Ormus u Oro Monoatómico

Es un alimento natural que, a lo largo de la historia, ha demostrado ser un gran medicamento, no tan solo para el ser humano sino también para animales y plantas.

Es fácil de obtener en la naturaleza porque se prepara con agua de mar o con sal de calidad como la del mar muerto o la del Himalaya, mediante un proceso artesanal o alquímico.

¿Cuál es esta propiedad destacada?

Su propiedad más destacada para la salud es la de ser un potente súper conductor bioeléctrico. Se sabe que la energía fluye con gran rapidez en todos los organismos para conseguir una regeneración celular.

Actualmente hay estudios científicos sobre los “superconductores” en los que se demuestra su aplicación médica, especialmente cuando el superconductor tiene pocos átomos como en el caso del Oro Monoatómico, que solo contiene 1 átomo: Superconductividad ICMM-CSIC, Científicos de la Universidad de Chicago, Laboratorios Arbonne, entre otros.

El Ormus puede obtenerse líquido o en polvo, y es de color blanquecino. Por eso se le llama “Oro Blanco” u “Oro Monoatómico”.

El Ormus es una fórmula compuesta por sales minerales y metales preciosos. Contiene aproximadamente 80 elementos de los 118 de la tabla periódica actual, excluyendo el Sodio y el Cloro.

Contiene en forma monoatómica 8 metales preciosos en 2 grupos de metales preciosos. El grupo de Platino Ligero: con Rutenio, Radio, Paladio y Plata. Por otra parte, el grupo de Platino Pesado: con Osmio, Iridio, Platino y Oro.

Historia del Ormus

Sabemos que es un alimento-medicamento que se remonta a las primeras culturas de la historia de la humanidad. En la antigüedad se tomaba para mejorar el liderazgo, la intuición, la percepción, como clave de la longevidad… En Egipto, el Ormus, llamado “Sho-Pan” o también “NFKZT”, estaba limitado a los faraones y a unos pocos elegidos. Se tomaba para la expansión de la conciencia y para una larga vida.

Los dioses Sumerios también lo consumían y lo llamaban “Star-Fire” y se lo dieron a un grupo de humanos que eligieron como representantes de los dioses en la Tierra.

Los Caldeos, astrólogos de Babilonia, también se beneficiaron de Ormus y lo llamaron “SEM-An-Na”.

En la mitología griega el oro monoatómico apareció en el corazón de la leyenda del Bellocino de Oro. Alejandro Magno lo conocía como “Piedra del Paraíso”.

En al Antigua Roma el oro fue utilizado para el tratamiento de las úlceras de la piel. Actualmente se usa papel de oro para dicho tratamiento.

En la Europa medieval los alquimistas mezclaron oro con bebidas para mitigar el dolor de la artrosis.

En 1885 se hizo famoso por su utilidad en problemas de corazón, circulación y como anti-artrítico.

En 1890 el Dr. Robert Koch descubrió que el bacilo de la tuberculosis no podía vivir en oro coloidal. Su trabajo obtuvo el Premio Nobel de Medicina.

Fue en 1982 cuando el investigador David Hudson lo redescubrió poniéndole el nombre de ORME (Orbitally Rearanged Monoatomic Element), y presentó la patente en 1988. Otros investigadores posteriores latinizaron este nombre en “Ormus”.

Cuando David Hudson se retiró de la investigación científica del ORME, Barry Carter continuó estudiando los métodos de obtención, sus efectos terapéuticos y curativos. La acción del Ormus en la agricultura es beneficioso, tanto en el crecimiento de los frutos que aumentan de tamaño como en el rendimiento.

Beneficios para la Salud

Podríamos definirlo como una medicina holística que nos da la naturaleza, porque actúa en todo nuestro ser, desde el nivel físico al energético, emocional, mental y espiritual.

A nivel Físico:

Actualmente el oro se usa para reparar nervios y vasos sanguíneos dañados, huesos y membranas, y en el tratamiento de varios cánceres como el de próstata. Se está probando como antiviral, también para cardiopatías, circulación, arteriosclerosis e hipertensión.
Es termorregulador, antiinflamatorio (sistema músculo-esquelético: artrosis, artritis, bursitis y tendinitis), para las contracturas musculares y para la fibromialgia.
Es alcalinizante, ya que su pH es de 10,78, antioxidante, regenerador celular, antiaging, reparador del ADN, revitalizante,…

Refuerza los sistemas inmunológico, nervioso y digestivo.

Usos:

  • tonifica la piel y el cabello
  • para enfermedades de la piel como la psoriasis
  • para la cicatrización de heridas y quemaduras.
  • Alivia el Síndrome Premenstrual.
  • Calmante del dolor de artrosis, artritis, afecciones bucales
  • Repara los filamentos del ADN

No tiene ningún efecto secundario ni interacciones con ningún medicamento.

A nivel Energético:

La energía fluye más, aumentando los “Bovis”, sube la vibración, aumenta la resistencia, el dinamismo y el vigor.

A nivel Emocional:

Induce al estado de relax, de calma, de alegría, es antidepresivo y desestresante. Ayuda en los comportamientos adictivos como el tabaquismo y las drogas.

A nivel Mental:

La sustancia primordial del Ormus es el oro monoatómico, elemento potenciador de la mente, de nuestras capacidades cognitivas, especialmente de la inteligencia y la memoria. Nos da claridad mental y creatividad.

A nivel Espiritual:

Nos ayuda en la expansión y evolución de la conciencia. Se experimentan meditaciones más profundas y sueños más claros. Aumenta la energía de los chakras y produce una activación de la espiritualidad.

