Superación de enfermedades crónicas mediante la macrobiótica

Hace más de 16 años que empecé a practicar la macróbiotica. Durante estos años me he quedado sorprendida de la cantidad de enfermedades crónicas que dejan de serlo gracias a ella. La lista es larga, pero quiero mostraros las que más me impactaron:

La primera, evidentemente, fue mi superación y la de más personas de la Fibromialgia y Síndrome de Fatiga Crónica.

Psoriasis por todo el cuerpo, glomerulonefritis, artrosis, artritis, cistitis de repetición, reflujo gastroesofágico, cáncer,…

En todas estas enfermedades la macrobiótica fue acompañada por alguna terapia holística y por cambios como los que desarrollo en mis libros.

Hoy comparto contigo 3 testimonios de personas que conocí y que superaron el cáncer:

Recuperación de Leucemia

En septiembre del 2011, asistí a un curso de cocina medicinal en ESMACA (Escuela Macrobiótica de Cataluña)  impartido por Christina Pirello. Ella es una americana defensora de los alimentos enteros y orgánicos, porque únicamente gracias a la macrobiótica, superó la leucemia.  Su testimonio de su curación es el siguiente:

A partir de los 14 años empezó a suplementar su alimentación vegetariana con comida basura, y se fue engordando hasta alcanzar los 120kg. Con 26 años fue diagnosticada de una leucemia terminal y los médicos no le dieron  ninguna esperanza con el tratamiento convencional. Le dijeron que viviría de 6 a 9 meses. Su madre se murió 6  meses antes de cáncer de colon.

Un compañero de trabajo le presentó al que sería su marido, Robert Pirello, experto en macrobiótica, que le enseñó a alimentarse de una forma saludable. Al cabo de un mes la enfermedad empezó a remitir y a los 8 meses fue total.  Pasó de los 120kg a pesar 60Kg. A los 14 meses del diagnóstico los médicos le encontraron anemia, pero ya no existía la leucemia. De esto hace 30 años.

Christina Pirello opina que las personas diagnosticadas de cáncer han de probar primero la macrobiótica y después  valorar si es necesario hacer el tratamiento médico convencional.

Ella aconseja que:

  • Los 3 primeros meses la alimentación macrobiótica tiene que ser muy estricta para que la sangre se renueve  totalmente. Vivir muy aislado, nada de diversión. Al principio odió el arroz integral, pero se dijo “eres tú o yo” y se acostumbró.
  • ”Los 6 primeros meses te curas más por lo que dejas de comer que por lo que comes, pero cuanto más arroz,  mejor”. Hasta después de 5 años del diagnóstico no probó el chocolate.
  • También dijo que para una persona sana que desee mejorar es mucho más recomendable la macrobiótica que los ayunos y las limpiezas.

En todo el proceso de curación Christina Pirello trabajó duro para superar todos los obstáculos que se presentaron.  Desarrolló una amplia experiencia en macrobiótica y se dio cuenta que su vocación era ayudar a otras personas. Desde 1988 ha estado dando seminarios y conferencias en todo los Estados Unidos. Ganó un premio Emmy por su programa semanal de cocina en televisión, que se emite en más de 150 canales. Ella y su esposo Robert publican una revista bimensual llamada “Whole Foods Christina Cooks”. También juntos operan una agencia de viajes  especializada en vacaciones sanas a destinos exóticos.

Christina ha escrito 5 libros de cocina e imparte clases como profesora de artes culinarias en la Universidad de  Drexel en Philadelphia. Es miembro de la junta directiva del mercado agrícola y del AIVP (Asociación Internacional de Profesionales Culinarios). Tiene el Bachelor y el Master en Bellas Artes por la Universidad de Miami, y fue  galardonada con un Master en Nutrición en la Universidad de Drexel, Philadelphia, en el 2003.

Recuperación de Tumor Cerebral

“Estaba paralizado de mi parte izquierda debido a un tumor cerebral. No podía hablar. Mi familia, queriendo buscar una alterantiva a la cirugía, me llevó al centro macrobiótico Cuisine et Santé, en St.Gaudens, Francia. Cuando llegué no podía andar ni hablar. René Lévy me recomendó una dieta estricta, y después de 15 días ya podía contestar el  teléfono. Comí sólo arroz, mijo, trigo sarraceno y alga hiziki, mañana, tarde y noche durante 9 meses.

La masticación fue muy importante, masticaba lo máximo posible. Bebía lo mínimo, un poco de miso disuelto en agua caliente o un poco de té kukicha de vez en cuando.

Me iba del centro y volvía, había avances y retrocesos. En Agosto de 1984 comencé a caminar nuevamente y en 1987 empecé a practicar Aikido (arte marcial japonés que busca neutralizar al adversario sin dañarlo. Forma a sus  practicantes como promotores de la paz). Era una buena  rehabilitación para mí, para coordinar mi parte izquierda y derecha, y restablecer el equilibrio. Practicaba 3 veces a la semana. Y es así como la macrobiótica cura lo más  horrible con algo simple: se basa en la reflexión personal y el despertar de la conciencia.

