Las algas, el alimento del futuro

Las algas son uno de los alimentos más nutritivos del planeta, sirven tanto para prevenir como para curar enfermedades.

El origen de la vida está en el mar. Millones de años de erosión lo han enriquecido con todos los minerales en abundancia para la vida. Las algas fabrican el 80% del oxígeno que respiramos y contienen entre DIEZ Y VEINTE VECES más minerales que las verduras de la tierra.

Por sus cualidades y sus amplias propiedades terapéuticas, las algas serán un alimento fundamental en la alimentación del futuro.

Evolutivamente son los vegetales más antiguos, por lo que la asimilación de sus nutrientes es para todos excelente. Figuran entre los productos de la naturaleza más ricos en hierro y calcio. También son importantes las cantidades que presentan de vitaminas, aminoácidos, enzimas y prácticamente todos los oligoelementos: yodo, magnesio, azufre, cloro, manganeso, silicio, cobre, zinc, níquel, molibdeno, plata, cromo, etc… de tal forma que si consumimos regularmente algas, estamos haciendo una verdadera oligoterapia.

Por ser alimentos muy concentrados, no deben consumirse en grandes cantidades. Es mejor tomarlas diariamente y en pequeñas dosis (1 cucharada de alga cocida, diaria).

Las verduras marinas no absorben la contaminación, a diferencia de los peces. Donde el nivel de contaminación es alto, simplemente no pueden crecer, para ello necesitan aguas muy puras para su desarrollo. La considerable reducción de cultivos de nori en Japón es una prueba de ello.

Una de las propiedades de las algas es depurar nuestro cuerpo y propiciar la expulsión de metales contaminantes, radioactividad y residuos, por lo que pueden ayudarnos a limpiar las toxinas, permitiendo además su eliminación natural. Estamos rodeados de radiaciones: los móviles, los ordenadores, la televisión a todas horas, incluso en los dormitorios, equipos de música, despertadores electrónicos, en los coches, etc… En España tenemos gran riqueza en algas, sobre todo en Galicia y en el mar Cantábrico.

Propiedades de las algas

Las algas son alcalinizantes, depurativas, remineralizantes (ricas en calcio, hierro, sodio y magnesio) y especialmente calcificantes de los huesos por su riqueza en calcio, con una excelente relación calcio-fósforo, que facilita la absorción del mismo.

  • Son depurativas y reforzantes. Las algas, juntamente con el miso, ayudan a eliminar los residuos tóxicos, los metales pesados, de modo que actuan como quelantes o limpiadoras.
  • Estimulan el metabolismo.
  • Regulan y equilibran los riñones y la circulación sanguínea así como la digestión.
  • Ayudan a eliminar los líquidos retenidos en el cuerpo.
  • Ayudan a eliminar purinas procedentes de los alimentos proteicos.
  • El yodo natural que contienen puede eliminar el yodo radioactivo absorbido por la glándula tiroides y prevenir el bocio (hipertrofia de la glándula tiroides).
  • Todas las algas refuerzan y tonifican el sistema nervioso en general.
  • Su riqueza en vitaminas y oligoelementos, como el zinc y selenio, refuerza el sistema inmunitario.
  • Las algas se utilizan como alimento, pero también como complemento para reforzar el esqueleto, el cabello y las uñas, también para tratar problemas cardiovasculares, para adelgazar, para mejorar la circulación sanguínea en problemas hormonales, para bajar el colesterol, en las anemias, en la osteoporosis, en el hipotiroidismo, para ayudar en los procesos de desintoxicación…
  • Las algas nos protegen de la radiactividad. Poseen principios activos que neutralizan potenciales agentes cancerígenos como los metales pesados y los isótopos radioactivos. En Hiroshima y Nagasaki se evidenció que las personas que consumían diariamente algas y sopas de miso, no sufrieron lesiones en las paredes del intestino delgado, ni alteraciones en el funcionamiento de las glándulas tiroides, que son las dos zonas más sensibles a las radiaciones. Esto nos indica que al consumir algas, con su yodo orgánico, hace de barrera al yodo radioactivo en un 97%.
  • Las algas se consumen cocidas. Las principales algas comestibles son: wakame, arame, kombu, dulse y nori.

Fitoquímicos de las algas

Las algas, especialmente la wakame y la kombu, poseen  glucanos, que estimulan el sistema inmunitario. También son ricas en polifenoles. La fucoxantona es un carotenoide de la  familia del licopeno, es la sustancia que da el color marrón a cierto tipo de algas y se ha estudiado que inhibe el crecimiento del cáncer de próstata, entre otros.

Las algas y el cáncer

Se ha estudiado que las algas son inhibidoras del crecimiento de algunos tumores cancerígenos, como el de pulmón, el de colon, el de estómago y el de próstata.

 

Si quieres saber más y aprender a cocinar preparaciones con algas, te gustará Recetas Macrobióticas para la Salud.

Alimentación: Alimentos que nos sanan

En los posts anteriores vimos qué alimentos no nos convienen y como reducir e introducir la nueva alimentación.

Hoy descubriréis una síntesis de los alimentos que nos curan.

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  • Consumir alimentos ecológicos. La alimentación ecológica aporta beneficios para la salud, también para el medio ambiente y permite contribuir a la diversidad biológica y a prevenir el cambio climático.

