de cristal en la nevera para utilizar en otra cocción.
  • Mezclamos la quinoa y las lentejas una vez cocidas.
  • Ponemos el contenido de la cocción en cada plato con un molde cilíndrico untado con un poco de aceite de sésamo.
  • Sacamos el molde y esparcimos las semillas de girasol o los piñones tostados.

 

Sopa miso con almejas

Las sopas de miso son un energético desayuno y entrante en las comidas. Si os pareció deliciosa la primera receta de sopa de miso, probad esta segunda versión y ya me contaréis 😉

La preparación que os propongo a continuación contiene, como ingrediente estrella, las almejas. Estas tienen valiosas propiedades nutricionales que, junto al miso, convertirán este plato en una magnífica opción, tanto para comenzar la jornada como al mediodía. Las almejas tienen un elevado contenido en zinc y en vitaminas del grupo B, sobre todo B12. Además son ricas en calcio y selenio (este último es muy importante en la depuración del hígado). Todo ello contribuye a aumentar nuestras defensas y remineralizar nuestro organismo.

Ingredientes:

  • Almejas: es aconsejable que las mujeres tomen aproximadamente 8 almejas y los hombres 12.
  • 1 puerro
  • 1 cm de alga wakame por persona remojada 2 minutos
  • Miso de cebada (mugi miso)
  • 1 bol de agua por persona
  • Cebollino para la guarnición

Preparación:

  • Lavamos las verduras.
  • Cortaremos la parte blanca y verde del puerro en láminas muy finas.
  • Cortaremos el cebollino a rodajitas, que añadiremos en crudo al final de la preparación de la sopa de miso para darle un toque yin.
  • Lavaremos las almejas o bien los mejillones y los pondremos en una cazuela con unas gotas de aceite de sésamo. Taparemos y con el fuego medio esperaremos a que se abran. Después los sacaremos de las conchas y los introduciremos en el último hervor de la sopa y apagaremos el fuego.
  • Pondremos a hervir el puerro y el alga wakame durante 2 minutos.
  • Pondremos 1/2 cucharada de postre de miso por persona para que la sopa no quede demasiado salada.
  • Echaremos por encima el cebollino como guarnición.

¡Deseo que disfrutéis de esta preparación!

5ª historia de superación

A veces un pronóstico fatal puede transformarse en una historia con final feliz. En esta situación muchas personas se resignarían, pero no es el caso de Gladys. Ella cambió sus hábitos de alimentación porque ya no tenía nada que perder. Hoy podemos decir que ¡lo superó!

 

«A finales de 1989, después de una gran bajada de energía y de peso, fui diagnosticada de tumores uterinos en torno al área del cérvix y de las trompas de Falopio. Insistí en saber la verdad porque soy un tipo de persona que necesito controlar la situación.

No fue posible la operación quirúrgica, dado que el tumor estaba asociado a los principales órganos vitales. El cirujano me comunicó y también informó a mi marido, que solo me quedaban un par de semanas o como máximo algunos meses de vida.

Me dijeron que el tiempo de supervivencia de este cáncer es de cuatro a seis meses. Me fui a casa para morir, pero mi marido, un día, trajo a casa un boletín informativo sobre Macrobiótica. El Dr. Ofei nos habló mucho de las propiedades de esta dieta y nuestra actitud fue que sería mejor que no hacer nada.
La alimentación consistió en 2 meses de arroz integral y después arroz con algo de vegetales. Once meses después me visité con el doctor que me diagnosticó. Él y otros médicos se sorprendieron de lo bien que me encontraba.

Ahora ya han pasado muchos años desde el diagnóstico y estoy muy agradecida al Dr. Ofei y especialmente a Michio Kushi (discípulo de Georges Ohsawa). Cuando me preguntan cómo me alimento y cómo me alimentaré les digo que voy a seguir comiendo macrobiótica, me parece deliciosa y muy saludable«.

 

Alimentación, energía vital en el Cáncer

Sopa de miso

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Los días de sol y playa han quedado atrás y el frío del otoño hace que las sopas y cremas sean un entrante ideal.  Este tipo de preparaciones aportarán calor a nuestro organismo y con la sopa de miso, además, estaremos incorporando un alimento-medicamento.

¿Cómo se prepara la sopa de miso?