Comiendo macrobiótica fabricamos una nueva sangre y damos a nuestro organismo la posibilidad de regenerarnos y curarnos”.

Actualmente Briac disfruta de plena salud y colabora en Cuisine et Santé (Saint Gaudens).

Recuperación de cáncer de ovarios

Consuelo López Martínez es enfermera y experta en macrobiótica y en el arte japonés del Jin Shin Jyutsu. Logró sanarse de  cáncer de ovarios gracias a la macrobiótica y a la disciplina oriental del arte de curar, energizando cuerpo, mente y  espíritu.

En la Primera Jornada de Salud Consciente que se celebró el 16 de Junio de 2012 en Tarragona, Consuelo López y Óscar Paüls fueron ponentes junto conmigo.

Ella nos contó: “Tuve cáncer de ovarios siendo enfermera en ginecología. Entendí la salud como la salud integral.  Actualmente ya han pasado 11 años y me he mantenido sana, sin ningún resfriado, sin casi ni un dolor. Si esto  ocurre, pongo las manos (según el Jin Shin Jyutsu) y desaparece.

Conocí a una doctora Naturista que me enseñó la sanación integral (mente, cuerpo y espíritu) y empecé a trabajar  mediante este procedimiento de un modo físico, emocional y espiritual. Del cáncer aprendí a cuidarme. Entendí que el alimento es fundamental porque es energía y el alimento ha de ser natural y con vida. Ha de ser integral. Tenemos que cuidar bien los órganos porque dependen de lo que comemos. Por ejemplo, las legumbres para nuestros riñones.

Ahora vivo en el campo, cultivo los alimentos en mi huerto. Me alimento según la macrobiótica y me pongo las  manos para armonizar todas mis energías, físicas, emocionales y mentales. En esto consiste el Jin Shin Jyutsu. La macrobiótica y el Jin Shin Jyutsu forman una unidad en el cuidado de los flujos energéticos. Qué como y qué pienso es fundamental para la salud y el bienestar.

Nuestra sociedad está enferma y nos arrastra a una vida enferma. Tenemos que cambiar de vida.

Si tengo una reunión necesitaré fuerza y lo conseguiré con una comida más yang de lo habitual. Hemos de conocer cómo se mueve la energía dentro de nosotros.

Somos energía, inteligencia y amor. En cuanto a la energía mental, venimos a trabajar la mente para entendernos.  Nos aferramos a los pensamientos, pero tenemos que liberarnos de los pensamientos obsesivos para ser felices. No hemos venido a sufrir, hemos venido a ser felices, a realizar nuestros sueños, y tenemos todas las herramientas para conseguirlo”.

 

Si quieres leer más, descarga el libro Actuar en el Cáncer desde una visión Global desde aquí.

Menos cantidad y más calidad

Tanto en el ejercicio como en la nutrición es aconsejable menos cantidad y más calidad.

Martín Macedo lo expresa también así en un reciente post:

«La cantidad es importante. Pero la calidad lo es aún más.

La cantidad de años que una persona vive es importante. Pero sin calidad, cuanto más se vive tanto más se sufre.

La cantidad de comida que debe recibir un niño para crecer sano es fundamental. Pero sin calidad, cuanto más coma más enfermo estará.

Algo similar ocurre con el entrenamiento físico. La cantidad de repeticiones es crucial para garantizar el desarrollo  de la fuerza o de una habilidad deportiva. Pero si el profesor no tiene calidad, cuanto más repita una rutina más  serias serán las lesiones.

Cuando practico mis ejercicios a veces tengo poco tiempo y debo elegir. Entre apurarme para lograr el número de  repeticiones habitual o trabajar lentamente, pero con calidad máxima, la experiencia me ha enseñado que es  preferible menos cantidad y más calidad. Es preferible hacer 20 abdominales con excelencia que hacer 100 con prisa y sin disfrutar de la práctica.

También este principio se aplica a la nutrición. Más vale unos pocos bocados tomados lentamente y con conciencia que un mayor volumen con ansias de terminar antes.

Un arquitecto con maestría sabe que para construir una gran obra. Se necesita una gran cantidad de ladrillos, colocados uno a uno de una manera perfecta. Porque si falta la calidad en lo pequeño, cuanto más grande la  construcción, mayor será la vergüenza cuando se desmoronen sus grandes paredes»

 

 

La fibromialgia y la fatiga crónica se pueden superar (Parte 2)

La semana pasada, en la Parte 1 de este artículo, que puedes leer aquí, te expliqué:

  • Premisas para la superación
  • Definición de Fibromialiga
  • Causas de la Fibromialgia y la Fatiga Crónica
  • Origen de la Fibromialgia y la Fatiga Crónica
  • Cómo se genera la enfermedad
  • Pensamiento y Emociones

Hoy abordaremos los principales cambios para la superación.

¿Cómo se supera la enfermedad?

Hay dos puntos básicos:

  1. El auto-conocimiento. Tenemos que ser conscientes de lo que somos, no de lo que querríamos ser.
  2. La comprensión de la enfermedad. El cuerpo físico con los síntomas es solo la punta del iceberg. La enfermedad se gesta en otros vehículos: el mental, el emocional y el de la energía vital, antes de llegar al cuerpo físico en forma de síntomas.