Se recomienda el consumo de:

  • Cereales integrales, fuente de energía
  • Harinas integrales: harina integral de arroz, trigo sarraceno, mijo y espelta.
  • Incrementar el consumo de verduras como la zanahoria, la calabaza (betacarotenos), crucíferas (brócoli, coles de bruselas, col rizada, col roja,…); ajo (macerado con tamari); cebollas y puerros. Todas las nombradas, por su contenido en fitoquímicos.
  • Legumbres como las azuquis lentejas, garbanzos y alubias, por sus proteínas de buena calidad.
  • Pescado blanco y azul, pequeños porque estimulan la inmunidad
  • Algas de mar como la wakame, arame, kombu, dulse y nori, por su aporte en minerales. Y las de agua dulce como la chlorella y la espirulina. Todas ellas como potenciadoras del sistema inmune.
  • Semillas de sésamo, calabaza, girasol, lino y chía (estimulan la inmunidad), porque contienen grasas de buena calidad.
  • Aceite de sésamo y puntualmente de oliva de primera prensión en frío.
  • Miso, salsa tamari y ciruela umeboshi, por su aporte en fermentos.
  • Manzanas y peras cocidas.
  • Frutos del bosque como arándanos, moras, frambuesas, etc de la temporada, en pequeñas cantidades, o bien liofilizados, porque no pierden sus fitoquímicos.
  • Sal marina completa. Actualmente es mejor emplear la del Himalaya y si no la Atlántica. La sal marina se incorpora a través del gomasio o diluida en los alimentos.
  • Condimentos como la cúrcuma (anti-cancerígena) junto a la pimienta negra. Disolver 1 cucharadita de café de cúrcuma en media cucharada sopera de aceite de sésamo u oliva y una pizca de pimienta negra para condimentar verduras al vapor o para añadir a los cereales integrales en el momento de apagar el fuego.
  • El jengibre, rallado en el té, o con cereales, o con verduras o en la sopa de miso… El jengibre también es anticancerígeno.
  • El kuzu es el almidón de la raíz de la Pueraria y se ha usado en la Medicina Tradicional China desde hace 2500 años como remedio para distintas dolencias. Para tomarlo, diluir una cucharadita de postre de kuzu en un poco de agua fría. Poner a hervir 1 vaso de agua y cuando arranque el hervor, se echa el kuzu diluido y con una cuchara de madera se remueve rápidamente durante dos minutos y ya lo tenemos listo, podemos apagar el fuego. Se habrá vuelto transparente y espeso. Si preferimos tomarlo en el té o en cualquier sopa, lo añadimos previamente diluido, en  los últimos minutos de la cocción.
  • Plantas como el romero, tomillo, albahaca, orégano, perejil, para condimentar cereales, legumbres, pescado…
  • Setas como shiitake (donko), reishi, maitake y coriolus versicolor por ser estimulantes del sistema inmunitario. Para sopas, con verduras, legumbres…
  • Para endulzar, puede emplearse la stevia en hojas tanto frescas como secas (ni líquida ni en polvo).
  • Beber: té sencha, bancha o té kukicha, agua destilada, alcalinizada e hidrogenada. Todas estas bebidas alcalinizan.

Para ampliar la información, y consultar fuentes y detalles, ver el libro «De la fibromialgia a la Salud» y «Actuar en el Cáncer desde una visión global«.

 

 

Alimentación I: Alimentos que nos enferman

Los alimentos que nos enferman son:

Acidificantes

Oxidantes

Inflamatorios

Tóxicos

Antifisiológicos

La alimentación moderna es la primera causa que nos conduce a diversos trastornos: disminución de las defensas, ensuciamiento y falta de eliminación o estancamiento.
Los alimentos que a continuación se describen han sido estudiados científicamente, y se sabe que están involucrados en casi todas las enfermedades que conocemos.
¿Qué alimentos deberíamos evitar? ¿Qué aditivos hay que conocer que son usados para mejorar el sabor, o la apariencia, o para aumentar el tiempo de conservación, pero que son perjudiciales para la salud?
Hay que mirar siempre las etiquetas para poder evitar estos alimentos, pero no basta con buscar estos ingredientes en la etiqueta, hay que “descodificar” la lista que los fabricantes utilizan para engañar a los consumidores con otros nombres, como es el caso del Glutamato monosódico, con el que usan distintos nombres como extracto de levadura, E-621,…una larga lista, más de 25 nombres.

– Azúcar

¿El azúcar es una droga? El azúcar crea adicción. No se digiere, va directamente a la sangre, causando una serie de alteraciones físicas y mentales en el consumidor. El exceso de azúcar puede producir dos enfermedades: la diabetes y la hipoglucemia. Hace subir el nivel de glucosa en la sangre, así el páncreas es obligado a producir una cantidad extra de insulina, que es enviada a la sangre, produciendo una bajada del nivel de glucosa. Esto, a su vez, produce en el cuerpo la necesidad de ingerir más azúcar y el páncreas entra en confusión. Hoy existen millones de diabéticos en el mundo y sólo en Estados Unidos mueren más de trescientos mil por año. La acidez causada por su consumo predispone al cuerpo a infecciones como conjuntivitis y también a la acción de virus y bacterias.