Medicina Ayurveda

Para la Medicina Ayurveda, con más de 5000 años de antigüedad y practicada actualmente, el oro ayuda a la longevidad, rejuvenecimiento, memoria, es afrodisíaco, tónico cardíaco, promueve una mejor visión, una mejora del intelecto y es desintoxicante. También es útil para la anemia, el asma y los desórdenes nerviosos.

 

ESTA INFORMACIÓN PUEDE MEJORAR LA VIDA DE TODOS LOS SERES VIVOS. Para ampliar información:

Sopa de miso con shiitake

La remineralizante, antianémica y energizante sopa de miso que propongo hoy tiene, como uno de los ingredientes principales un alimento-medicamento que intensifica la función del hígado, potencia el sistema inmune, elimina el colesterol, mejora la circulación, indicada en la hipertensión y las taquicardias, para enfermedades cardiovasculares y para la artritis. ¿De qué alimento estamos hablando? Nos referimos a la seta shiitake. Esta seta además es diurética, antioxidante y antiinflamatoria. Es la seta más yang. Previene el cáncer y se emplea en su tratamiento. Otras setas macrobióticas con propiedades similares son la reishi y la maitake.

La sopa de miso con shiithake tiene un sabor muy aromático y especial. Reconforta en los días fríos y húmedos.

¿Qué necesitas para elaborarla?:

Ingredientes:

  • 1 puerro (la parte blanca y también la verde)
  • 1 zanahoria
  • 1 trozo de brócoli
  • 1 seta shiitake por persona
  • 1 trozo de alga wakame
  • Agua
  • 1 cucharada de postre por persona de miso de cebada sin pasteurizar
  • Unas hojas de menta

Preparación:

  • Mientras preparamos las verduras, ponemos el alga wakame en remojo para que se hidrate. El agua de remojo no se aprovecha.
  • Lavamos bien la verdura. El puerro, para que quede limpio, mejor cortarlo por el medio en vertical, de arriba a bajo, para poder sacarle la tierra bajo el grifo.
  • Cortamos el puerro y la zanahoria a rodajas muy finas. Del brócoli cortaremos las flores en pequeños trozos y todo lo que es el tronco también lo cortaremos en rodajas muy finas.
  • Ponemos las setas shiitake a remojar en un bol la noche anterior. Ahora las limpiamos con las manos en el mismo recipiente y colamos el agua con un colador muy fino. Aprovecharemos este agua para hervir las setas durante 20 minutos y la que quede de la cocción la usaremos para añadir a la sopa de miso, porque es antiinflamatoria.
  • Ponemos agua a hervir y echamos las verduras y el alga, y lo cocemos todo durante 5 minutos. Después incorporamos las setas y su agua hasta que se caliente.
  • Con un poco de este caldo diluimos el miso y lo incorporamos a la sopa. El miso no debe hervir porque perdería sus enzimas y probióticos (las enzimas dan vida a los alimentos, un alimento sin enzimas es un alimento muerto).
  • Ponemos por encima las hojas de menta picadas y ¡estará listo para tomar!

 

Recuerda, si quieres disfrutar de más recetas macrobióticas, puedes descargar el libro Recetas Macrobióticas para la Salud desde esta web.

Síntesis de la dieta Macrobiótica Básica

 DESAYUNO:

Sopa de miso + cereal integral con gomasio + té bancha o té de tres años…

Sopa de miso:

Ingredientes:

  • Un cm aproximado de alga wakame

  • Agua, algo más de un cazo

  • ½ zanahoria mediana

  • Una hoja de puerro (la parte blanca y la parte verde) o un trocito de cebolla

  • Miso: mugi-miso de soja y cebada (1 cucharada de postre)

Preparación:

Ponemos el agua a hervir.

Se remoja el alga wakame en agua fría (esta agua no se aprovecha) durante 2 minutos.

Cortamos las verduras finas.

Cuando el agua hierve echamos las verduras y el alga, y dejamos hervir un minuto. Seguidamente apagamos el fuego.

Diluimos el miso con un poco de caldo de la sopa y lo incorporamos a ella, una vez apagado el fuego.

Esperamos dos minutos para que el miso haga su movimiento rotativo y ya está lista.

Cereal integral:

El mejor cereal para la salud es el arroz integral, pero también se puede variar tomando otros como la avena, el mijo, la cebada… según las necesidades, las estaciones…

Preparación del arroz

Arroz integral + alga kombu (no se pone previamente en remojo)

Se lava el arroz en un colador y se incorpora al agua que ya estará hirviendo con el alga kombu (una hoja). Una medida de arroz por dos medidas de agua. Cuando el arroz empieza a hervir se baja el fuego al mínimo, se pone un difusor y se tapa. Se recomienda cocinarlo con olla a presión durante 21 minutos cuando se tiene prisa, si no, mejor con olla normal, 45 minutos y 10 minutos de reposo con el fuego apagado.

Ponemos poca sal porque se come espolvoreando una cucharadita de gomasio.

Preparación del té

Tanto el té bancha como el té kukicha (de tres años) no se hierven. Se vierte el agua muy caliente sobre el té y se infusiona 7 minutos.

ALMUERZO:

Proporción de los alimentos en el plato: nuestra propia dentadura nos muestra la proporción de cada uno de los alimentos principales.

En nuestra cavidad bucal tenemos:

  • 20 premolares y molares para triturar cereales, legumbres y semillas.

  • 8 incisivos para cortar las verduras.

  • 4 caninos para desgarrar la proteína animal.

La proporción recomendada en términos generales en la fibromialgia y s.f.c es:

  • 40% cereales integrales hervidos con alga kombu + una cucharadita de gomasio.