¿Qué cambios son necesarios para sanar?

  1. Cambio de actitud: dejo de sentirme víctima para hacerme responsable; dejo de ser pasiva para ser activa, no espero a que me curen, sino que comienzo a autogestionar la enfermedad.  Uso mi rebeldía, tomo mis propias decisiones, dirijo mi vida con discernimiento.
  2. Cambio de estilo de vida consciente. La enfermedad ya te cambia el estilo de vida porque te va invalidando. Para superarla es importante simplificar y dejar el estrés.
  3. Cambio de estructura psico-emocional. He de ser crítica. No tenemos que creer nada. Tengo que cuestionarme los patrones culturales, sociales y familiares porque son el filtro de mis pensamientos. La curación viene cuando somos capaces de reconocer y modificar la forma de pensar que nos ha llevado a enfermar. No se trata de derribar la estructura psicológica, sino de construir un «andamio» para ir sustituyendo lo que es falso por lo verdadero (es decir, la experiencia vivida y comprendida). Es necesario aprender a desaprender, sustituyendo el conocimiento de los patrones por el conocimiento adquirido.
    Para cambiar la manera de gestionar las emociones nos ayudaremos de la meditación.
  4. Cambio de relación con el entorno. Nos valoramos en función de cómo nos valora el entorno. Tengo que aprender a dirigir mi vida, también a decir no sin sentirme culpable. Cuando nos encontremos frente a una decisión, nos plantearemos dos preguntas: a) ¿me conviene? b) ¿me hace ilusión? Las dos tienen que ser un .
    En cuanto a los pensamientos que contínuamente aparecen, hay que llevarlos a la acción o sino desecharlos.
    Los defectos de los demás están en mi inconsciente, son lo que a mí me sobra. Lo que admiro de los demás es lo que a mí me falta. Los demás actúan de espejo, son mi espejo.
    Trabajaremos en lo que nos falta y nos sobra según nuestras posibilidades.
  5. Cambio de hábitos. Cambiaremos los hábitos que nos perjudican, entre ellos el cambio de alimentación, que en mi caso fue la adaptación a la macrobiótica. Visto el resultado tan positivo de este cambio en mi experiencia y en la de muchas otras personas, considero este punto un pilar básico.

Medicina Holística

En la medicina holística la salud pasa por tres aspectos:

Diagrama de la Salud
  1. Físico: la respiración (técnicas descritas en «De la Fibromialgia a la Salud«) es la primera herramienta de curación. También la visualización y la meditación, que se acompañarán después con la relajación.
    El órgano más afectado en estas enfermedades es el hígado –almacén de energía en forma de glucógeno-, ya que es el depositario de las emociones -musculatura, tendones, ligamentos, vista, conductos de venas y arterias-. La desintoxicación del hígado se consigue con la sustitución de la medicación de síntesis por la natural, y más adelante, con el cambio de alimentación, ya no nos tendremos que medicar. El alimento será nuestra medicación. Pero además es necesario eliminar los focos de toxicidad que nos han enfermado. Para ello, además de la alimentación macrobiótica, podemos acelerar el proceso mediante algunas terapias:
    Terapias holísticas: homeopatía, flores de Bach, acupuntura, reflexoterapia, shiatsu (son terapias físicas pero actúan también a nivel psico-emocional).
    Medicina del hábitat, basada en la geobiología.
    Terapia neural. Reconstruye los canales de energía, cortados por la cirugía u otros cortes.
    Se recomienda la extracción de amalgamas dentales metálicas por su efecto tóxico en todo nuestro organismo. Puedes leer más sobre este tema en la página web del Dr. Ernest Adler, donde podrás descargar también su libro.
  2. Psico-emocional: alinear pensar, sentir y actuar para llevar a la acción las emociones contenidas.
  3. Espiritual: autoconocimiento, introspección. Valores-defectos. Reconciliarse con el pasado, con la culpa, con el miedo,…

Alimentos perjudiciales en la Fibromialgia y Fatiga Crónica

Los alimentos que nos enferman son:

  • El azúcar, los dulces y chocolates
  • Productos lácteos
  • Los fritos
  • El alcohol
  • Verduras solanáceas (tomate, patata, pimiento, berenjena)
  • Frutas que no corresponden con el clima de nuestro entorno.
  • Marisco
  • Grasas saturadas y trans,
  • Frutos secos (mejor semillas)
  • Carne roja
  • Pan blanco y harinas blancas.
  • Sal blanca
  • Aceite de oliva

Hoy se sabe que el estilo de vida y la alimentación son dos herramientas fundamentales para la autocuración.

La alimentación energética, depurativa, equilibrada, proporcionada y sin químicos nos sanará de una forma total, no sólo físicamente sino también emocional y mentalmente.

Para ampliar, puedes leer el siguiente post.

