Menos cantidad y más calidad

Tanto en el ejercicio como en la nutrición es aconsejable menos cantidad y más calidad.

Martín Macedo lo expresa también así en un reciente post:

«La cantidad es importante. Pero la calidad lo es aún más.

La cantidad de años que una persona vive es importante. Pero sin calidad, cuanto más se vive tanto más se sufre.

La cantidad de comida que debe recibir un niño para crecer sano es fundamental. Pero sin calidad, cuanto más coma más enfermo estará.

Algo similar ocurre con el entrenamiento físico. La cantidad de repeticiones es crucial para garantizar el desarrollo  de la fuerza o de una habilidad deportiva. Pero si el profesor no tiene calidad, cuanto más repita una rutina más  serias serán las lesiones.

Cuando practico mis ejercicios a veces tengo poco tiempo y debo elegir. Entre apurarme para lograr el número de  repeticiones habitual o trabajar lentamente, pero con calidad máxima, la experiencia me ha enseñado que es  preferible menos cantidad y más calidad. Es preferible hacer 20 abdominales con excelencia que hacer 100 con prisa y sin disfrutar de la práctica.

También este principio se aplica a la nutrición. Más vale unos pocos bocados tomados lentamente y con conciencia que un mayor volumen con ansias de terminar antes.

Un arquitecto con maestría sabe que para construir una gran obra. Se necesita una gran cantidad de ladrillos, colocados uno a uno de una manera perfecta. Porque si falta la calidad en lo pequeño, cuanto más grande la  construcción, mayor será la vergüenza cuando se desmoronen sus grandes paredes»

 

 

Menús macrobióticos para una semana

Cuando hacía los talleres de superación de la fibromialgia y síndrome de fatiga crónica, varias personas me pidieron que les confeccionara un menú de alimentación macrobiótica para 1 semana. En mi 2º libro De la Fibromialgia a la Salud lo encontrarás también junto a la receta de cada una de las propuestas.

No pretendas seguir esta pauta al pie de la letra, sino que lo importante es que te sirva de guía para orientarte e ir probando.

 

Entre comidas (MERIENDAS O A MEDIA MAÑANA)

  1. Crema de fresones con galletas de arroz + té
  2. Pan de espelta integral con compota de manzana + té
  3. Manzanas con algarrobo y galletas de sésamo + té
  4. Pan de espelta con compota de fresa + té
  5. Pan de espelta con aceite de sésamo y gomasio + té
  6. Galletas de arroz con crema de fresones + té
  7. Peras en almíbar con galletas de arroz + té

Para elaborar cada una de las recetas mencionadas en el menú, recuerda que puedes descargar gratuitamente el libro De la fibromialgia a la Salud y Recetas Macrobióticas para la Salud desde esta misma web.

Vichyssoise macrobiótica

Aunque el verano está llegando a su fin, todavía disfrutamos del buen tiempo. Con este clima más bien caluroso apetecen preparaciones refrescantes y ligeras.  Es por eso que hoy te propongo la siguiente receta: Vichyssoise macrobiótica.

Vichyssoise

Ingredientes para 2/3 personas:

  • 2 puerros cortados finos (la parte blanca y la verde)
  • 3 vasos de agua o de leche de avena
  • 2 cucharadas de miso blanco o shiro miso
  • 2 cucharadas de kuzu
  • 1/2 tetrabrik de crema de avena que no contenga aceite de palma
  • 2 cucharadas soperas de aceite de sésamo
  • Cebollino como guarnición

Preparación:

  • Saltear los puerros en una cazuela con el aceite de sésamo hasta que queden dorados y añadir los 3 vasos de leche de avena o agua y llevar a ebullición.
  • Con un poco de agua fría diluir el kuzu y añadirlo a la cazuela removiendo rápidamente hasta que espese ligeramente y apagar el fuego.
  • Diluimos el miso con un poco de agua y lo añadiremos junto con la crema de avena a la cazuela.
  • Pasaremos por la batidora todo el contenido y lo serviremos en boles, poniendo los trocitos de cebollino como guarnición. Dejaremos que se enfríen.
  • En verano pondremos la vichyssoise unos minutos en la nevera, pero sin que quede muy fría.

¡Buen provecho!

 

Recuerda, si quieres aprender a elaborar más recetas, tienes acceso gratuito a la descarga digital del libro Recetas Macrobióticas para la Salud en esta misma web.

Recetas macrobióticas: Hummus

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Uno de los cambios fundamentales que me ayudaron a recuperar la salud fue la alimentación, concretamente el cambio a la macrobiótica, que quedó reflejado anteriormente en mis libros sobre fibromialgia, en especial en «De la fibromialgia a la Salud«. Hace algún tiempo ya compartí la síntesis de la dieta macrobiótica básica, que podéis releer desde aquí. Sin embargo hoy, con motivo de la reciente publicación de mi último libro, Recetas macrobióticas para la Salud, he querido empezar la semana con una receta sencilla, sabrosa y sobre todo macrobiótica: paté de garbanzos o hummus.

Los garbanzos son muy recomendables en la fibromialgia y el reuma, ya que son reforzantes del hígado. Favorecen la eliminación del colesterol y son ricos en triptófano, que nos ayudará a mejorar nuestro estado anímico. Además, si tostamos los garbanzos antes de su cocción (los yanguizamos), haremos que sean mucho más digestivos.

