El libro «El Zen Macrobiótico»

Después de las terapias descritas en los dos posts anteriores, y siguiendo mi proceso de superación, el médico acupuntor que me trataba me dejó el libro: «El Zen Macrobiótico» de G. Ohsawa.

George Ohsawa fue un filósofo japonés fundador del sistema del «Principio Único«.  Afirmó que toda enfermedad se podía curar con la alimentación, comprendiendo el equilibrio yin-yang.

Al ojear este libro me vino a la mente Hipócrates.

Hipócrates fue médico en la Antigua Grecia, considerado universalmente como padre de la medicina. Recomendaba, principalmente, cereales integrales como la cebada, el trigo, entre otros. Del mismo modo, enseñaba que una alimentación adecuada es el fundamento de la salud física y mental. A él se le atribuye la frase «que tu alimento sea tu medicina y que tu medicina sea tu alimento».

Asimismo, me vino a la memoria que en mi familia había 3 casos con distintas patologías (nefrosis, celiaquía, alergias) que habían sido resueltas mediante el cambio de alimentación. Lo podéis leer en mi libro Hablemos de Fibromialgia, yo la he ganado, tú también puedes.

Después de estas reflexiones, leí el libro de Ohsawa con gran avidez. Y al finalizarlo busqué una escuela macrobiótica para aprender a preparar los alimentos adecuados. A los 7 meses los médicos me dijeron que estaba asintomática, que para mí significaba estar «curada». Hace ya 16 años.

A los interesados en la Macrobiótica, les obsequio con la descarga gratuita de El Zen Macrobiótico. Para acceder al libro, clica aquí.

Terapias holísticas o vibracionales: Acupuntura y Shiatsu

Continuamos con las herramientas de curación de la fibromialgia y s.f.c. Dentro de la Medicina holística o integrativa hay una serie de terapias que seguro os pueden ayudar en el proceso de superación de la enfermedad:

  • Acupuntura
  • Homeopatía
  • Reflexoterapia
  • Shiatsu
  • Terapia Floral

Hoy te explicaré los beneficios de 2 terapias Orientales: la Acupuntura y el Shiatsu.

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Actualmente con la tomografía (radiografía seriada por planos paralelos) se aprecian los cambios en el cerebro provocados por una sesión de  acupuntura.

En los electrones se encuentra la respuesta al hecho que situando una aguja en un determinado punto de la piel se equilibra el organismo.  Esta aguja es como una señal de tráfico que modifica el recorrido de los electrones a lo largo de los canales del cuerpo.

En 1979, la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce oficialmente la acupuntura como un medio terapéutico válido para la curación de 43 enfermedades.

La Medicina Tradicional China define el origen de la enfermedad como un desequilibrio energético de los órganos y canales de energía. Y dice  que los factores desencadenantes, es decir, los agentes patógenos principales, son las energías climáticas adversas (calor, humedad,  sequedad, frío y viento), los estados emocionales intensamente perturbadores (preocupación, tristeza, miedo o ira) y otros factores de origen  extremo, como una educación inadecuada, trabajo excesivo, patologías sexuales y traumatismos.

La acupuntura se aplica en puntos muy precisos situados en la superficie de la piel. Estos puntos se representan gráficamente unidos entre sí  mediante unas áreas llamadas meridianos.

Los meridianos son canales conductores de un fluido llamado Qi, que definimos como la energía  responsable de la vida y de la salud del organismo; esta energía circula a lo largo de los doce meridianos simétricos, que se corresponden con  los diversos órganos y vísceras Yin y Yang.

Los puntos de acupuntura están situados entre dos milímetros y tres centímetros debajo de la piel, dependiendo del peso de la persona, y se caracterizan porque son especialmente conductores de la corriente eléctrica. De los 800 puntos de acupuntura existentes, 365 están situados  a lo largo de los meridianos; otros, llamados “extraordinarios”, fuera de los meridianos; y los puntos Ashi, o puntos dolorosos,  aparecen eventualmente cuando se declara una enfermedad, como por ejemplo la fibromialgia.

Las indicaciones de la acupuntura en la terapéutica actual son:

1. Enfermedades que no se solucionan con las terapias habituales, como la fibromialgia.

2. Enfermedades que necesitan ser tratadas con medicamentos durante un período muy prolongado de tiempo, como la fibromialgia.