Alimentos que nos curan

Lo más importante para iniciar el cambio de alimentación hacia la macrobiótica es reducir/eliminar los alimentos que nos perjudican e introducir los que nos sanan. Esta tabla te puede orientar:

Reduce:                                         Introduce:
1-La comida no biológica (conservantes, colorantes, espesantes,  Potenciadores de sabores como el Glutamato monosódico, edulcorantes artificiales, que son muy  tóxicos) 1 – Comida biológica
2-Carne roja (especialmente el   cerdo) y huevos 2 – Pescado blanco y legumbres
3-Lácteos y grasas saturadas  3 – Leche de arroz y de avena,  cremas de arroz y de avena
4-Café  4 – Extracto de achicoria y cereales tostados
5-Verdura congelada o de conserva 5 – Verdura fresca y de temporada
6-Grasas animales 6-  Grasas vegetales
7-Harinas y cereales refinados 7 – Harinas y cereales integrales como arroz, mijo, avena, quinoa, maíz, centeno…
8-Pan blanco 8- Pan biológico integral
9-Frutos secos 9- Semillas de sésamo, lino, girasol, calabaza
10-Sal blanca 10 – Sal marina sin aditivos
11-Azúcar 11- Melaza de cereal
12-Aceite de oliva 12 – Aceite de sésamo para cocinar y aliñar, aceite de lino para aliñar
13-Comidas preparadas y el uso del  microondas 13- Alimentos frescos y cocinar al menos una vez al día

 

En el post «Síntesis de la Dieta Macrobiótica Básica» te propongo un ejemplo de menú macrobiótico con sus respectivas recetas, así como las proporciones diarias de alimentos para que puedas organizar las comidas del día.

Todas las pautas y herramientas que me ayudaron a superar la enfermedad, te las explico ampliamente a través de mi experiencia personal en los libros «Hablemos de Fibromialgia» y «De la Fibromialgia a la Salud«, que puedes descargar gratuitamente en esta misma web.  Sobre la alimentación macrobiótica, te propongo una selección de recetas en el libro «Recetas Macrobióticas para la Salud«.

Cocinamos rollitos de col rellenos

El trigo sarraceno es un pseudocereal poco conocido pero que, junto con el mijo, son los más yang y alcalinos. Para introducir en nuestra alimentación este cereal es mejor hacerlo a través de la pasta de «soba» o bien con los «chapati», elaborados con harina de trigo sarraceno, también llamado alforfón. Si queremos yanguizar estos cereales libres de gluten es importante que los tostemos ligeramente.

La receta que os invito a probar a continuación es un plato muy completo y equilibrado nutricionalmente que incorpora el trigo sarraceno y la col, esta última es una de las verduras con mayor contenido en proteínas. Deseo que os resulte ¡delicioso!

Ingredientes:

  • 1 vaso de arroz integral tostado
  • 1 vaso de trigo sarraceno tostado
  • 1 pizca de sal
  • Una pizca de canela en polvo
  • Una pizca de nuez moscada en polvo
  • Un chorrito de aceite de sésamo
  • 2 cebollas grandes
  • 1 trozo de seitán de espelta
  • 1 col (usaremos sólo las hojas grandes, sin el tallo)
  • 1 paquete de setas calabaza (Boletus) secas
  • 4 vasos de agua

Preparación:

  1. Cocemos los dos cereales tostados añadiendo la canela y la nuez moscada en el agua hirviendo y en cazuelas separadas. Su cocción será de menos tiempo de lo habitual, en el caso del arroz integral, durante 35 minutos y lo dejaremos reposar 10 minutos; el trigo sarraceno lo coceremos durante 15 minutos y luego lo dejaremos reposar también durante 10 minutos.
  2. Hervimos el seitán durante 20 minutos y lo rallamos.
  3. Cortamos las cebollas a medias lunas, bien finas y las salteamos con un poco de aceite. Añadimos la sal cuando estén transparentes.
  4. Limpiamos y cortamos las setas y las cocemos con un poquito de agua y una pizca de sal durante unos pocos minutos hasta que estén blandas.
  5. Cuando las cebollas estén cocidas le añadimos las setas con los cereales.
  6. Cortamos y desechamos el trozo más duro del tallo de las coles.
  7. Escaldamos las hojas de col de tres en tres, en agua hirviendo, durante 3 minutos.
  8. Rellenamos las hojas de col con las mezcla de cereales, cebolla, setas y seitán a modo de rollitos.
  9. Ponemos los rollitos en una bandeja al horno a 100ºC durante media hora aproximadamente.
  10. Como guarnición pondremos encima de los rollitos semillas tostadas y saladas de sésamo, girasol o calabaza.

 

Si quieres aprender más recetas similares, te gustará Recetas macrobióticas para la Salud.

Meditación sobre nuestro hígado

La meditación tiene un impacto inimaginable sobre todos nuestros «cuerpos». El cambio de alimentación es primordial para la salud, pero también es necesario complementarlo con prácticas como la meditación.

La meditación que propongo hoy está indicada para la fibromialgia y SFC, ya que el hígado es uno de los órganos más afectados en estas patologías. Esta meditación se puede hacer también de cualquier otro órgano o cualquier otra parte de nuestro organismo.