Ingredientes por persona:

  • 1cm aproximado de alga wakame remojada (no
  • aprovecharemos el agua del remojo)
  • Agua, algo más de un cazo
  • 1/2 zanahoria mediana
  • 1 hoja de puerro (la parte blanca y la parte verde) o un trocito de cebolla cortada muy fina
  • Miso: mugi-miso de soja y cebada sin pasteurizar (1cucharada de postre)

Preparación:

  • Ponemos el agua a hervir.
  • Se remoja el alga wakame en agua fría durante 2 minutos y se corta a trocitos.
  • Cortamos las verduras muy finas.
  • Cuando el agua hierve echamos las verduras y el alga, y dejamos hervir 3 o 4 minutos. Seguidamente apagamos el fuego. Las verduras quedan al dente.
  • Diluimos el miso con un poco de caldo de la sopa y lo incorporamos a ella, una vez apagado el fuego.
  • Esperamos dos minutos para que el miso haga su movimiento rotativo y ya está lista.

Esta sopa es especialmente adecuada por sus propiedades, ya que el miso tiene un alto valor proteico (34%), es energético, antianémico y alcalinizante. Favorece la digestión y mejora la circulación. Es importante que no lo  tomemos pasteurizado. En caso de enfermedad se recomienda el mugi miso o miso de cebada, o también el Hatcho miso. Además, nos ayuda a repoblar la flora intestinal. Es un alimento que llamamos simbiótico porque contiene, a la vez, prebióticos y probióticos.  Asimismo, es rico en ácido linoléico y lecitina. Nos protege de las radiaciones electromagnéticas y nucleares. Nos ayuda a eliminar los elementos radioactivos del cuerpo. Es importante que no hierva nunca, ya que pierde las enzimas que contiene. Siempre se añade al final de las cocciones.

¡Feliz otoño!

En otoño…¡paella!

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Con el descenso de las temperaturas y la llegada del otoño apetece que los platos comiencen a ser más elaborados.

La paella es un plato que puede adaptarse muy bien a la macrobiótica y, en función de los ingredientes que empleemos, puede convertirse en una comida muy completa y saludable.

Así que hoy os invito a preparar: Paella de marisco con algas.

Ingredientes para 3 personas:

  • 300 gr de arroz integral
  • 2 medidas de agua por cada medida de arroz
  • 1 cebolla roja picada fina
  • 1 puerro a rodajas finas
  • 1/2 calabacín
  • Perejil
  • Unas hebras de azafrán
  • 1/2 hoja de alga kombu
  • 1/2 hoja de alga wakame previamente remojada 2 minutos y cortada a trocitos
  • Un puñado de alga arame (previamente remojada 5 minutos)
    No aprovecharemos el agua de remojo de las algas.
  • 3 cucharadas soperas de aceite de sésamo
  • Un puñado de pescado de roca para hacer el “fumet”
  • 1 sepia de 150 gr sin tinta ni salsa, y cortada a trocitos
  • 3 gambas
  • 3 cigalas
  • 300 gr de mejillones
  • 200 gr de almejas
  • 2 cucharadas soperas de salsa tamari

Preparación:

  • Ponemos el agua a hervir en una cazuela
  • Lavamos el arroz y lo introducimos en el agua junto al alga kombu. Cuando vuelva a hervir, bajamos el fuego al
    mínimo, ponemos el difusor, lo tapamos y lo dejamos 40 minutos (5 minutos menos de su tiempo habitual).
  • Limpiamos el pescado y el marisco.
  • En la paella ponemos las 3 cucharadas soperas de aceite, esperamos a que se caliente y echamos la sepia. Cuando esté bastante blanda (clavamos un tenedor para comprobarlo) añadimos primero la cebolla 10  minutos y después el puerro, y los salteamos 10 minutos más.
  • Añadimos a la paella el calabacín cortado a cubitos pequeños y el alga arame, y los dejamos cocer 5 minutos
    más. Después añadimos el alga wakame y lo dejamos todo 2 minutos más.
  • En otra cazuela a parte, a fuego medio y con un poco de aceite, ponemos los mejillones y tapampos hasta que se abran, y añadimos las almejas y volvemos a tapar hasta que también se abran. Apagamos el fuego.  Dejamos los mejillones y las almejas con una sola concha y reservamos el jugo de su cocción.
  • Añadimos a la paella el arroz cocido y removemos a fuego medio. A continuación colocaremos las gambas y los escamarlanes, vertemos en la paella 250 c.c (1 vaso) de “fumet” hirviendo, el jugo de la cocción de las almejas y mejillones y ponemos las hebras de azafrán.
  • Transcurridos 5 minutos apagamos el fuego, rociamos la paella con tamari (2 cucharadas soperas aproximadamente. Teniendo en cuenta la sal de las algas y la del marisco podremos más o menos salsa tamari). Adornamos la paella con los mejillones, las almejas y el perejil cortado fino. Las almejas favorecen la función del hígado.
  • ¡Ya podemos servir!

¡A disfrutar!