  • 30% verduras biológicas, mejor al vapor o hervidas y, de vez en cuando, salteadas con una cucharadita de aceite de sésamo más una cucharadita de salsa de soja.

  • 15% proteínas vegetales o pescado salvaje.

  • 10% algas.

  • 3% pickles

  • 2% semillas de sésamo, calabaza o girasol

Proteínas vegetales:

Legumbres como: lentejas, garbanzos, azuquis… dejar en remojo la noche anterior y, cuando hiervan, sacar la espuma y añadir el alga kombu al agua de la cocción. Tofu fermentado o tempeh o seitán (se tienen que cocer).

MERIENDA:

Té Kukicha + manzana biológica hervida o al horno o al vapor con tortitas de arroz (dos días a la semana). Otros días sólo tortitas de arroz con té verde. Ver las meriendas en el cap. IV de las recetas.

CENA:

Sopa de mugi-miso (miso de cebada) con verduras + cereales integrales hervidos.

dieta-macro-bc3a1sica

RECOMENDACIONES:

  • Beber muy poco en la cena, beber poco durante el día, sólo cuando se tenga sed.
  • En comida y cena, se recomienda el alga hiziki (sólo cada dos semanas) y la arame (puede tomarse diariamente como la wakame).
  • La salsa de soja tiene que ser biológica, ya que si no lo es contiene “glutamato monosódico”, que es muy tóxico.
  • El aceite mejor que sea de sésamo.
  • Las marcas no importan, lo importante es que sea biológico.
  • Alimentos biológicos: no contienen químicos, pesticidas, colorantes, conservantes, potenciadores del sabor…
  • Los cereales integrales, las verduras frescas, las legumbres y las semillas tienen implícito el vehículo etérico o de energía, tienen vida. Para alimentarse adecuadamente necesitamos transferir esta energía del mundo vegetal al ser humano.

Si quieres saber más, descarga los libros gratuitos en formato digital desde mi web.

Las algas, el alimento del futuro

Las algas son uno de los alimentos más nutritivos del planeta, sirven tanto para prevenir como para curar enfermedades.

El origen de la vida está en el mar. Millones de años de erosión lo han enriquecido con todos los minerales en abundancia para la vida. Las algas fabrican el 80% del oxígeno que respiramos y contienen entre DIEZ Y VEINTE VECES más minerales que las verduras de la tierra.

Por sus cualidades y sus amplias propiedades terapéuticas, las algas serán un alimento fundamental en la alimentación del futuro.

Evolutivamente son los vegetales más antiguos, por lo que la asimilación de sus nutrientes es para todos excelente. Figuran entre los productos de la naturaleza más ricos en hierro y calcio. También son importantes las cantidades que presentan de vitaminas, aminoácidos, enzimas y prácticamente todos los oligoelementos: yodo, magnesio, azufre, cloro, manganeso, silicio, cobre, zinc, níquel, molibdeno, plata, cromo, etc… de tal forma que si consumimos regularmente algas, estamos haciendo una verdadera oligoterapia.

Por ser alimentos muy concentrados, no deben consumirse en grandes cantidades. Es mejor tomarlas diariamente y en pequeñas dosis (1 cucharada de alga cocida, diaria).

Las verduras marinas no absorben la contaminación, a diferencia de los peces. Donde el nivel de contaminación es alto, simplemente no pueden crecer, para ello necesitan aguas muy puras para su desarrollo. La considerable reducción de cultivos de nori en Japón es una prueba de ello.

Una de las propiedades de las algas es depurar nuestro cuerpo y propiciar la expulsión de metales contaminantes, radioactividad y residuos, por lo que pueden ayudarnos a limpiar las toxinas, permitiendo además su eliminación natural. Estamos rodeados de radiaciones: los móviles, los ordenadores, la televisión a todas horas, incluso en los dormitorios, equipos de música, despertadores electrónicos, en los coches, etc… En España tenemos gran riqueza en algas, sobre todo en Galicia y en el mar Cantábrico.

Propiedades de las algas

Las algas son alcalinizantes, depurativas, remineralizantes (ricas en calcio, hierro, sodio y magnesio) y especialmente calcificantes de los huesos por su riqueza en calcio, con una excelente relación calcio-fósforo, que facilita la absorción del mismo.

  • Son depurativas y reforzantes. Las algas, juntamente con el miso, ayudan a eliminar los residuos tóxicos, los metales pesados, de modo que actuan como quelantes o limpiadoras.
  • Estimulan el metabolismo.
  • Regulan y equilibran los riñones y la circulación sanguínea así como la digestión.
  • Ayudan a eliminar los líquidos retenidos en el cuerpo.
  • Ayudan a eliminar purinas procedentes de los alimentos proteicos.
  • El yodo natural que contienen puede eliminar el yodo radioactivo absorbido por la glándula tiroides y prevenir el bocio (hipertrofia de la glándula tiroides).
  • Todas las algas refuerzan y tonifican el sistema nervioso en general.
  • Su riqueza en vitaminas y oligoelementos, como el zinc y selenio, refuerza el sistema inmunitario.
  • Las algas se utilizan como alimento, pero también como complemento para reforzar el esqueleto, el cabello y las uñas, también para tratar problemas cardiovasculares, para adelgazar, para mejorar la circulación sanguínea en problemas hormonales, para bajar el colesterol, en las anemias, en la osteoporosis, en el hipotiroidismo, para ayudar en los procesos de desintoxicación…
  • Las algas nos protegen de la radiactividad. Poseen principios activos que neutralizan potenciales agentes cancerígenos como los metales pesados y los isótopos radioactivos. En Hiroshima y Nagasaki se evidenció que las personas que consumían diariamente algas y sopas de miso, no sufrieron lesiones en las paredes del intestino delgado, ni alteraciones en el funcionamiento de las glándulas tiroides, que son las dos zonas más sensibles a las radiaciones. Esto nos indica que al consumir algas, con su yodo orgánico, hace de barrera al yodo radioactivo en un 97%.
  • Las algas se consumen cocidas. Las principales algas comestibles son: wakame, arame, kombu, dulse y nori.