  • Nos ponemos en una posición cómoda, que permita relajarnos y cerramos los ojos.
  • Practicamos unas cuantas respiraciones conscientes, nos relajamos física y mentalmente y vamos sintiendo sólo nuestro interior.
  • Vemos el cuerpo físico con la imaginación y lo sentimos con la emoción, recorriendo nuestra anatomía con atención. Trabajaremos con la voluntad, la atención y la imaginación. No estamos ante un comportamiento mecánico, sino consciente. Podemos, ahora, volvernos conscientes del hígado y sentimos ser el mismo hígado. Nos absorbemos con toda nuestra capacidad consciente en él.
    Nos pondremos en actitud de visualizarlo. Al poco tiempo empezaremos a darnos cuenta de que estamos viendo su forma, compuesta por dos lóbulos, derecho e izquierdo, y su cara visceral, cóncava, dando forma a una especie de H. Su color rojo vino; su consistencia esponjosa; su superficie lisa y brillante; su estructura y composición. También los vasos sanguíneos, la vena porta, la arteria hepática y los vasos linfáticos. Los conductos y los hilos nerviosos.
    Sus funciones, que son la glandular, la excretora, la de almacenamiento, la metabólica y sobre todo la de desintoxicar.
  • Estamos sintiendo cada parte del hígado, su trabajo, el flujo sanguíneo, las corrientes nerviosas, los movimientos energéticos, cada una de sus moléculas. El hígado está vivo… y le mandamos energía de nuestro vehículo etérico y de nuestro vehículo mental.
    Dirigimos la atención donde queremos y hacia allí enviamos energía y de este lugar recibimos información.
    Así nos damos cuenta que no somos la imaginación, la manejamos; que no somos la voluntad, la utilizamos; que no somos la atención, sino que la usamos…
    ¿Quién está haciendo todo esto? Es la conciencia.
    La conciencia reside en el corazón, estamos reconociendo, en conciencia, nuestro hígado y, en consecuencia, dirigiendo las energías internas hacia él, con el privilegio que ello supone de regeneración, equilibrio, curación, etc. Siempre en función de la capacidad de la propia conciencia.

 

Practica más meditaciones guiadas en el libro De la Fibromialgia a la Salud.

Una historia de superación

Cuando conoces a personas que han superado el cáncer a través de la alimentación, sientes la necesidad de gritar a los 4 vientos que hay otra forma más humana de recuperar la salud y entiendes que la alimentación es la primera medicina.

En septiembre del 2011 asistí a un curso de cocina medicinal impartido por Christina Pirello. Ella es una americana defensora de los alimentos enteros y orgánicos, porque únicamente gracias a la macrobiótica, superó la leucemia.

Somriure

Testimonio de su curación:
A partir de los 14 años Christina empezó a suplementar su alimentación vegetariana con comida basura, y se fue engordando hasta alcanzar los 120kg. Con 26 años fue diagnosticada de una leucemia terminal y los médicos no le dieron ninguna esperanza con el tratamiento convencional. Le dijeron que viviría de 6 a 9 meses. Su madre se murió 6 meses antes de cáncer de colon.

Un compañero de trabajo le presentó al que sería su marido, Robert Pirello, experto en macrobiótica, que le enseñó a alimentarse de una forma saludable.

Al cabo de un mes la enfermedad empezó a remitir y a los 8 meses fue total. Pasó de los 120kg a pesar 60Kg. A los 14 meses del diagnóstico los médicos le encontraron anemia, pero ya no existía la leucemia. De esto hace 30 años.

Christina Pirello opina que las personas diagnosticadas de cáncer han de probar primero la macrobiótica y después valorar si es necesario hacer el tratamiento médico convencional.

Ella aconseja que:

  • Los 3 primeros meses la alimentación macrobiótica tiene que ser muy estricta para que la sangre se renueve totalmente. Vivir muy aislado, nada de diversión. Al principio odió el arroz integral, pero se dijo “eres tú o yo” y se acostumbró.
  • ”Los 6 primeros mese te curas más por lo que dejas de comer que por lo que comes, pero cuanto más arroz, mejor”. Hasta después de 5 años del diagnóstico no probó el chocolate.
  • También dijo que para una persona sana que desee mejorar es mucho más recomendable la macrobiótica que los ayunos y las limpiezas.
    En todo el proceso de curación Christina Pirello trabajó duro para superar todos los obstáculos que se presentaron. Desarrolló una amplia experiencia en macrobiótica y se dio cuenta que su vocación era ayudar a otras personas. Desde 1988 ha estado dando seminarios y conferencias en todo los Estados Unidos. Ganó un premio Emmy por su programa semanal de cocina en televisión, que se emite en más de 150 canales. Ella y su esposo Robert publican una revista bimensual llamada “Whole Foods Christina Cooks”. También juntos operan una agencia de viajes especializada en vacaciones sanas a destinos exóticos.

Christina ha escrito 5 libros de cocina e imparte clases como profesora de artes culinarias en la Universidad de Drexel en Philadelphia. Es miembro de la junta directiva del mercado agrícola y del AIVP (Asociación Internacional de Profesionales Culinarios). Tiene el Bachelor y el Master en Bellas Artes por la Universidad de Miami, y fue galardonada con un Master en Nutrición en la Universidad de Drexel, Philadelphia, en el 2003.