– Harinas Blancas – Pan Blanco – Bollería Industrial

Carnes y carnes procesadas

La carne deja una sobrecarga de residuos ácidos en el cuerpo, en sangre, fluidos y tejidos. Estos residuos son los ácidos úrico, fosfórico y sulfúrico. Para neutralizar estos ácidos del cuerpo utiliza la reserva de minerales alcalinos, como el calcio de los huesos y dientes, produciendo osteoporosis. Una vez neutralizados los ácidos, quedan residuos de urato de calcio, que son depositados en los tejidos blandos y calcifican en formas sólidas, que van depositándose en arterias (arteriosclerosis), en las lentes ópticas (cataratas), en los uréteres y el riñón, en la vesícula biliar, en las articulaciones (artritis), etc. La carne roja tiene de un 30% a un 70% de grasa y colesterol. También tiene gran cantidad de venenos: pesticidas, herbicidas, fertilizantes y parásitos. Alrededor del 16% de todos los adultos en América tienen triquinosis al hacerles una autopsia. La carne roja no contiene fibra, lo que dificulta su eliminación. De todas las carnes, la peor para la salud es la de cerdo.

Lácteos (leche, yogures, kéfir, cuajada, postres lácteos, quesos, natas,…)

Actualmente muchos estudios científicos muestran la leche y derivados como un problema de salud. La pasteurización destruye vitaminas y enzimas para su digestión. La homogeneización puede producir problemas en las membranas celulares del tejido cardíaco. Una de sus proteínas, llamada caseína, es viscosa y pegajosa y se deposita en los intestinos impidiendo la absorción de otros nutrientes, contribuyendo a la fatiga crónica, alteraciones intestinales, enfermedades relacionadas con autoinmunidad (artritis reumatoide), lupus, cáncer, problemas circulatorios, alergias (cutáneas, respiratorias), inmunodepresión, diabetes juvenil, enfermedades otorrinolaringológicas, asma, sinusitis, acumulación de mucosidades (en órganos genitales femeninos y en el aparato auditivo) y nefrosis. También se puede decir, según estudios realizados, que la intolerancia a la lactosa va en aumento. Además, los lácteos no son una fuente de calcio. Así lo confirma el Dr. William Elis, después de numerosos estudios que lo avalan, que opina que los lácteos (leche animal) tienen un gran poder desmineralizante en los adultos.

Huevos de granjas intensivas

Aceites hidrogenados y grasas saturadas

Verduras: solanáceas (patata, pimiento, alcachofa, tomate, berenjena) y moderar el consumo de espárragos y espinacas, por su desequilibrio de sodio-potasio.

Productos industriales (aperitivos, snacks, alimentos precocinados, ahúmados, conservas, alimentos con aditivos: colorantes, conservantes, estabilizantes,…)

Sal común de mesa con o sin yodo y flúor.

Bebidas: zumos endulzados, refrescos carbonatados, bebidas light y 0% azúcar, alcohol y café.

Alimentos Transgénicos

La ciencia rompe la cadena molecular con la creación de los alimentos transgénicos. Si continúa, romperá el orden natural que mantiene la unidad. De aquí pueden salir enfermedades, malformaciones, etc, como ya se ha constatado en Francia.

 

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Meditar caminando

El mejor ejercicio para mí es caminar. Caminar a una velocidad variable según el momento y la pendiente. Es el ejercicio que más se adapta a mi nueva forma de ser. Se trata de un ejercicio al aire libre que se puede hacer en la ciudad o en la naturaleza. No hay normas. No hay reglas, ni códigos, ni lecciones, ni rigidez ni horarios. Desde hace años practico la meditación al mismo tiempo que camino.

Si también quieres sumarte a este ejercicio, que además resulta ideal en caso de padecer fibromialgia, sigue leyendo que te lo explico:

Para meditar caminando es necesario, como en toda meditación, apartar toda preocupación, ansiedad… situarse en el presente y concentrarse en la respiración. Normalmente, corremos más que andamos. En este caso no hemos de tener prisa; tenemos que caminar con paso natural para poder acompasar la respiración con nuestros pasos. Por ejemplo, para algunos será más cómodo hacer tres pasos inspirando y tres pasos espirando. Es cuestión de no forzar la respiración, sino de adaptar los pasos a ella.

Al caminar es bueno tomar conciencia del contacto de nuestros pies en el suelo. Lo ideal sería caminar en medio de la naturaleza y, en los momentos en que queramos pararnos para contemplar una flor, un paisaje o las nubes  continuar con el ritmo de nuestra respiración; sin perder la concentración, para poder continuar sin romper la  meditación.

Cuando admiramos la belleza es bueno de vez en cuando cerrar los ojos del cuerpo y abrir los del alma, para transportarnos fuera del tiempo.

Al caminar y respirar conscientemente aportamos grandes beneficios a nuestro cuerpo y a nuestra mente.  Mentalmente descansamos; físicamente damos un masaje, a cada paso, a toda la musculatura, especialmente a la de la espalda. Y a cada respiración el diafragma hace un masaje interno que nos llena de paz.

¿Has practicado alguna vez la meditación caminando?

 

Si quieres comenzar a practicar, podrás ampliar información con la lectura y descarga gratuita de:

 

La fibromialgia y la fatiga crónica se pueden superar (Parte 2)

La semana pasada, en la Parte 1 de este artículo, que puedes leer aquí, te expliqué:

  • Premisas para la superación
  • Definición de Fibromialiga
  • Causas de la Fibromialgia y la Fatiga Crónica
  • Origen de la Fibromialgia y la Fatiga Crónica
  • Cómo se genera la enfermedad
  • Pensamiento y Emociones

Hoy abordaremos los principales cambios para la superación.

¿Cómo se supera la enfermedad?