Fitoquímicos de las algas

Las algas, especialmente la wakame y la kombu, poseen  glucanos, que estimulan el sistema inmunitario. También son ricas en polifenoles. La fucoxantona es un carotenoide de la  familia del licopeno, es la sustancia que da el color marrón a cierto tipo de algas y se ha estudiado que inhibe el crecimiento del cáncer de próstata, entre otros.

Las algas y el cáncer

Se ha estudiado que las algas son inhibidoras del crecimiento de algunos tumores cancerígenos, como el de pulmón, el de colon, el de estómago y el de próstata.

 

Si quieres saber más y aprender a cocinar preparaciones con algas, te gustará Recetas Macrobióticas para la Salud.

Alimentación: Alimentos que nos sanan

En los posts anteriores vimos qué alimentos no nos convienen y como reducir e introducir la nueva alimentación.

Hoy descubriréis una síntesis de los alimentos que nos curan.

AlimentaciónIII

  • Consumir alimentos ecológicos. La alimentación ecológica aporta beneficios para la salud, también para el medio ambiente y permite contribuir a la diversidad biológica y a prevenir el cambio climático.

Se recomienda el consumo de:

  • Cereales integrales, fuente de energía
  • Harinas integrales: harina integral de arroz, trigo sarraceno, mijo y espelta.
  • Incrementar el consumo de verduras como la zanahoria, la calabaza (betacarotenos), crucíferas (brócoli, coles de bruselas, col rizada, col roja,…); ajo (macerado con tamari); cebollas y puerros. Todas las nombradas, por su contenido en fitoquímicos.
  • Legumbres como las azuquis lentejas, garbanzos y alubias, por sus proteínas de buena calidad.
  • Pescado blanco y azul, pequeños porque estimulan la inmunidad
  • Algas de mar como la wakame, arame, kombu, dulse y nori, por su aporte en minerales. Y las de agua dulce como la chlorella y la espirulina. Todas ellas como potenciadoras del sistema inmune.
  • Semillas de sésamo, calabaza, girasol, lino y chía (estimulan la inmunidad), porque contienen grasas de buena calidad.
  • Aceite de sésamo y puntualmente de oliva de primera prensión en frío.
  • Miso, salsa tamari y ciruela umeboshi, por su aporte en fermentos.
  • Manzanas y peras cocidas.
  • Frutos del bosque como arándanos, moras, frambuesas, etc de la temporada, en pequeñas cantidades, o bien liofilizados, porque no pierden sus fitoquímicos.
  • Sal marina completa. Actualmente es mejor emplear la del Himalaya y si no la Atlántica. La sal marina se incorpora a través del gomasio o diluida en los alimentos.
  • Condimentos como la cúrcuma (anti-cancerígena) junto a la pimienta negra. Disolver 1 cucharadita de café de cúrcuma en media cucharada sopera de aceite de sésamo u oliva y una pizca de pimienta negra para condimentar verduras al vapor o para añadir a los cereales integrales en el momento de apagar el fuego.
  • El jengibre, rallado en el té, o con cereales, o con verduras o en la sopa de miso… El jengibre también es anticancerígeno.
  • El kuzu es el almidón de la raíz de la Pueraria y se ha usado en la Medicina Tradicional China desde hace 2500 años como remedio para distintas dolencias. Para tomarlo, diluir una cucharadita de postre de kuzu en un poco de agua fría. Poner a hervir 1 vaso de agua y cuando arranque el hervor, se echa el kuzu diluido y con una cuchara de madera se remueve rápidamente durante dos minutos y ya lo tenemos listo, podemos apagar el fuego. Se habrá vuelto transparente y espeso. Si preferimos tomarlo en el té o en cualquier sopa, lo añadimos previamente diluido, en  los últimos minutos de la cocción.
  • Plantas como el romero, tomillo, albahaca, orégano, perejil, para condimentar cereales, legumbres, pescado…
  • Setas como shiitake (donko), reishi, maitake y coriolus versicolor por ser estimulantes del sistema inmunitario. Para sopas, con verduras, legumbres…
  • Para endulzar, puede emplearse la stevia en hojas tanto frescas como secas (ni líquida ni en polvo).
  • Beber: té sencha, bancha o té kukicha, agua destilada, alcalinizada e hidrogenada. Todas estas bebidas alcalinizan.

Para ampliar la información, y consultar fuentes y detalles, ver el libro «De la fibromialgia a la Salud» y «Actuar en el Cáncer desde una visión global«.

 

 

Alimentación I: Alimentos que nos enferman

Los alimentos que nos enferman son:

Acidificantes

Oxidantes

Inflamatorios

Tóxicos

Antifisiológicos

La alimentación moderna es la primera causa que nos conduce a diversos trastornos: disminución de las defensas, ensuciamiento y falta de eliminación o estancamiento.
Los alimentos que a continuación se describen han sido estudiados científicamente, y se sabe que están involucrados en casi todas las enfermedades que conocemos.
¿Qué alimentos deberíamos evitar? ¿Qué aditivos hay que conocer que son usados para mejorar el sabor, o la apariencia, o para aumentar el tiempo de conservación, pero que son perjudiciales para la salud?
Hay que mirar siempre las etiquetas para poder evitar estos alimentos, pero no basta con buscar estos ingredientes en la etiqueta, hay que “descodificar” la lista que los fabricantes utilizan para engañar a los consumidores con otros nombres, como es el caso del Glutamato monosódico, con el que usan distintos nombres como extracto de levadura, E-621,…una larga lista, más de 25 nombres.