3. Enfermedades en las que el tratamiento comporta efectos secundarios, o bien en las que el enfermo presenta reacciones alérgicas, como la fibromialgia.

4. Trastornos funcionales que cuando progresan pueden generar una enfermedad orgánica, como la fibromialgia.

5. Enfermedades crónicas, como la fibromialgia.

6. Enfermedades psicosomáticas como la fibromialgia.

La acupuntura es un tratamiento individual, ya que la enfermedad se encuentra en un grado diferente en cada enfermo: la inmunidad y la  energía vital cambian con la edad, las condiciones de vida, la alimentación, los bloqueos emocionales, etc.

Después de mucho tiempo de experimentar con la acupuntura encontré que el punto número 12 (vaso concepción Jenn, que es el punto del páncreas, hígado y otros) era el que más me relajaba y me inducía a un sueño muy prolongado.

Con la acupuntura pasamos la energía desde donde hay un exceso hasta donde hay una carencia.

Según el Dr. P.T., acupuntor y asesor macrobiótico, que me trató durante varios años mensualmente, en la fibromialgia y el síndrome de fatiga crónica los puntos más específicos de acupuntura para estas enfermedades son los siguientes:

  • los del hígado (F3 y F2)
  • los del riñón (R1, R3, R2)
  • los del páncreas (RP3, RP5)
  • el de la vesícula biliar (VB 4l)
  • el del triple recalentador (TR5).

Estos dos últimos puntos son calmantes para el dolor. El F3 es útil en caso de tensión nerviosa y excitación mental con insomnio; y el R1 es útil en el caso de hipertensión y de congestión renal.

Durante mi camino de superación probé multitud de terapias alternativas, y la conclusión a la que llegué después de un largo recorrido es: no vale la pena invertir tiempo y dinero en un gran abanico de opciones. Más vale centrarse en pocas terapias y que estas sean eficaces. Tanto la acupuntura como la alimentación macrobiótica fueron fundamentales en mi proceso de superación.

Shiatsu

Muchas personas que padecen fibromialgia y sfc me preguntan qué terapias pueden ayudarles. Además del cambio de alimentación a la macrobiótica, entre otros cambios, el masaje shiatsu también puede ser de gran ayuda.  Veamos en qué consiste esta terapia milenaria y cuáles sus beneficios:

Shiatsu significa literalmente ‘presión digital’. Es un masaje que consiste en aplicar presión con los dedos sobre puntos y meridianos de acupuntura, para restablecer la energía acumulada por las tensiones, aliviar los dolores y combatir el cansancio.

Es una forma de masaje oriental de origen japonés que elimina los bloqueos de energía y armoniza el flujo de energía por los meridianos del cuerpo. Este masaje tiene la particularidad de equilibrar la expansión y la relajación muscular (Yin). La fibromialgia es un exceso de contracción y agotamiento muscular (Yang); por tanto la expansión (Yin) queda muy reducida. Con el shiatsu se equilibra la proporción entre Yang y Yin de nuestro organismo.

Se trabaja fundamentalmente presionando las puntas de los dedos sobre la espalda; esto se combina con la respiración, ejercicios físicos y dieta. El shiatsu estimula el cuerpo y produce una extraordinaria sensación de ligereza, además de contribuir a la curación de diversas enfermedades, especialmente problemas de columna.

Si se quiere tonificar o aumentar el Yang se hace un masaje superficial, suave y rápido. Si se quiere aumentar el Yin se ha de hacer al contrario; el masaje con los dedos ha de ser profundo, presionando el punto doloroso y después lentamente acabar con una fricción suave para relajar la musculatura.

 

En el próximo post te explicaré las 3 terapias Occidentales que me ayudaron en el proceso de superación de la fibromialgia y s.f.c.

Si quieres ampliar información sobre la acupuntura y el shiatsu, conocer mi historia completa y las pautas que me ayudaron, te gustará el libro Hablemos de Fibromialgia. Yo la he ganado, tú también puedes

 

La fibromialgia y la fatiga crónica se pueden superar (Parte 2)

La semana pasada, en la Parte 1 de este artículo, que puedes leer aquí, te expliqué:

  • Premisas para la superación
  • Definición de Fibromialiga
  • Causas de la Fibromialgia y la Fatiga Crónica
  • Origen de la Fibromialgia y la Fatiga Crónica
  • Cómo se genera la enfermedad
  • Pensamiento y Emociones

Hoy abordaremos los principales cambios para la superación.