Hay dos puntos básicos:

  1. El auto-conocimiento. Tenemos que ser conscientes de lo que somos, no de lo que querríamos ser.
  2. La comprensión de la enfermedad. El cuerpo físico con los síntomas es solo la punta del iceberg. La enfermedad se gesta en otros vehículos: el mental, el emocional y el de la energía vital, antes de llegar al cuerpo físico en forma de síntomas.

¿Qué cambios son necesarios para sanar?

  1. Cambio de actitud: dejo de sentirme víctima para hacerme responsable; dejo de ser pasiva para ser activa, no espero a que me curen, sino que comienzo a autogestionar la enfermedad.  Uso mi rebeldía, tomo mis propias decisiones, dirijo mi vida con discernimiento.
  2. Cambio de estilo de vida consciente. La enfermedad ya te cambia el estilo de vida porque te va invalidando. Para superarla es importante simplificar y dejar el estrés.
  3. Cambio de estructura psico-emocional. He de ser crítica. No tenemos que creer nada. Tengo que cuestionarme los patrones culturales, sociales y familiares porque son el filtro de mis pensamientos. La curación viene cuando somos capaces de reconocer y modificar la forma de pensar que nos ha llevado a enfermar. No se trata de derribar la estructura psicológica, sino de construir un «andamio» para ir sustituyendo lo que es falso por lo verdadero (es decir, la experiencia vivida y comprendida). Es necesario aprender a desaprender, sustituyendo el conocimiento de los patrones por el conocimiento adquirido.
    Para cambiar la manera de gestionar las emociones nos ayudaremos de la meditación.
  4. Cambio de relación con el entorno. Nos valoramos en función de cómo nos valora el entorno. Tengo que aprender a dirigir mi vida, también a decir no sin sentirme culpable. Cuando nos encontremos frente a una decisión, nos plantearemos dos preguntas: a) ¿me conviene? b) ¿me hace ilusión? Las dos tienen que ser un .
    En cuanto a los pensamientos que contínuamente aparecen, hay que llevarlos a la acción o sino desecharlos.
    Los defectos de los demás están en mi inconsciente, son lo que a mí me sobra. Lo que admiro de los demás es lo que a mí me falta. Los demás actúan de espejo, son mi espejo.
    Trabajaremos en lo que nos falta y nos sobra según nuestras posibilidades.
  5. Cambio de hábitos. Cambiaremos los hábitos que nos perjudican, entre ellos el cambio de alimentación, que en mi caso fue la adaptación a la macrobiótica. Visto el resultado tan positivo de este cambio en mi experiencia y en la de muchas otras personas, considero este punto un pilar básico.

Medicina Holística

En la medicina holística la salud pasa por tres aspectos:

Diagrama de la Salud
  1. Físico: la respiración (técnicas descritas en «De la Fibromialgia a la Salud«) es la primera herramienta de curación. También la visualización y la meditación, que se acompañarán después con la relajación.
    El órgano más afectado en estas enfermedades es el hígado –almacén de energía en forma de glucógeno-, ya que es el depositario de las emociones -musculatura, tendones, ligamentos, vista, conductos de venas y arterias-. La desintoxicación del hígado se consigue con la sustitución de la medicación de síntesis por la natural, y más adelante, con el cambio de alimentación, ya no nos tendremos que medicar. El alimento será nuestra medicación. Pero además es necesario eliminar los focos de toxicidad que nos han enfermado. Para ello, además de la alimentación macrobiótica, podemos acelerar el proceso mediante algunas terapias:
    Terapias holísticas: homeopatía, flores de Bach, acupuntura, reflexoterapia, shiatsu (son terapias físicas pero actúan también a nivel psico-emocional).
    Medicina del hábitat, basada en la geobiología.
    Terapia neural. Reconstruye los canales de energía, cortados por la cirugía u otros cortes.
    Se recomienda la extracción de amalgamas dentales metálicas por su efecto tóxico en todo nuestro organismo. Puedes leer más sobre este tema en la página web del Dr. Ernest Adler, donde podrás descargar también su libro.
  2. Psico-emocional: alinear pensar, sentir y actuar para llevar a la acción las emociones contenidas.
  3. Espiritual: autoconocimiento, introspección. Valores-defectos. Reconciliarse con el pasado, con la culpa, con el miedo,…

Alimentos perjudiciales en la Fibromialgia y Fatiga Crónica

Los alimentos que nos enferman son:

  • El azúcar, los dulces y chocolates
  • Productos lácteos
  • Los fritos
  • El alcohol
  • Verduras solanáceas (tomate, patata, pimiento, berenjena)
  • Frutas que no corresponden con el clima de nuestro entorno.
  • Marisco
  • Grasas saturadas y trans,
  • Frutos secos (mejor semillas)
  • Carne roja
  • Pan blanco y harinas blancas.
  • Sal blanca
  • Aceite de oliva

Hoy se sabe que el estilo de vida y la alimentación son dos herramientas fundamentales para la autocuración.

La alimentación energética, depurativa, equilibrada, proporcionada y sin químicos nos sanará de una forma total, no sólo físicamente sino también emocional y mentalmente.

Para ampliar, puedes leer el siguiente post.