Este testimonio fue narrado por la misma Christina Pirello durante mi asistencia a un curso de cocina medicinal.

Si te apetece leer más historias de superación, tienes un capítulo final de testimonios en el libro Alimentación, energía vital en el cáncer.

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La evolución son cambios

Continuando con el tema desarrollado en el post Cerrando ciclos, quiero compartir las siguientes palabras que deseo os sean inspiradoras.

«La evolución son cambios. Uno de ellos es el crecimiento espiritual»

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TIPS SOBRE CRECIMIENTO ESPIRITUAL

  • Aprenderemos a amar conscientemente, con el corazón; primero amarse a uno mismo, pero no egoístamente, sino buscando la vía de la liberación y del respeto hacia nosotros, controlando nuestras energías. Todos tenemos muchos valores que están ocultos, a causa de las exigencias sociales, la educación rígida, etc.
  • Cuando quieras algo, canaliza la energía para conseguirlo.
  • Para salir de la esclavitud psicológica haremos un trabajo individual que consiste en descubrir las facultades y los valores que hay en nuestro interior.
  • Seremos conscientes de nuestros límites para no convertirnos en esclavos.
  • Asumiremos nuestra propia responsabilidad personal con voluntad y esfuerzo si queremos conseguir algo, ya que no nos regalarán nada. Hemos de cambiar para hacer un nuevo mundo dentro y fuera de nosotros mismos.
  • El pensamiento es energía, pero ¿cómo incide sobre la materia? La mente emite una energía muy potente a la que nadie da importancia. Materializamos lo que previamente hemos pensado.
  • Nosotros nos tratamos igual que nos trataron nuestros padres. Son registros que tenemos y aplicamos a lo largo de la vida que hemos de borrar para poder vivir sin sentirnos culpables.
  • Crecer siempre implica un acto de poder. No hemos venido a este mundo a vegetar; hemos venido a evolucionar como conciencias. Si no lo hacemos la mecánica de la vida nos lleva hacia la involución.
  • Vivimos en el cuerpo pero no somos el cuerpo. Somos mucho más.
  • Nuestra experiencia vivida y comprendida es nuestra propia verdad; es la sabiduría de la conciencia. Entonces podemos decir: “Yo no creo; yo sé”.
  • Con las decisiones tomadas desde la conciencia perdemos el miedo y tenemos más confianza en nosotros mismos, más autoestima y más fortaleza interior. Todo está en nuestro interior; fuera no hay nada. Es necesaria una introspección para saber que la realidad exterior es el reflejo de nuestra realidad interna.
  • Tomaremos conciencia del proceso mecánico constituido por estos pasos: pensamiento, emoción, actitud, tensión, acción y, finalmente, no identificarnos con lo que les pasa a los demás. Me separo y me autoobservo, y dirijo este proceso conscientemente.
  • Reconoceremos en nuestro interior las tres fuerzas: atención (fuera y dentro), recuerdo de sí (quién soy) y autoobservación (cómo me siento y qué hago). La conciencia las unifica y las dirige de acuerdo con sus intereses, a partir de un acto de poder.
  • Todos nos hemos de enfrentar con nuestras propias creaciones: penas y alegrías, salud y enfermedad, etc. Es la ley de recurrencia, ya que todo se repite hasta llegar a la comprensión. Hemos de llegar a la comprensión de las circunstancias que vivimos para modificar sus causas y efectos y así poder dirigir conscientemente nuestra vida.
  • Agradeceremos las dificultades y los obstáculos de la vida; cuanto más grandes sean, más nos harán crecer si los sabemos aprovechar conscientemente.
  • El agradecimiento a todo y a todos y, especialmente, a la vida, es la llave que nos abrirá las puertas de nuestro crecimiento espiritual.
  • Allí donde hay dolor, no hay amor. La ausencia de amor siempre conlleva sufrimiento. Donde hay amor no hay dolor.
  • El amor es la fuerza universal que todo la apacigua, suaviza y simplifica. Pero este ha de ser un amor consciente. El amor consciente no puede estar sometido a opiniones, conceptos o individualismos. El amor consciente es como el sol: ilumina lo perfecto e imperfecto. No hace diferencias.
  • Como estamos programados desde la infancia en la polarización del bien y del mal, el me gusta y no me gusta, no podemos extraer ni expresar la verdad que tenemos delante porque no la vemos ni la podemos reconocer. En general, tenemos el centro de gravedad en el aspecto negativo; casi siempre pensamos en negativo. Por ejemplo, la fibromialgia no se puede curar.
  • Las cosas y los actos no son ni buenos ni malos. A partir de aquello que son, nos convienen o no nos convienen. Aquí radica la verdadera y libre elección.
  • Nos conviene todo aquello que representa un desarrollo, un despertar, una mejora material, psicoemocional y espiritual para nosotros y para los demás.
  • En muchos casos puede haber mucho mal en aquello que nos parece bueno o se considera socialmente bueno. Y a la inversa; puede haber mucho bien en aquello que aparentemente parece malo. Por esto, el bien y el mal son relativos.
  • Siempre depositamos nuestras expectativas de felicidad en los otros. La felicidad no está fuera, sino en nuestro interior. La búsqueda de esta felicidad está en el autoconocimiento.
  • Si no hay revolución, no hay cambio, y la esclavitud psicológica continúa creciendo y creciendo. ¿Quién se revoluciona dentro de nosotros? La conciencia.
  • El pobre no es quien no tiene dinero; es quien no sabe. Caemos en muchos errores por la ignorancia: enfermedades, desgracias, sufrimientos, etc.
  • La causa fundamental de la enfermedad es la ignorancia. En muchos casos, es apoyada por el sistema, por los intereses creados dentro de las corporaciones (esto ocurre en alimentación, política, medicina, etc).
  • Hay una profunda división en la humanidad. Se ha desvinculado la materia del espíritu, y esto ha producido que nos introduzcamos en la oscuridad y en la ignorancia de la razón de la existencia. Materia y espíritu son uno; son los extremos de una misma cosa.
  • Descubriremos en nuestro interior los valores, reconocerlos y desarrollarlos buscando la perfección de nuestros pensamientos, emociones y actos. Las cosas no son ni buenas ni malas; son perfectas o imperfectas. Si buscamos la perfección, eliminaremos la dualidad y caminaremos hacia la unidad.
  • La perfección es la acción correcta en el momento justo y el lugar adecuado.