¿Cómo se supera la enfermedad?

Hay dos puntos básicos:

  1. El auto-conocimiento. Tenemos que ser conscientes de lo que somos, no de lo que querríamos ser.
  2. La comprensión de la enfermedad. El cuerpo físico con los síntomas es solo la punta del iceberg. La enfermedad se gesta en otros vehículos: el mental, el emocional y el de la energía vital, antes de llegar al cuerpo físico en forma de síntomas.

¿Qué cambios son necesarios para sanar?

  1. Cambio de actitud: dejo de sentirme víctima para hacerme responsable; dejo de ser pasiva para ser activa, no espero a que me curen, sino que comienzo a autogestionar la enfermedad.  Uso mi rebeldía, tomo mis propias decisiones, dirijo mi vida con discernimiento.
  2. Cambio de estilo de vida consciente. La enfermedad ya te cambia el estilo de vida porque te va invalidando. Para superarla es importante simplificar y dejar el estrés.
  3. Cambio de estructura psico-emocional. He de ser crítica. No tenemos que creer nada. Tengo que cuestionarme los patrones culturales, sociales y familiares porque son el filtro de mis pensamientos. La curación viene cuando somos capaces de reconocer y modificar la forma de pensar que nos ha llevado a enfermar. No se trata de derribar la estructura psicológica, sino de construir un «andamio» para ir sustituyendo lo que es falso por lo verdadero (es decir, la experiencia vivida y comprendida). Es necesario aprender a desaprender, sustituyendo el conocimiento de los patrones por el conocimiento adquirido.
    Para cambiar la manera de gestionar las emociones nos ayudaremos de la meditación.
  4. Cambio de relación con el entorno. Nos valoramos en función de cómo nos valora el entorno. Tengo que aprender a dirigir mi vida, también a decir no sin sentirme culpable. Cuando nos encontremos frente a una decisión, nos plantearemos dos preguntas: a) ¿me conviene? b) ¿me hace ilusión? Las dos tienen que ser un .
    En cuanto a los pensamientos que contínuamente aparecen, hay que llevarlos a la acción o sino desecharlos.
    Los defectos de los demás están en mi inconsciente, son lo que a mí me sobra. Lo que admiro de los demás es lo que a mí me falta. Los demás actúan de espejo, son mi espejo.
    Trabajaremos en lo que nos falta y nos sobra según nuestras posibilidades.
  5. Cambio de hábitos. Cambiaremos los hábitos que nos perjudican, entre ellos el cambio de alimentación, que en mi caso fue la adaptación a la macrobiótica. Visto el resultado tan positivo de este cambio en mi experiencia y en la de muchas otras personas, considero este punto un pilar básico.

Medicina Holística

En la medicina holística la salud pasa por tres aspectos:

Diagrama de la Salud
  1. Físico: la respiración (técnicas descritas en «De la Fibromialgia a la Salud«) es la primera herramienta de curación. También la visualización y la meditación, que se acompañarán después con la relajación.
    El órgano más afectado en estas enfermedades es el hígado –almacén de energía en forma de glucógeno-, ya que es el depositario de las emociones -musculatura, tendones, ligamentos, vista, conductos de venas y arterias-. La desintoxicación del hígado se consigue con la sustitución de la medicación de síntesis por la natural, y más adelante, con el cambio de alimentación, ya no nos tendremos que medicar. El alimento será nuestra medicación. Pero además es necesario eliminar los focos de toxicidad que nos han enfermado. Para ello, además de la alimentación macrobiótica, podemos acelerar el proceso mediante algunas terapias:
    Terapias holísticas: homeopatía, flores de Bach, acupuntura, reflexoterapia, shiatsu (son terapias físicas pero actúan también a nivel psico-emocional).
    Medicina del hábitat, basada en la geobiología.
    Terapia neural. Reconstruye los canales de energía, cortados por la cirugía u otros cortes.
    Se recomienda la extracción de amalgamas dentales metálicas por su efecto tóxico en todo nuestro organismo. Puedes leer más sobre este tema en la página web del Dr. Ernest Adler, donde podrás descargar también su libro.
  2. Psico-emocional: alinear pensar, sentir y actuar para llevar a la acción las emociones contenidas.
  3. Espiritual: autoconocimiento, introspección. Valores-defectos. Reconciliarse con el pasado, con la culpa, con el miedo,…