– Azúcar

¿El azúcar es una droga? El azúcar crea adicción. No se digiere, va directamente a la sangre, causando una serie de alteraciones físicas y mentales en el consumidor. El exceso de azúcar puede producir dos enfermedades: la diabetes y la hipoglucemia. Hace subir el nivel de glucosa en la sangre, así el páncreas es obligado a producir una cantidad extra de insulina, que es enviada a la sangre, produciendo una bajada del nivel de glucosa. Esto, a su vez, produce en el cuerpo la necesidad de ingerir más azúcar y el páncreas entra en confusión. Hoy existen millones de diabéticos en el mundo y sólo en Estados Unidos mueren más de trescientos mil por año. La acidez causada por su consumo predispone al cuerpo a infecciones como conjuntivitis y también a la acción de virus y bacterias.

– Harinas Blancas – Pan Blanco – Bollería Industrial

Carnes y carnes procesadas

La carne deja una sobrecarga de residuos ácidos en el cuerpo, en sangre, fluidos y tejidos. Estos residuos son los ácidos úrico, fosfórico y sulfúrico. Para neutralizar estos ácidos del cuerpo utiliza la reserva de minerales alcalinos, como el calcio de los huesos y dientes, produciendo osteoporosis. Una vez neutralizados los ácidos, quedan residuos de urato de calcio, que son depositados en los tejidos blandos y calcifican en formas sólidas, que van depositándose en arterias (arteriosclerosis), en las lentes ópticas (cataratas), en los uréteres y el riñón, en la vesícula biliar, en las articulaciones (artritis), etc. La carne roja tiene de un 30% a un 70% de grasa y colesterol. También tiene gran cantidad de venenos: pesticidas, herbicidas, fertilizantes y parásitos. Alrededor del 16% de todos los adultos en América tienen triquinosis al hacerles una autopsia. La carne roja no contiene fibra, lo que dificulta su eliminación. De todas las carnes, la peor para la salud es la de cerdo.

Lácteos (leche, yogures, kéfir, cuajada, postres lácteos, quesos, natas,…)

Actualmente muchos estudios científicos muestran la leche y derivados como un problema de salud. La pasteurización destruye vitaminas y enzimas para su digestión. La homogeneización puede producir problemas en las membranas celulares del tejido cardíaco. Una de sus proteínas, llamada caseína, es viscosa y pegajosa y se deposita en los intestinos impidiendo la absorción de otros nutrientes, contribuyendo a la fatiga crónica, alteraciones intestinales, enfermedades relacionadas con autoinmunidad (artritis reumatoide), lupus, cáncer, problemas circulatorios, alergias (cutáneas, respiratorias), inmunodepresión, diabetes juvenil, enfermedades otorrinolaringológicas, asma, sinusitis, acumulación de mucosidades (en órganos genitales femeninos y en el aparato auditivo) y nefrosis. También se puede decir, según estudios realizados, que la intolerancia a la lactosa va en aumento. Además, los lácteos no son una fuente de calcio. Así lo confirma el Dr. William Elis, después de numerosos estudios que lo avalan, que opina que los lácteos (leche animal) tienen un gran poder desmineralizante en los adultos.

Huevos de granjas intensivas

Aceites hidrogenados y grasas saturadas

Verduras: solanáceas (patata, pimiento, alcachofa, tomate, berenjena) y moderar el consumo de espárragos y espinacas, por su desequilibrio de sodio-potasio.

Productos industriales (aperitivos, snacks, alimentos precocinados, ahúmados, conservas, alimentos con aditivos: colorantes, conservantes, estabilizantes,…)

Sal común de mesa con o sin yodo y flúor.

Bebidas: zumos endulzados, refrescos carbonatados, bebidas light y 0% azúcar, alcohol y café.

Alimentos Transgénicos

La ciencia rompe la cadena molecular con la creación de los alimentos transgénicos. Si continúa, romperá el orden natural que mantiene la unidad. De aquí pueden salir enfermedades, malformaciones, etc, como ya se ha constatado en Francia.

 

8252736180_8d2d77ede0_z

 

Meditar caminando

El mejor ejercicio para mí es caminar. Caminar a una velocidad variable según el momento y la pendiente. Es el ejercicio que más se adapta a mi nueva forma de ser. Se trata de un ejercicio al aire libre que se puede hacer en la ciudad o en la naturaleza. No hay normas. No hay reglas, ni códigos, ni lecciones, ni rigidez ni horarios. Desde hace años practico la meditación al mismo tiempo que camino.

Si también quieres sumarte a este ejercicio, que además resulta ideal en caso de padecer fibromialgia, sigue leyendo que te lo explico:

Para meditar caminando es necesario, como en toda meditación, apartar toda preocupación, ansiedad… situarse en el presente y concentrarse en la respiración. Normalmente, corremos más que andamos. En este caso no hemos de tener prisa; tenemos que caminar con paso natural para poder acompasar la respiración con nuestros pasos. Por ejemplo, para algunos será más cómodo hacer tres pasos inspirando y tres pasos espirando. Es cuestión de no forzar la respiración, sino de adaptar los pasos a ella.