Alimentos que nos curan

Lo más importante para iniciar el cambio de alimentación hacia la macrobiótica es reducir/eliminar los alimentos que nos perjudican e introducir los que nos sanan. Esta tabla te puede orientar:

Reduce:                                         Introduce:
1-La comida no biológica (conservantes, colorantes, espesantes,  Potenciadores de sabores como el Glutamato monosódico, edulcorantes artificiales, que son muy  tóxicos) 1 – Comida biológica
2-Carne roja (especialmente el   cerdo) y huevos 2 – Pescado blanco y legumbres
3-Lácteos y grasas saturadas  3 – Leche de arroz y de avena,  cremas de arroz y de avena
4-Café  4 – Extracto de achicoria y cereales tostados
5-Verdura congelada o de conserva 5 – Verdura fresca y de temporada
6-Grasas animales 6-  Grasas vegetales
7-Harinas y cereales refinados 7 – Harinas y cereales integrales como arroz, mijo, avena, quinoa, maíz, centeno…
8-Pan blanco 8- Pan biológico integral
9-Frutos secos 9- Semillas de sésamo, lino, girasol, calabaza
10-Sal blanca 10 – Sal marina sin aditivos
11-Azúcar 11- Melaza de cereal
12-Aceite de oliva 12 – Aceite de sésamo para cocinar y aliñar, aceite de lino para aliñar
13-Comidas preparadas y el uso del  microondas 13- Alimentos frescos y cocinar al menos una vez al día

 

En el post «Síntesis de la Dieta Macrobiótica Básica» te propongo un ejemplo de menú macrobiótico con sus respectivas recetas, así como las proporciones diarias de alimentos para que puedas organizar las comidas del día.

Todas las pautas y herramientas que me ayudaron a superar la enfermedad, te las explico ampliamente a través de mi experiencia personal en los libros «Hablemos de Fibromialgia» y «De la Fibromialgia a la Salud«, que puedes descargar gratuitamente en esta misma web.  Sobre la alimentación macrobiótica, te propongo una selección de recetas en el libro «Recetas Macrobióticas para la Salud«.

Los beneficios de los alimentos fermentados

Las verdudas fermentadas, también llamadas encurtidos o pickles, son alimentos con interesantes propiedades: nos ayudan a hacer la digestión porque nos aportan enzimas y ácido láctico. Favorecen el buen funcionamiento del hígado y contribuyen a augmentar la concentración mental y fortalecimiento de la visión (el hígado es el órgano que da fuerza a los ojos).

Los pickles permiten conservar los productos vegetales durante mucho tiempo, con la ventaja de que sus propiedades nutritivas se mantienen.

Son ideales para preparar la digestión y fortalecer los intestinos. Durante el proceso de fermentación, las enzimas y
bacterias transforman el azúcar de las verduras en ácido láctico, que fortalece la flora intestinal. Hoy en día se usan pickles comerciales altamente condimentados, ya que están elaborados con azúcar y vinagre, que destruyen la flora intestinal.

Uno de los grandes beneficios que se atribuye a los alimentos fermentados es el de restablecer el equilibrio entre los diferentes microorganismos que pueblan nuestro intestino. Entre todos estos microorganismos destacan los del género:
Lactobacilus acidophilus,
Lactobacilus bifidus,
Lactobacilus plantarum,
Lactobacilus leichmanii y
Lactobacilus fermentum.

La mayoría de estos lactobacilus cuando llegan al estómago (medio ácido) no sobreviven, pero algunos, sin embargo resisten y pasan a repoblar el intestino. Una dieta rica en carbohidratos y escasa en proteínas animales  también favorece el desarrollo de los lactobacilos. Bien es sabido que cuando un cereal se corrompe, fermenta; en cambio, cuando se corrompe un producto animal, este acaba pudriéndose. La fermentación equivale a una predigestión de los alimentos, que se transforman en sustancias de más fácil asimilación. El almidón, por ejemplo, se transforma en maltosa y esta en glucosa, la cual a su vez se transforma en ácido láctico.

Dentro de este grupo de alimentos, el miso, umeboshi, salsa de soja tamari y tempeh son alimentos recomendados, cada uno de ellos con sus propios beneficios.

Fermentados más recomendables para consumir frecuentemente

  • Umeboshi: Es, sin duda, el mejor fermento. Es una ciruela fermentada con sal marina durante más de 2 años.  Sus propiedades medicinales son incalculables: alcaliniza la sangre, tiene efectos antibióticos y antisépticos, previene la fatiga y retrasa el envejecimiento. Ayuda a resolver los problemas de salud tanto de tipo yin como  los yang. Utilizarla en caso de falta de apetito, diarrea, estreñimiento, intoxicación, náuseas, resfriados,  gripes… El vinagre de umeboshi es ideal para aliños, salsas y aderezos. (Se recomienda tomar 2 o 3 ciruelas a la semana).
  • Miso: es una pasta de color marrón y de sabor salado, producto de la fermentación de la soja con determinados cereales y sal marina. El miso es ideal para enriquecer (tanto en sabor como en propiedades) sopas, estofados, salsas, aliños, patés y cualquier plato en general. Añadir siempre el miso después de la  cocción y dejarlo activar uno o dos minutos. No hervirlo nunca. Es recomendable tomar sopa de miso una o dos veces al día (los japoneses la toman en desayuno, comida y cena).
  • Salsa de soja: es un producto similar al miso, aunque su consistencia es líquida. Usaremos dos clases de salsa de soja: shoyu y tamari. Este último como medicamento en caso de enfermedad o de fatiga.
  • El tempeh: proteína fermentada de la soja amarilla. Originaria de Indonesia, ha ido ganando popularidad debido a su gran poder nutritivo. Es una alternativa ideal a productos de origen animal. Se encuentra en el
    mercado de 2 formas: fresco y macerado.

 

¿Cómo preparar alimentos fermentados?