Alimentos perjudiciales en la Fibromialgia y Fatiga Crónica

Los alimentos que nos enferman son:

  • El azúcar, los dulces y chocolates
  • Productos lácteos
  • Los fritos
  • El alcohol
  • Verduras solanáceas (tomate, patata, pimiento, berenjena)
  • Frutas que no corresponden con el clima de nuestro entorno.
  • Marisco
  • Grasas saturadas y trans,
  • Frutos secos (mejor semillas)
  • Carne roja
  • Pan blanco y harinas blancas.
  • Sal blanca
  • Aceite de oliva

Hoy se sabe que el estilo de vida y la alimentación son dos herramientas fundamentales para la autocuración.

La alimentación energética, depurativa, equilibrada, proporcionada y sin químicos nos sanará de una forma total, no sólo físicamente sino también emocional y mentalmente.

Para ampliar, puedes leer el siguiente post.

Alimentos que nos curan

Lo más importante para iniciar el cambio de alimentación hacia la macrobiótica es reducir/eliminar los alimentos que nos perjudican e introducir los que nos sanan. Esta tabla te puede orientar:

Reduce:                                         Introduce:
1-La comida no biológica (conservantes, colorantes, espesantes,  Potenciadores de sabores como el Glutamato monosódico, edulcorantes artificiales, que son muy  tóxicos) 1 – Comida biológica
2-Carne roja (especialmente el   cerdo) y huevos 2 – Pescado blanco y legumbres
3-Lácteos y grasas saturadas  3 – Leche de arroz y de avena,  cremas de arroz y de avena
4-Café  4 – Extracto de achicoria y cereales tostados
5-Verdura congelada o de conserva 5 – Verdura fresca y de temporada
6-Grasas animales 6-  Grasas vegetales
7-Harinas y cereales refinados 7 – Harinas y cereales integrales como arroz, mijo, avena, quinoa, maíz, centeno…
8-Pan blanco 8- Pan biológico integral
9-Frutos secos 9- Semillas de sésamo, lino, girasol, calabaza
10-Sal blanca 10 – Sal marina sin aditivos
11-Azúcar 11- Melaza de cereal
12-Aceite de oliva 12 – Aceite de sésamo para cocinar y aliñar, aceite de lino para aliñar
13-Comidas preparadas y el uso del  microondas 13- Alimentos frescos y cocinar al menos una vez al día

 

En el post «Síntesis de la Dieta Macrobiótica Básica» te propongo un ejemplo de menú macrobiótico con sus respectivas recetas, así como las proporciones diarias de alimentos para que puedas organizar las comidas del día.

Todas las pautas y herramientas que me ayudaron a superar la enfermedad, te las explico ampliamente a través de mi experiencia personal en los libros «Hablemos de Fibromialgia» y «De la Fibromialgia a la Salud«, que puedes descargar gratuitamente en esta misma web.  Sobre la alimentación macrobiótica, te propongo una selección de recetas en el libro «Recetas Macrobióticas para la Salud«.

Krill, otro alimento del futuro

El krill es un crustáceo de alto valor nutricional que tiene un elevado contenido en Omega-3. El Omega-3 es necesario e imprescindible para el organismo, ya que nuestro cuerpo no es capaz de fabricarlo por sí mismo y necesita de ciertos alimentos para conseguirlo. Es necesario en la dieta diaria tanto para los jóvenes como mayores. Previene la aparición de muchas enfermedades.

El krill habita en aguas supericiales de todos los océanos. Es uno de los animales más abundantes del planeta. El Krill antártico es el más utilizado para consumo humano. Esta especie supone más de 500 millones de toneladas. Su tamaño es diminuto y como máximo mide 5-6 cm de longitud.

Este alimento es una fuente nutricional rica en proteínas y ácidos grasos poliinsaturados. Tiene una potente combinación de antioxidantes protectores del corazón y del sistema cardiovascular.

¿Qué propiedades tiene?