Al caminar es bueno tomar conciencia del contacto de nuestros pies en el suelo. Lo ideal sería caminar en medio de la naturaleza y, en los momentos en que queramos pararnos para contemplar una flor, un paisaje o las nubes  continuar con el ritmo de nuestra respiración; sin perder la concentración, para poder continuar sin romper la  meditación.

Cuando admiramos la belleza es bueno de vez en cuando cerrar los ojos del cuerpo y abrir los del alma, para transportarnos fuera del tiempo.

Al caminar y respirar conscientemente aportamos grandes beneficios a nuestro cuerpo y a nuestra mente.  Mentalmente descansamos; físicamente damos un masaje, a cada paso, a toda la musculatura, especialmente a la de la espalda. Y a cada respiración el diafragma hace un masaje interno que nos llena de paz.

¿Has practicado alguna vez la meditación caminando?

 

Si quieres comenzar a practicar, podrás ampliar información con la lectura y descarga gratuita de:

 

La fibromialgia y la fatiga crónica se pueden superar (Parte 2)

La semana pasada, en la Parte 1 de este artículo, que puedes leer aquí, te expliqué:

  • Premisas para la superación
  • Definición de Fibromialiga
  • Causas de la Fibromialgia y la Fatiga Crónica
  • Origen de la Fibromialgia y la Fatiga Crónica
  • Cómo se genera la enfermedad
  • Pensamiento y Emociones

Hoy abordaremos los principales cambios para la superación.

¿Cómo se supera la enfermedad?

Hay dos puntos básicos:

  1. El auto-conocimiento. Tenemos que ser conscientes de lo que somos, no de lo que querríamos ser.
  2. La comprensión de la enfermedad. El cuerpo físico con los síntomas es solo la punta del iceberg. La enfermedad se gesta en otros vehículos: el mental, el emocional y el de la energía vital, antes de llegar al cuerpo físico en forma de síntomas.

¿Qué cambios son necesarios para sanar?

  1. Cambio de actitud: dejo de sentirme víctima para hacerme responsable; dejo de ser pasiva para ser activa, no espero a que me curen, sino que comienzo a autogestionar la enfermedad.  Uso mi rebeldía, tomo mis propias decisiones, dirijo mi vida con discernimiento.
  2. Cambio de estilo de vida consciente. La enfermedad ya te cambia el estilo de vida porque te va invalidando. Para superarla es importante simplificar y dejar el estrés.
  3. Cambio de estructura psico-emocional. He de ser crítica. No tenemos que creer nada. Tengo que cuestionarme los patrones culturales, sociales y familiares porque son el filtro de mis pensamientos. La curación viene cuando somos capaces de reconocer y modificar la forma de pensar que nos ha llevado a enfermar. No se trata de derribar la estructura psicológica, sino de construir un «andamio» para ir sustituyendo lo que es falso por lo verdadero (es decir, la experiencia vivida y comprendida). Es necesario aprender a desaprender, sustituyendo el conocimiento de los patrones por el conocimiento adquirido.
    Para cambiar la manera de gestionar las emociones nos ayudaremos de la meditación.
  4. Cambio de relación con el entorno. Nos valoramos en función de cómo nos valora el entorno. Tengo que aprender a dirigir mi vida, también a decir no sin sentirme culpable. Cuando nos encontremos frente a una decisión, nos plantearemos dos preguntas: a) ¿me conviene? b) ¿me hace ilusión? Las dos tienen que ser un .
    En cuanto a los pensamientos que contínuamente aparecen, hay que llevarlos a la acción o sino desecharlos.
    Los defectos de los demás están en mi inconsciente, son lo que a mí me sobra. Lo que admiro de los demás es lo que a mí me falta. Los demás actúan de espejo, son mi espejo.
    Trabajaremos en lo que nos falta y nos sobra según nuestras posibilidades.
  5. Cambio de hábitos. Cambiaremos los hábitos que nos perjudican, entre ellos el cambio de alimentación, que en mi caso fue la adaptación a la macrobiótica. Visto el resultado tan positivo de este cambio en mi experiencia y en la de muchas otras personas, considero este punto un pilar básico.

Medicina Holística

En la medicina holística la salud pasa por tres aspectos:

Diagrama de la Salud
  1. Físico: la respiración (técnicas descritas en «De la Fibromialgia a la Salud«) es la primera herramienta de curación. También la visualización y la meditación, que se acompañarán después con la relajación.
    El órgano más afectado en estas enfermedades es el hígado –almacén de energía en forma de glucógeno-, ya que es el depositario de las emociones -musculatura, tendones, ligamentos, vista, conductos de venas y arterias-. La desintoxicación del hígado se consigue con la sustitución de la medicación de síntesis por la natural, y más adelante, con el cambio de alimentación, ya no nos tendremos que medicar. El alimento será nuestra medicación. Pero además es necesario eliminar los focos de toxicidad que nos han enfermado. Para ello, además de la alimentación macrobiótica, podemos acelerar el proceso mediante algunas terapias:
    Terapias holísticas: homeopatía, flores de Bach, acupuntura, reflexoterapia, shiatsu (son terapias físicas pero actúan también a nivel psico-emocional).
    Medicina del hábitat, basada en la geobiología.
    Terapia neural. Reconstruye los canales de energía, cortados por la cirugía u otros cortes.
    Se recomienda la extracción de amalgamas dentales metálicas por su efecto tóxico en todo nuestro organismo. Puedes leer más sobre este tema en la página web del Dr. Ernest Adler, donde podrás descargar también su libro.
  2. Psico-emocional: alinear pensar, sentir y actuar para llevar a la acción las emociones contenidas.
  3. Espiritual: autoconocimiento, introspección. Valores-defectos. Reconciliarse con el pasado, con la culpa, con el miedo,…

Alimentos perjudiciales en la Fibromialgia y Fatiga Crónica

Los alimentos que nos enferman son:

  • El azúcar, los dulces y chocolates
  • Productos lácteos
  • Los fritos
  • El alcohol
  • Verduras solanáceas (tomate, patata, pimiento, berenjena)
  • Frutas que no corresponden con el clima de nuestro entorno.
  • Marisco
  • Grasas saturadas y trans,
  • Frutos secos (mejor semillas)
  • Carne roja
  • Pan blanco y harinas blancas.
  • Sal blanca
  • Aceite de oliva

Hoy se sabe que el estilo de vida y la alimentación son dos herramientas fundamentales para la autocuración.