Se recomienda utilizar principalmente las verduras de raíz y rastreras. La forma de prepararlos es la siguiente:

  • Se limpian las verduras y se cortan a rodajitas (zanahoria, cebolletas, rabanitos, etc).
  • En un bote de cristal con tapa hermética ponemos, alternando, las verduras y la sal o salsa shoyu, o miso, umeboshi, etc. Y un poco de agua hasta cubrir el contenido.
  • Se tapa con una gasa (rodeada con una goma elástica) y se sitúa en una zona fresca y seca de la casa.
  • Tiempo: normalmente de una a dos semanas. Pasado este tiempo se puede tapar herméticamente. Hay que tener en cuenta que si aparece moho en la superficie del alimento fermentado, debe retirarse para comprobar si las verduras están crujientes. En caso de que las verduras estén blandas y pegajosas, habrá que tirarlas. Esto puede ser debido a dos causas:
    – se ha añadido poca sal u otro condimento salado
    – hay un exceso de calor en el lugar donde se guardaban.
    Cuando haya transcurrido los días recomendados, si comprobamos que las verduras están duras pero extremadamente saladas, debemos dejarlas en remojo en agua fría durante unos minutos antes de  consumirlas.
  • El líquido de los pickles que queda después de haber comido todas las verduras, puede aprovecharse como aliño para ensaladas. También se puede utilizar la mitad para empezar otro bote de pickles, añadiendo agua fresca y más condimento salado.

Una cucharada de encurtido se puede mezclar con la ensalada en verano.

Se recomienda empezar cada semana con un pickle diferente para, de esta forma, obtener mayor variedad de  verduras, colores, texturas y sabores. En la preparación de los pickles caseros, lo más difícil es saber ajustar la sal u otros condimentos, la presión (apretaremos las verduras en el bote) y el nivel de agua que podemos añadir.

La variedad de pickles que podemos hacer depende solo de nuestra imaginación.

 

Si quieres conocer más alimentos-medicamento te gustará el libro De la fibromialgia a la Salud.

Krill, otro alimento del futuro

El krill es un crustáceo de alto valor nutricional que tiene un elevado contenido en Omega-3. El Omega-3 es necesario e imprescindible para el organismo, ya que nuestro cuerpo no es capaz de fabricarlo por sí mismo y necesita de ciertos alimentos para conseguirlo. Es necesario en la dieta diaria tanto para los jóvenes como mayores. Previene la aparición de muchas enfermedades.

El krill habita en aguas supericiales de todos los océanos. Es uno de los animales más abundantes del planeta. El Krill antártico es el más utilizado para consumo humano. Esta especie supone más de 500 millones de toneladas. Su tamaño es diminuto y como máximo mide 5-6 cm de longitud.

Este alimento es una fuente nutricional rica en proteínas y ácidos grasos poliinsaturados. Tiene una potente combinación de antioxidantes protectores del corazón y del sistema cardiovascular.

¿Qué propiedades tiene?

En Europa podemos consumir el Krill en forma de extracto seco o perlas de aceite. Las propiedades del krill son:

  • Fortalece el sistema inmunológico
  • Actua como un potente antiinflamatorio natural
  • Nos ayuda a controlar el colesterol y niveles de triglicéridos.
  • Contribuye al equilibrio hormonal.
  • Aporta energía y reduce la fatiga.
  • Protege el buen funcionamiento cerebral y promueve el correcto funcionamiento del Sistema Nervioso.
  • Está indicado en casos de insomnio.
  • Mejora la memoria
  • Fortalece huesos, cabello y dientes
  • Promueve la elasticidad cutánea.
  • Disuelve cálculos renales.
  • Protege el funcionamiento hepático.
  • Es un gran alimento preventivo contra la demencia.

Está indicado para las personas que padecen fibromialgia y síndrome de fatiga crónica.

Su consumo más frecuente es en perlas o càpsulas de aceite, usado como suplemento dietético por sus propiedades nutricionales y medicinales. Solo los japoneses lo consumen como alimento de forma habitual, lo llaman okiami.

Cabe destacar que su contenido en omega 3, además de estar indicado en patologías como la fibromialgia i personas con hipercolesterolemia, tiene la propiedad de  prevenir e inhibir el desarrollo de ciertos tipos de cáncer  y se emplea también para paliar los efectos de los tratamientos que combaten esta enfermedad.

Los cocineros de medio mundo no han pasado por alto esta exquisitez oceánica y lo han incorporado en muchos de sus platos.

¿Te animas a probarlo? 😉

 

El mar todo lo cura

«El mar todo lo cura» Hipócrates

A principios del siglo XX, René Quinton revolucionó la ciencia médica utilizando el agua de mar en sus pacientes, ya que observó que existe una identidad fisiológica entre el medio marino y el medio interno del organismo humano.

Teniendo en cuenta que somos un 70% agua, el agua de mar es un elemento terapéutico fundamental. En Francia y subvencionado por la Seguridad Social fueron atendidos miles de pacientes hasta 1970.

En palabra de Quinton: “Para vencer la enfermedad hay que reforzar el terreno con agua de mar pura isotónica. El suero marino se opone a la mayoría de enfermedades, es más eficaz que el suero artificial. En la 1ª Guerra Mundial el ejército francés empleó agua de mar isotónica en transfusiones, para compensar la pérdida de sangre de los heridos en combate”.
Quinton anota: “La vida se originó en el mar, cada cuerpo humano es como un pequeño océano en el que flotan las células. Si este océano mantiene su condiciones físicas (pH, salinidad, temperatura, etc…) el cuerpo se mantiene en salud”.