En Europa podemos consumir el Krill en forma de extracto seco o perlas de aceite. Las propiedades del krill son:

  • Fortalece el sistema inmunológico
  • Actua como un potente antiinflamatorio natural
  • Nos ayuda a controlar el colesterol y niveles de triglicéridos.
  • Contribuye al equilibrio hormonal.
  • Aporta energía y reduce la fatiga.
  • Protege el buen funcionamiento cerebral y promueve el correcto funcionamiento del Sistema Nervioso.
  • Está indicado en casos de insomnio.
  • Mejora la memoria
  • Fortalece huesos, cabello y dientes
  • Promueve la elasticidad cutánea.
  • Disuelve cálculos renales.
  • Protege el funcionamiento hepático.
  • Es un gran alimento preventivo contra la demencia.

Está indicado para las personas que padecen fibromialgia y síndrome de fatiga crónica.

Su consumo más frecuente es en perlas o càpsulas de aceite, usado como suplemento dietético por sus propiedades nutricionales y medicinales. Solo los japoneses lo consumen como alimento de forma habitual, lo llaman okiami.

Cabe destacar que su contenido en omega 3, además de estar indicado en patologías como la fibromialgia i personas con hipercolesterolemia, tiene la propiedad de  prevenir e inhibir el desarrollo de ciertos tipos de cáncer  y se emplea también para paliar los efectos de los tratamientos que combaten esta enfermedad.

Los cocineros de medio mundo no han pasado por alto esta exquisitez oceánica y lo han incorporado en muchos de sus platos.

¿Te animas a probarlo? 😉

 

Crema de fresones

Con la llegada anticipada del calor estival y coincidiendo con la época en la que las fresas están en su punto álgido de dulzor, quiero compartir una refrescante y apetecible receta que espero que os guste tanto como a mí. Ante todo, y sobre las fresas y fresones, hay que tener en cuenta las virtudes terapéuticas de este fruto, ya que según algunos estudios científicos este alimento es un gran preventivo del cáncer.

La crema de fresones que os propongo está elaborada también con Kuzu. Este almidón se emplea para facilitar la digestión, especialmente para el dolor de estómago y los intestinos inflamados y debilitados, también para aliviar la fatiga, y para problemas respiratorios como tos, bronquitis y resfriados.  En la fibromialgia se usa como relajante muscular para disminuir la rigidez. Es ideal para la ansiedad y el insomnio.  Además se recomienda en los hígados tóxicos, para la hepatitis, dolores articulares y resacas.

El kuzu es muy yang y alcalinizante, energizante, antiinflamatorio, protector de todas las mucosas, regenera la flora intestinal y es reforzante del hígado. Tiene efecto sudorífico para la fiebre y estados gripales. Elimina dolores de cabeza, la fatiga visual, la agitación nerviosa y el insomnio. Se emplea como espesante para comidas y postres.

Ahora sí, veamos cómo se prepara la crema de fresones:

¿Qué ingredientes necesitas?:

  • 1 taza de zumo de manzana hecho en casa con la licuadora.
  • 1/2 kg de fresones
  • 3 cucharadas soperas de kuzu

Preparación:

  1. Llevar a ebullición un poco de agua y añadir el kuzu previamente diluido en agua fría. Remover hasta que el kuzu esté transparente y espeso.
  2. Triturar los ingredientes y acompañarlo con una tortita de arroz o de otro cereal.

 

Meditación sobre nuestro hígado

La meditación tiene un impacto inimaginable sobre todos nuestros «cuerpos». El cambio de alimentación es primordial para la salud, pero también es necesario complementarlo con prácticas como la meditación.

La meditación que propongo hoy está indicada para la fibromialgia y SFC, ya que el hígado es uno de los órganos más afectados en estas patologías. Esta meditación se puede hacer también de cualquier otro órgano o cualquier otra parte de nuestro organismo.