 

Si deseas ampliar información, consulta el libro Hablemos de Fibromialgia

Cerrando ciclos

Este vídeo nos muestra la necesidad de ir dejando, aunque nos duela, las etapas concluidas de nuestra vida para evolucionar.
Como indiqué en el libro De la fibromialgia a la Salud, si no evolucionamos, involucionamos. No existe la permanencia porque los universos están en continua evolución, y nosotros somos seres universales.

En cualquier momento del proceso «involutivo» podemos decidir cambiar hacia la evolución. Nunca es demasiado tarde, sólo el final de nuestra vida lo puede frenar durante un paréntesis.  No esperemos a enfermar para iniciar el proceso de evolución mediante los cambios.

 

Cáncer y emociones -Segunda Parte-

manos

A veces no podemos asimilar todas las dificultades que aparecen simultáneamente.  El conflicto emocional es el detonante del cáncer. Si la persona es capaz de resolverlo, se detiene el proceso. Pero si no es capaz, se inicia la enfermedad. Aun así, siempre se puede resolver, aunque se haya iniciado.

La resolución del conflicto es indispensable en el proceso hacia la salud. De poco servirán los tratamientos físicos si no comprendemos y solucionamos primero los factores que le preceden y que han iniciado la enfermedad.

Hay que considerar que los conflictos emocionales producen cambios biológicos en nuestro organismo. Incluso emociones como la ansiedad modifican, junto con los disgustos y los sustos, nuestra capacidad inmunológica. Cuando estos conflictos se liberan, el organismo es capaz de restablecer la salud, tiene la capacidad de iniciar el proceso de autocuración.

Pensamientos rígidos + Conflictos emocionales estancados = enfermedad

Tablas

El estudio de las razones psicoemocionales como detonante de esta enfermedad tiene en las Leyes del Dr. Hamer, su mejor ejemplo. Asímismo, recientemente se han llevado a cabo varios estudios publicados en la famosa revista Nature, que demuestran la relación que existe entre el cáncer y estados psico-emocionales como el estrés (leer más aquí).

(Sobre este tema encontrarás más información en Alimentación, energía vital en el Cáncer)

 

El cuerpo grita que hay que cambiar algo

Hace ya 8 años que publiqué el primer libro «Hablemos de fibromialgia«. Desde entonces mi labor ha sido divulgar un mensaje de esperanza a través de mi experiencia personal. Todo este viaje empezó con La Contra de La Vanguardia.

Podéis leer La Contra original desde aquí.

M. ÀNGELS MESTRE · EX FIBROMIÁLGICA
«El cuerpo grita que hay que cambiar algo»
VÍCTOR-M. AMELA – 20/09/2007

Tengo 59 años: ¡estoy muy contenta con mi edad! Nací y vivo en Barcelona. Fui arquitecta, pero ahora imparto talleres de filosofía práctica. Estoy casada y tengo dos hijos, Anna (33) y Ferran (31), y una nieta, Maria (3). Soy apolítica. ¿Dios? Somos todos nosotros: con autoconocimiento, lo descubres. He sido fibromiálgica y he sanado

Qué es la fibromialgia?
– Una enfermedad con síntomas como dolores musculares, articulares y vertebrales, cefaleas, colon irritable, insomnio, angustia, taquicardia.

Horroroso.

– ¡Yo los tuve todos! Y fatiga crónica, que suele ser la primera fase en muchas mujeres.

¿No se da en hombres?