El cuerpo humano capta los nutrientes en forma selectiva, primero siempre toma los elementos en forma orgánica antes que los inorgánicos. En el agua de mar se encuentran todos los elementos de la tabla periódica en su forma orgánica y biodisponible, y en proporción correcta para la nutrición celular. Por ejemplo, si tenemos estroncio 90 radioactivo en el ambiente y nuestro organismo necesita este elemento, primero lo tomará en forma orgánica. Si no existe en forma biológica lo captará. Por tanto, si tomamos agua de mar nos protegemos de micro elementos radioactivos o de otros tóxicos.

Sabemos que Platón ya usaba el agua de mar para curarse de sus enfermedades. Pero poco a poco, el hombre empezó a olvidarse de sus beneficios, hasta que René Quinton empezó a investigar y a tratar pacientes con enfermedades como la tuberculosis, el tifus, cólera, gastroenteritis, psoriasis, desnutrición infantil, etc. con un gran éxito.

Actualmente hay un relanzamiento mundial del agua del mar. Existen numerosos dispensarios marinos en los que se ofrece agua de mar limpia gratuitamente. Hay 10 millones de niños desnutridos y el número de personas desnutridas va en aumento.
Ha llegado el momento de aprovechar todos sus beneficios. El Parkinson, Alzheimer, fibromialgia, síndrome de fatiga crónica, el cáncer,…y todas las enfermedades degenerativas pueden curarse. Es previsible que tenga aplicación en todas las enfermedades.

En el cáncer es muy importante la ingesta de agua de mar isotónica diluida, ya que es un alcalino natural que regula todas las funciones corporales (el pH del agua del mar está entre 7.5 y 8.4). Las células cancerosas se desarrollan en un medio ácido, por ello es necesario alcalinizarlo para frenar su desarrollo.

El agua de mar, además de llevar todos los elementos de la tabla periódica diluidos en ella y en forma de oligoelementos, contiene vitaminas, proteínas, aminoácidos, iones… Actualmente se comercializa el agua de mar.

 

Desmentimos Mitos

Hay una serie de mitos que tenemos que desmentir:

  1. El agua de mar está contaminada con microbios de procedencia terrestre:
    El ecosistema marino tiene un gran poder de depuración, y la materia orgánica no lo ensucia. Se ha comprobado que un microbio terrestre no puede vivir en el mar. El mar puede tener aceites e hidrocarburos en su superficie, o metales pesados en el fondo. El fitoplancton transforma lo químico inorgánico en orgánico (plutonio, uranio y todos los metales pesados) como las plantas de la tierra, que también hacen dicha transmutación.
    En alta mar los peces y mamíferos marinos no padecen de enfermedades infecciosas porque se nutren orgánica, biodisponible y alcalinamente con la sopa marina que los humanos despreciamos.
    Hoy en día ya son 800 las plantas que se están cultivando con agua de mar hipertónica, es decir, sin desalinizar, en varias partes del planeta como en México, Perú, Países árabes,…
    El agua de mar tiene aplicaciones científicas desde 1904 con los estudios de René Quinton, y actualmente se ha vuelto a demostrar en esta década, de acuerdo a los protocolos de la Comunidad Europea. Tiene aplicaciones en la agricultura y ganadería. Los Humedales Artificiales de agua de mar o las Marismas de Eritrea y México así lo han demostrado. La Salud Pública tiene en la sopa marina del agua del mar una herramienta de prevención y curación que ha sido despreciada hasta ahora.
    No son las plantas las mayores descontaminantes del planeta, son las aguas del mar que ocupan el 70% de la Tierra y absorben infinitamente más CO2 que las reservas forestales.
    Así que podemos afirmar que el agua de mar no ha perdido sus propiedades.
  2. Produce insuficiencia renal (tapa los riñones):
    El agua de mar es orgánica, reequilibra nuestro organismo. No tiene nada que ver con la composición química que tiene la sal común. El agua de mar tiene los mismos componentes que nuestra sangre, pero más concentrados. Nuestro líquido intersticial es salado, 9gr. de sales por litro. Nuestra sangre es como el agua de mar pero más diluida.
  3. Si un náufrago bebe, se muere: La Fundación Aquamaris y la Universidad de La Laguna, en el año 2003, financiaron en la Zeja (Fuerteventura) un naufragio voluntario y se comprobó que con agua de mar se puede sobrevivir varios días (http://www.aquamaris.org/) El experimento se realizó tomando, cada 20 minutos, la cantidad de agua de mar que cabe en la mano, dejándola en la boca para ensalivarla y así reducir su salinidad.
  4. No se puede tomar si se tiene hipertensión. Otro mito.

Usos del agua de mar

Para la cocción de alimentos

Limpieza bucal: En forma de enjuagues o para cepillar los dientes, ya que previene y ayuda a eliminar la inflamación de las encías y sangrado.

Limpieza de la nariz:  Limpiar diariamente las fosas nasales con pulverización de agua de mar isotónica, que es precisamente la concentración de sales de nuestro organismo.

Gargarismos

Talasoterapia doméstica

Limpiezas oculares

Higiene de los oídos

Y sobre todo bebida en su forma isotónica (1 medida de agua de mar por 3 de agua)

 

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¿Cómo preparar Kimpira?

¿Qué es la Kimpira?