  • Nos ponemos en una posición cómoda, que permita relajarnos y cerramos los ojos.
  • Practicamos unas cuantas respiraciones conscientes, nos relajamos física y mentalmente y vamos sintiendo sólo nuestro interior.
  • Vemos el cuerpo físico con la imaginación y lo sentimos con la emoción, recorriendo nuestra anatomía con atención. Trabajaremos con la voluntad, la atención y la imaginación. No estamos ante un comportamiento mecánico, sino consciente. Podemos, ahora, volvernos conscientes del hígado y sentimos ser el mismo hígado. Nos absorbemos con toda nuestra capacidad consciente en él.
    Nos pondremos en actitud de visualizarlo. Al poco tiempo empezaremos a darnos cuenta de que estamos viendo su forma, compuesta por dos lóbulos, derecho e izquierdo, y su cara visceral, cóncava, dando forma a una especie de H. Su color rojo vino; su consistencia esponjosa; su superficie lisa y brillante; su estructura y composición. También los vasos sanguíneos, la vena porta, la arteria hepática y los vasos linfáticos. Los conductos y los hilos nerviosos.
    Sus funciones, que son la glandular, la excretora, la de almacenamiento, la metabólica y sobre todo la de desintoxicar.
  • Estamos sintiendo cada parte del hígado, su trabajo, el flujo sanguíneo, las corrientes nerviosas, los movimientos energéticos, cada una de sus moléculas. El hígado está vivo… y le mandamos energía de nuestro vehículo etérico y de nuestro vehículo mental.
    Dirigimos la atención donde queremos y hacia allí enviamos energía y de este lugar recibimos información.
    Así nos damos cuenta que no somos la imaginación, la manejamos; que no somos la voluntad, la utilizamos; que no somos la atención, sino que la usamos…
    ¿Quién está haciendo todo esto? Es la conciencia.
    La conciencia reside en el corazón, estamos reconociendo, en conciencia, nuestro hígado y, en consecuencia, dirigiendo las energías internas hacia él, con el privilegio que ello supone de regeneración, equilibrio, curación, etc. Siempre en función de la capacidad de la propia conciencia.

 

Practica más meditaciones guiadas en el libro De la Fibromialgia a la Salud.

Cerrando ciclos

Este vídeo nos muestra la necesidad de ir dejando, aunque nos duela, las etapas concluidas de nuestra vida para evolucionar.
Como indiqué en el libro De la fibromialgia a la Salud, si no evolucionamos, involucionamos. No existe la permanencia porque los universos están en continua evolución, y nosotros somos seres universales.

En cualquier momento del proceso «involutivo» podemos decidir cambiar hacia la evolución. Nunca es demasiado tarde, sólo el final de nuestra vida lo puede frenar durante un paréntesis.  No esperemos a enfermar para iniciar el proceso de evolución mediante los cambios.

 

El cuerpo grita que hay que cambiar algo

Hace ya 8 años que publiqué el primer libro «Hablemos de fibromialgia«. Desde entonces mi labor ha sido divulgar un mensaje de esperanza a través de mi experiencia personal. Todo este viaje empezó con La Contra de La Vanguardia.

Podéis leer La Contra original desde aquí.

M. ÀNGELS MESTRE · EX FIBROMIÁLGICA
«El cuerpo grita que hay que cambiar algo»
VÍCTOR-M. AMELA – 20/09/2007

Tengo 59 años: ¡estoy muy contenta con mi edad! Nací y vivo en Barcelona. Fui arquitecta, pero ahora imparto talleres de filosofía práctica. Estoy casada y tengo dos hijos, Anna (33) y Ferran (31), y una nieta, Maria (3). Soy apolítica. ¿Dios? Somos todos nosotros: con autoconocimiento, lo descubres. He sido fibromiálgica y he sanado

Qué es la fibromialgia?
– Una enfermedad con síntomas como dolores musculares, articulares y vertebrales, cefaleas, colon irritable, insomnio, angustia, taquicardia.

Horroroso.

– ¡Yo los tuve todos! Y fatiga crónica, que suele ser la primera fase en muchas mujeres.

¿No se da en hombres?

– El 92% de pacientes son mujeres. Y no encuentran alivio en ningún lado, y encima las llaman neurasténicas, histéricas, exageradas… Desesperadas, muchas caen en depresión. Y se dan muchos suicidios…

¿Qué hace la medicina ante este infierno?

– Diagnostica la fibromialgia como dolencia crónica.

O sea, que no se cura.

– Eso me dijeron a mí varios médicos. Y te recetan pastillas para aliviarte cada síntoma. Yo llegué a tomarme veinte pastillas al día…

¿Y qué tal?

– Tantas sustancias químicas sintéticas me empeoraban, con sus efectos secundarios.

¿Y qué hizo usted?

– Ya llevaba un año con dolores cuando me diagnosticaron fibromialgia, a finales del año 2000. Y comenzó un historial de tratamientos médicos y farmacológicos…

¿Con qué resultados?