La alimentación energética, depurativa, equilibrada, proporcionada y sin químicos nos sanará de una forma total, no sólo físicamente sino también emocional y mentalmente.

Para ampliar, puedes leer el siguiente post.

Alimentos que nos curan

Lo más importante para iniciar el cambio de alimentación hacia la macrobiótica es reducir/eliminar los alimentos que nos perjudican e introducir los que nos sanan. Esta tabla te puede orientar:

Reduce:                                         Introduce:
1-La comida no biológica (conservantes, colorantes, espesantes,  Potenciadores de sabores como el Glutamato monosódico, edulcorantes artificiales, que son muy  tóxicos) 1 – Comida biológica
2-Carne roja (especialmente el   cerdo) y huevos 2 – Pescado blanco y legumbres
3-Lácteos y grasas saturadas  3 – Leche de arroz y de avena,  cremas de arroz y de avena
4-Café  4 – Extracto de achicoria y cereales tostados
5-Verdura congelada o de conserva 5 – Verdura fresca y de temporada
6-Grasas animales 6-  Grasas vegetales
7-Harinas y cereales refinados 7 – Harinas y cereales integrales como arroz, mijo, avena, quinoa, maíz, centeno…
8-Pan blanco 8- Pan biológico integral
9-Frutos secos 9- Semillas de sésamo, lino, girasol, calabaza
10-Sal blanca 10 – Sal marina sin aditivos
11-Azúcar 11- Melaza de cereal
12-Aceite de oliva 12 – Aceite de sésamo para cocinar y aliñar, aceite de lino para aliñar
13-Comidas preparadas y el uso del  microondas 13- Alimentos frescos y cocinar al menos una vez al día

 

En el post «Síntesis de la Dieta Macrobiótica Básica» te propongo un ejemplo de menú macrobiótico con sus respectivas recetas, así como las proporciones diarias de alimentos para que puedas organizar las comidas del día.

Todas las pautas y herramientas que me ayudaron a superar la enfermedad, te las explico ampliamente a través de mi experiencia personal en los libros «Hablemos de Fibromialgia» y «De la Fibromialgia a la Salud«, que puedes descargar gratuitamente en esta misma web.  Sobre la alimentación macrobiótica, te propongo una selección de recetas en el libro «Recetas Macrobióticas para la Salud«.

Los beneficios de los alimentos fermentados

Las verdudas fermentadas, también llamadas encurtidos o pickles, son alimentos con interesantes propiedades: nos ayudan a hacer la digestión porque nos aportan enzimas y ácido láctico. Favorecen el buen funcionamiento del hígado y contribuyen a augmentar la concentración mental y fortalecimiento de la visión (el hígado es el órgano que da fuerza a los ojos).

Los pickles permiten conservar los productos vegetales durante mucho tiempo, con la ventaja de que sus propiedades nutritivas se mantienen.

Son ideales para preparar la digestión y fortalecer los intestinos. Durante el proceso de fermentación, las enzimas y
bacterias transforman el azúcar de las verduras en ácido láctico, que fortalece la flora intestinal. Hoy en día se usan pickles comerciales altamente condimentados, ya que están elaborados con azúcar y vinagre, que destruyen la flora intestinal.

Uno de los grandes beneficios que se atribuye a los alimentos fermentados es el de restablecer el equilibrio entre los diferentes microorganismos que pueblan nuestro intestino. Entre todos estos microorganismos destacan los del género:
Lactobacilus acidophilus,
Lactobacilus bifidus,
Lactobacilus plantarum,
Lactobacilus leichmanii y
Lactobacilus fermentum.

La mayoría de estos lactobacilus cuando llegan al estómago (medio ácido) no sobreviven, pero algunos, sin embargo resisten y pasan a repoblar el intestino. Una dieta rica en carbohidratos y escasa en proteínas animales  también favorece el desarrollo de los lactobacilos. Bien es sabido que cuando un cereal se corrompe, fermenta; en cambio, cuando se corrompe un producto animal, este acaba pudriéndose. La fermentación equivale a una predigestión de los alimentos, que se transforman en sustancias de más fácil asimilación. El almidón, por ejemplo, se transforma en maltosa y esta en glucosa, la cual a su vez se transforma en ácido láctico.

Dentro de este grupo de alimentos, el miso, umeboshi, salsa de soja tamari y tempeh son alimentos recomendados, cada uno de ellos con sus propios beneficios.