– El 92% de pacientes son mujeres. Y no encuentran alivio en ningún lado, y encima las llaman neurasténicas, histéricas, exageradas… Desesperadas, muchas caen en depresión. Y se dan muchos suicidios…

¿Qué hace la medicina ante este infierno?

– Diagnostica la fibromialgia como dolencia crónica.

O sea, que no se cura.

– Eso me dijeron a mí varios médicos. Y te recetan pastillas para aliviarte cada síntoma. Yo llegué a tomarme veinte pastillas al día…

¿Y qué tal?

– Tantas sustancias químicas sintéticas me empeoraban, con sus efectos secundarios.

¿Y qué hizo usted?

– Ya llevaba un año con dolores cuando me diagnosticaron fibromialgia, a finales del año 2000. Y comenzó un historial de tratamientos médicos y farmacológicos…

¿Con qué resultados?

– Un año y medio después seguía tan mal que dejé de ir a trabajar al despacho. Desde casa seguí trabajando, y llevando la casa.

¿Eso le alivió?

– No. Una mañana no pude levantarme: ¡una parálisis me atenazaba ambas piernas! Durante tres días no pude moverme. Fue tan espantoso… que eso me salvó.

¿Qué quiere decir?

– Que decidí que no quería seguir así.

Ya, pero ¿qué podía hacer usted?

– Tomar yo las riendas. Dejar de esperar remedio de los demás. Dejar de ser una paciente: empecé a dirigir yo mi curación. Y hoy le digo que me considero curada.

¿No le duele nada?

– Nada. Y no tomo fármaco alguno. Los médicos dicen que ahora soy una fibromiálgica «asintomática», sin síntomas. Se resisten a aceptar que esté curada… Otros médicos me hablan de «remisión espontánea», como sinónimo de «milagro». ¿Milagro? ¡Ja!

¿Ja?

– No hay milagro: he trabajado mucho para aprender sobre mi mal, comprenderlo…, y cambiarme a mí misma, corregir mi vieja estructura psíquica, que era dañina para mí.

Debería explicarse…

– Sí, quiero ayudar a otras enfermas.

Los médicos se enfadarán con usted…

– ¡Soy hija de médico, sobrina de médico y hermana de médico! Y ellos me han visto sufrir tanto, tanto… Se han sentido tan impotentes, que al verme y escucharme hoy no sólo no se enfadan: ¡están contentos por mí!

¿Qué es lo primero que debería saber una fibromiálgica?

– Que su cuerpo está gritándole que hay aspectos de su vida que le conviene cambiar.

¿Qué aspectos?

– Toda mi vida yo había hecho cosas (y dejado de hacer otras) por agradar, por encajar, por ser reconocida… Y actuar en espera de aprobación externa es despreciar tu esencia.

¿Qué tiene que ver con la fibromialgia?

– Esta enfermedad deriva de una retención de la acción, de no hacer lo que sientes, de reprimir emociones. No estás queriéndote: el cuerpo somatiza el conflicto, y se queja.

Si así fuera, ¿qué habría que hacer?

– Alinear pensamientos, emociones y acciones. Cuesta, y hay que ponerse a ello. Primer consejo: si piensas algo, ¡hazlo! Y si ves que no vas a hacerlo, ¡deja de pensarlo! Otro: esfuérzate en decir «no» sin sentir culpa.

¿Esto es algo que le cuesta más a la mujer que al hombre?

– Sí, porque las mujeres hoy se autoexigen más, por ganar reconocimiento de un mundo masculino… Y por eso yo era una perfeccionista, autoexigente, rígida, orgullosa.

¿Y ahora?

– Lo entendí y empecé a liberarme, y hoy soy condescendiente con los demás y consecuente conmigo (pienso, siento, actúo).

¿En qué se apoyó para este camino?

– En tratamientos psicoemocionales, homeopatía, acupuntura, flores de Bach… En la digitopuntura (shiatsu).En la respiración y la meditación guiada. En la visualización. Y en una cuidada alimentación.

¿Qué tipo de alimentación?

– Suprimí alimentos con conservantes, colorantes, espesantes y, sobre todo, con glutamato monosódico, un potenciador del sabor muy tóxico para mí. Deberíamos leer siempre las etiquetas…

¿Dejó de comer algo más?

– Reduje gradualmente lácteos, grasas saturadas, harinas refinadas, azúcar, café…

¿Y qué come usted?

– Alimentos biológicos y cocina macrobiótica. Harinas y cereales integrales. Legumbres. Semillas de sésamo, girasol y calabaza. Leche de arroz. Pescado blanco. Sal marina. Verduras frescas, pero las de raíz, y las blancas, y las redondas… Curé mi colon con sopas de miso, arroz integral y sésamo, ¡que te aporta el doble de calcio que la leche!

¿Qué alimentos ayudan más contra la fibromialgia?

– El miso y el tofu, con proteínas muy digeribles. La ciruela umeboshi, antioxidante y antiséptica. La seta shiitake, un depósito de energía. El kuzu, almidón blanco que alivia la fatiga. Las algas kombu, wakame, arame e hiziki, que aportan más minerales que las verduras y tonifican los nervios…

¿Y recomienda algún ejercicio?

– Caminar y respirar.