– Un año y medio después seguía tan mal que dejé de ir a trabajar al despacho. Desde casa seguí trabajando, y llevando la casa.

¿Eso le alivió?

– No. Una mañana no pude levantarme: ¡una parálisis me atenazaba ambas piernas! Durante tres días no pude moverme. Fue tan espantoso… que eso me salvó.

¿Qué quiere decir?

– Que decidí que no quería seguir así.

Ya, pero ¿qué podía hacer usted?

– Tomar yo las riendas. Dejar de esperar remedio de los demás. Dejar de ser una paciente: empecé a dirigir yo mi curación. Y hoy le digo que me considero curada.

¿No le duele nada?

– Nada. Y no tomo fármaco alguno. Los médicos dicen que ahora soy una fibromiálgica «asintomática», sin síntomas. Se resisten a aceptar que esté curada… Otros médicos me hablan de «remisión espontánea», como sinónimo de «milagro». ¿Milagro? ¡Ja!

¿Ja?

– No hay milagro: he trabajado mucho para aprender sobre mi mal, comprenderlo…, y cambiarme a mí misma, corregir mi vieja estructura psíquica, que era dañina para mí.

Debería explicarse…

– Sí, quiero ayudar a otras enfermas.

Los médicos se enfadarán con usted…

– ¡Soy hija de médico, sobrina de médico y hermana de médico! Y ellos me han visto sufrir tanto, tanto… Se han sentido tan impotentes, que al verme y escucharme hoy no sólo no se enfadan: ¡están contentos por mí!

¿Qué es lo primero que debería saber una fibromiálgica?

– Que su cuerpo está gritándole que hay aspectos de su vida que le conviene cambiar.

¿Qué aspectos?

– Toda mi vida yo había hecho cosas (y dejado de hacer otras) por agradar, por encajar, por ser reconocida… Y actuar en espera de aprobación externa es despreciar tu esencia.

¿Qué tiene que ver con la fibromialgia?

– Esta enfermedad deriva de una retención de la acción, de no hacer lo que sientes, de reprimir emociones. No estás queriéndote: el cuerpo somatiza el conflicto, y se queja.

Si así fuera, ¿qué habría que hacer?

– Alinear pensamientos, emociones y acciones. Cuesta, y hay que ponerse a ello. Primer consejo: si piensas algo, ¡hazlo! Y si ves que no vas a hacerlo, ¡deja de pensarlo! Otro: esfuérzate en decir «no» sin sentir culpa.

¿Esto es algo que le cuesta más a la mujer que al hombre?

– Sí, porque las mujeres hoy se autoexigen más, por ganar reconocimiento de un mundo masculino… Y por eso yo era una perfeccionista, autoexigente, rígida, orgullosa.

¿Y ahora?

– Lo entendí y empecé a liberarme, y hoy soy condescendiente con los demás y consecuente conmigo (pienso, siento, actúo).

¿En qué se apoyó para este camino?

– En tratamientos psicoemocionales, homeopatía, acupuntura, flores de Bach… En la digitopuntura (shiatsu).En la respiración y la meditación guiada. En la visualización. Y en una cuidada alimentación.

¿Qué tipo de alimentación?

– Suprimí alimentos con conservantes, colorantes, espesantes y, sobre todo, con glutamato monosódico, un potenciador del sabor muy tóxico para mí. Deberíamos leer siempre las etiquetas…

¿Dejó de comer algo más?

– Reduje gradualmente lácteos, grasas saturadas, harinas refinadas, azúcar, café…

¿Y qué come usted?

– Alimentos biológicos y cocina macrobiótica. Harinas y cereales integrales. Legumbres. Semillas de sésamo, girasol y calabaza. Leche de arroz. Pescado blanco. Sal marina. Verduras frescas, pero las de raíz, y las blancas, y las redondas… Curé mi colon con sopas de miso, arroz integral y sésamo, ¡que te aporta el doble de calcio que la leche!

¿Qué alimentos ayudan más contra la fibromialgia?

– El miso y el tofu, con proteínas muy digeribles. La ciruela umeboshi, antioxidante y antiséptica. La seta shiitake, un depósito de energía. El kuzu, almidón blanco que alivia la fatiga. Las algas kombu, wakame, arame e hiziki, que aportan más minerales que las verduras y tonifican los nervios…

¿Y recomienda algún ejercicio?

– Caminar y respirar.