Fermentados más recomendables para consumir frecuentemente

  • Umeboshi: Es, sin duda, el mejor fermento. Es una ciruela fermentada con sal marina durante más de 2 años.  Sus propiedades medicinales son incalculables: alcaliniza la sangre, tiene efectos antibióticos y antisépticos, previene la fatiga y retrasa el envejecimiento. Ayuda a resolver los problemas de salud tanto de tipo yin como  los yang. Utilizarla en caso de falta de apetito, diarrea, estreñimiento, intoxicación, náuseas, resfriados,  gripes… El vinagre de umeboshi es ideal para aliños, salsas y aderezos. (Se recomienda tomar 2 o 3 ciruelas a la semana).
  • Miso: es una pasta de color marrón y de sabor salado, producto de la fermentación de la soja con determinados cereales y sal marina. El miso es ideal para enriquecer (tanto en sabor como en propiedades) sopas, estofados, salsas, aliños, patés y cualquier plato en general. Añadir siempre el miso después de la  cocción y dejarlo activar uno o dos minutos. No hervirlo nunca. Es recomendable tomar sopa de miso una o dos veces al día (los japoneses la toman en desayuno, comida y cena).
  • Salsa de soja: es un producto similar al miso, aunque su consistencia es líquida. Usaremos dos clases de salsa de soja: shoyu y tamari. Este último como medicamento en caso de enfermedad o de fatiga.
  • El tempeh: proteína fermentada de la soja amarilla. Originaria de Indonesia, ha ido ganando popularidad debido a su gran poder nutritivo. Es una alternativa ideal a productos de origen animal. Se encuentra en el
    mercado de 2 formas: fresco y macerado.

 

¿Cómo preparar alimentos fermentados?

Se recomienda utilizar principalmente las verduras de raíz y rastreras. La forma de prepararlos es la siguiente:

  • Se limpian las verduras y se cortan a rodajitas (zanahoria, cebolletas, rabanitos, etc).
  • En un bote de cristal con tapa hermética ponemos, alternando, las verduras y la sal o salsa shoyu, o miso, umeboshi, etc. Y un poco de agua hasta cubrir el contenido.
  • Se tapa con una gasa (rodeada con una goma elástica) y se sitúa en una zona fresca y seca de la casa.
  • Tiempo: normalmente de una a dos semanas. Pasado este tiempo se puede tapar herméticamente. Hay que tener en cuenta que si aparece moho en la superficie del alimento fermentado, debe retirarse para comprobar si las verduras están crujientes. En caso de que las verduras estén blandas y pegajosas, habrá que tirarlas. Esto puede ser debido a dos causas:
    – se ha añadido poca sal u otro condimento salado
    – hay un exceso de calor en el lugar donde se guardaban.
    Cuando haya transcurrido los días recomendados, si comprobamos que las verduras están duras pero extremadamente saladas, debemos dejarlas en remojo en agua fría durante unos minutos antes de  consumirlas.
  • El líquido de los pickles que queda después de haber comido todas las verduras, puede aprovecharse como aliño para ensaladas. También se puede utilizar la mitad para empezar otro bote de pickles, añadiendo agua fresca y más condimento salado.

Una cucharada de encurtido se puede mezclar con la ensalada en verano.

Se recomienda empezar cada semana con un pickle diferente para, de esta forma, obtener mayor variedad de  verduras, colores, texturas y sabores. En la preparación de los pickles caseros, lo más difícil es saber ajustar la sal u otros condimentos, la presión (apretaremos las verduras en el bote) y el nivel de agua que podemos añadir.

La variedad de pickles que podemos hacer depende solo de nuestra imaginación.

 

Si quieres conocer más alimentos-medicamento te gustará el libro De la fibromialgia a la Salud.

Krill, otro alimento del futuro

El krill es un crustáceo de alto valor nutricional que tiene un elevado contenido en Omega-3. El Omega-3 es necesario e imprescindible para el organismo, ya que nuestro cuerpo no es capaz de fabricarlo por sí mismo y necesita de ciertos alimentos para conseguirlo. Es necesario en la dieta diaria tanto para los jóvenes como mayores. Previene la aparición de muchas enfermedades.

El krill habita en aguas supericiales de todos los océanos. Es uno de los animales más abundantes del planeta. El Krill antártico es el más utilizado para consumo humano. Esta especie supone más de 500 millones de toneladas. Su tamaño es diminuto y como máximo mide 5-6 cm de longitud.

Este alimento es una fuente nutricional rica en proteínas y ácidos grasos poliinsaturados. Tiene una potente combinación de antioxidantes protectores del corazón y del sistema cardiovascular.

¿Qué propiedades tiene?

En Europa podemos consumir el Krill en forma de extracto seco o perlas de aceite. Las propiedades del krill son:

  • Fortalece el sistema inmunológico
  • Actua como un potente antiinflamatorio natural
  • Nos ayuda a controlar el colesterol y niveles de triglicéridos.
  • Contribuye al equilibrio hormonal.
  • Aporta energía y reduce la fatiga.
  • Protege el buen funcionamiento cerebral y promueve el correcto funcionamiento del Sistema Nervioso.
  • Está indicado en casos de insomnio.
  • Mejora la memoria
  • Fortalece huesos, cabello y dientes
  • Promueve la elasticidad cutánea.
  • Disuelve cálculos renales.
  • Protege el funcionamiento hepático.
  • Es un gran alimento preventivo contra la demencia.

Está indicado para las personas que padecen fibromialgia y síndrome de fatiga crónica.

Su consumo más frecuente es en perlas o càpsulas de aceite, usado como suplemento dietético por sus propiedades nutricionales y medicinales. Solo los japoneses lo consumen como alimento de forma habitual, lo llaman okiami.

Cabe destacar que su contenido en omega 3, además de estar indicado en patologías como la fibromialgia i personas con hipercolesterolemia, tiene la propiedad de  prevenir e inhibir el desarrollo de ciertos tipos de cáncer  y se emplea también para paliar los efectos de los tratamientos que combaten esta enfermedad.

Los cocineros de medio mundo no han pasado por alto esta exquisitez oceánica y lo han incorporado en muchos de sus platos.

¿Te animas a probarlo? 😉