Kimpira es un estilo de cocción de verduras de raíz que consiste en un salteado largo con aceite de sésamo, muy poca agua y, al finalizar, se les añade un poquito de salsa tamari.

Durante el invierno las raíces acumulan la mayoría de nutrientes.

La raíz de bardana (rábano negro) es muy yang, depurativa de la sangre, revitalizante y adecuada para el reuma. Se usa como antibiótico natural.

La zanahoria  es rica en fibra , ácido fólico, potasio, calcio, magnesio y antioxidantes, además contiene betacarotenos, que nuestro organismo transforma en vitamina A. Su contenido en vitamina C, especialmente en las hojas, es mucho más elevado que el de las naranjas. Es una raíz muy adecuada para todas las patologías digestivas. Pelada y hervida, como alimento diario, es ideal para la celiaquía. Además, por su porcentaje en fitoquímicos es anticancerígena.  Este alimento contribuye a mantener nuestra vista, aumenta las defensas, disminuye el colesterol y previene la arteriosclerosis.

 

Ingredientes para preparar Kimpira

  • 2 raíces de bardana peladas y cortadas oblicuas y finas (1mm de grosor)
  • 2 zanahorias cortadas del mismo modo que la bardana
  • 1 cucharada sopera de aceite de sésamo
  • 1 cucharada sopera de jengibre rallado
  • 1 cucharada sopera de tamari
  • Sal marina
  • Agua

    Raíz de bardana

Preparación:

  1. Poner la cazuela al fuego. Verter el aceite y cuando esté caliente echar primero la bardana para saltearla. Después bajar el fuego y añadir una pizca de sal.
  2. Cuando la bardana esté medio tierna, se añade la zanahoria y un poquito de agua para que no se quemen. A continuación tapamos.
  3. Se deja cocer a fuego lento durante 10 minutos. Si ya están bien cocidas se apaga el fuego y se añade el jengibre y el tamari.

 

Aprende más recetas en Recetas Macrobióticas para la Salud.

Gomasio contra la osteoporosis

¿Sabías que el gomasio tiene 5 veces más calcio biodisponible que la leche? 

La descalcificación se acentúa con la edad y se desarrolla la osteoporosis, que augmenta de manera preocupante el riesgo de padecer fracturas.

Durante muchos años se ha creído que los lácteos eran esenciales en nuestra dieta, especialmente para nuestros huesos, pero la realidad es todo lo contrario.  Un ejemplo es el estudio que llevó a cabo el Dr. Campbell: El estudio de China.

¿Qué es el gomasio?

El gomasio es un condimento hecho con semillas de sésamo y sal marina completa tostadas y molidas en un 50%.  La sal del gomasio también  debe tostarse, ya que cruda puede causar úlceras en el aparato digestivo. Al tomar la sal junto a las semillas oleosas semi-trituradas del sésamo, estamos protegiendo nuestros intestinos de la posible irritación que puede causar si tomamos sal directamente cruda, como se suele salar en Occidente.

¿Cuáles son sus propiedades?

El gomasio alivia la fatiga, el dolor de cabeza tipo yin (zona de delante de la cabeza) y te ayudará en caso de mareos. Además, si padeces insomnio, tomar una cucharadita al acostarte, contribuirá a que concilies mejor el sueño.

Como decíamos, las semillas de sésamo contienen cinco veces más calcio que la leche y los aceites del sésamo junto a la sal marina, equilibran nuestra alcalinidad y favorecen la absorción de sus nutrientes, en especial el calcio.

El sésamo destaca por su 50% en contenido de vitamina E, conocido como Tocoferol, que tiene importantes cualidades antioxidantes.

¿Cómo tomarlo?

Para evitar la osteoporosis y salar nuestros alimentos de forma saludable, tomaremos gomasio diariamente. Lo podemos espolvorear sobre los cereales integrales, las legumbres, vegetales, las mini-ensaldas. ¡Es delicioso!

¿Cómo se prepara?

Ingredientes del Gomasio:

  • 1 paquete de 250 gr de semillas de sésamo crudo bio.
  • Sal marina completa.
  • 7 cucharadas de sésamo por una cucharada de sal (las cucharadas de sésamo deben estar colmadas y las de sal deben ser rasas). En verano se prepara menos salado, en invierno más salado. Para los niños la proporción es de 14 cucharadas de sésamo por 1 de sal.

Preparación:

  1. Se lavan las semilas de sésamo en un colador fino.
  2. Se ponen en una cazuela ancha o sartén a fuego medio y se va removiendo para que se vayan secando. Continuamos removiendo hasta que desprendan aroma, las semillas estén completamente secas, se hayan hinchado y estén crujientes. Prácticamente no cambian de color. Hay que poner atención para que no se quemen.
  3. Añadimos la sal al sésamo, sin apagar el fuego y removemos para que se vaya su humedad y la sal también se seque y se tueste ligeramente (la sal cuando se tuesta no cambia de color).
  4. Apagamos el fuego y ponemos el sésamo tostado en un recipiente para que se enfríe, ya que si está caliente no se tritura bien.
  5. Una vez enfriado lo ponemos en un suribachi y apretamos con la surikogi en sentido de las agujas del reloj. Cuando las semillas ya están algo trituradas movemos el surikogi en sentido contrario a las agujas del reloj. Al finalizar, la mitad de las semillas tienen que estar trituradas y el resto enteras. Otra opción más rápida es triturarlo en un aparto eléctrico, pero la energía del molido se pierde.

 

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