HUMMUS (paté de garbanzos)

Ingredientes que necesitaremos:

  • 1 + 1/2 taza de garbanzos crudos
  • 1 cebolla
  • 1 hoja de alga kombu
  • 1 hoja de laurel
  • 1 cucharada de salsa de soja tamari
  • 2 cucharadas soperas de TAHIN (puré de sésamo)
  • 2 cucharadas soperas de aceite de sésamo
  • 1 diente de ajo previamente macerado en tamari durante 1 mes (opcional)
  • 1 cucharada de pasta de umeboshi o 2 ciruelas umeboshi

A la mayoría de personas el sabor de la ciruela umeboshi les puede parecer, al principio, un poco peculiar, pero en esta receta su sabor se transforma y hace que, un hummus normal, se convierta en delicioso. Además de aportar sabor, la umeboshi tiene múltiples propiedades para la salud: alcaliniza la sangre, tiene efectos antibioticos y antisépticos, previene la fatiga y retrasa el envejecimiento. Ayuda a resolver los problemas de salud, tanto de tipo yin como los yang. Se recomienda utilizarla en caso de falta de apetito, diarrea, estreñimiento, intoxicación, náuseas, resfriados y gripes.

Preparación del hummus:

  • Lavaremos los garbanzos y los dejaremos en remojo la noche anterior.
  • Usaremos el agua de remojo en la cocción de los garbanzos porque contiene enzimas necesarias para su digestión.
  • Tostaremos los garbanzos hasta que cambien su color.
  • Primero se hierven los garbanzos solos para poderlos espumar cuando empiecen a hervir. Después se añade el alga kombu, la cebolla troceada y la hoja de laurel, pero no ponemos sal. Cuando ya están bien cocidos se les añade una cucharada de tamari, 2 cucharadas de tahín, 2 cucharadas de aceite de sésamo, las 2 ciruelas umeboshi y 1 diente de ajo (opcional).
  • Sacamos el alga kombu para utilizarla en otra cocción y la hoja de laurel, y trituramos todos los ingredientes. Si es necesario añadimos un poco de agua hasta conseguir la consistencia deseada.
  • Se puede adornar el hummus con piñones, previamente lavados y tostados a fuego lento en una sartén de acero inoxidable o cazuela del mismo material. También, como guarnición, podemos sustituir los piñones por alguna planta aromática como la menta, el perejil o la albahaca. Además, esta receta también se puede preparar sustituyendo los garbanzos por lentejas o azukis.

¡Buen provecho!

 

Continuando con la desintoxicación

Cada persona sigue un ritmo distinto de desintoxicación de su organismo según su peso, condición de salud,… Por tanto, no hay tiempos concretos para este proceso. Cuando percibamos que se producen mejoras en nuestra salud, es el momento de pasar al régimen siguiente, que sería el número 6 de G. Ohsawa.

G. Ohsawa nos propone 10 formas de comer y beber que permiten lograr una buena salud consiguiendo el equilibrio yin-yang. Estas 10 formas son las siguientes:

En este cuadro la pauta para elegir cuál es el régimen que más nos conviene será según nuestro discernimiento e intuición. Son verdaderos caminos hacia la felicidad.

Régimen nº6 de G.Ohsawa

En el ayuno intermitente , para los días de no ayuno, según el esquema de Georges Ohsawa seguiremos con el régimen número 6, que consiste en 90% cereales y 10% de verduras y legumbres.

En cuanto a los cereales, para no comer siempre arroz integral, lo podemos sustituir por otros 2 cereales: mijo y trigo sarraceno (ver el libro Recetas Macrobióticas para Salud).

En relación al 10% de verduras y legumbres, empezaremos por las verduras de yang a yin. Así, tenemos en la lista el siguiente orden: zanahoria, calabaza potimarron, cebolla, nabo, rábano, rabanito, col rizada, col verde y brócoli. En las legumbres el orden es: lentejas, garbanzos y judías azukis.

Para este régimen nº6, te propongo una receta de arroz integral (90% arroz integral, descrito en el post anterior) y 10% de lentejas con verduras.

Lentejas y sus propiedades

Después de la soja, las lentejas son las legumbres que contienen más cantidad de proteína. Se recomiendan para la diabetes, porque una vez cocidas sólo contienen un 20% de hidratos de carbono.

Arroz integral con lentejas estofadas y verduras (receta para 4 personas)

Ingredientes:

  • 1 taza de lentejas
  • 1/4 tira de alga kombu
  • 1/2 cebolla mediana cortada a dados
  • 1 zanahoria pequeña cortada a trozos gruesos
  • 1 hoja de laurel y tomillo
  • Un pellizco de comino y de orégano triturados para el final de la cocción
  • 1 cucharada sopera de tamari (es un condimento líquido fermentado que deriva del proceso de elaboración del miso. No contiene trigo ni por tanto gluten. Es más yang que la salsa shoyu y su sabor más intenso . Es antioxidante, ayuda a digerir y nos aporta energía).

Preparación:

  1. Poner en la cazuela las lentejas lavadas, el alga kombu, la zanahoria, la cebolla, el tomillo y la hoja de laurel. Añadir agua fría  hasta que cubra el volumen de los ingredientes.
  2. Llevar a ebullición, tapar y cocer a fuego lento durante 40 minutos o hasta que estén blandas.
  3. Añadir un pellizco de comino y de orégano 5 minutos antes de apagar el fuego para hacerlas más digestivas.
  4. Durante estos últimos 5 minutos, destaparemos y subiremos un poco el fuego para ganar en espesor.
  5. Una vez apagado el fuego, añadiremos 1 cucharada sopera de tamari.

Para G. Ohsawa, padre de la macrobiótica, hay diferentes niveles de conciencia en el comer:

Los 7 niveles de conciencia en el comer

  1. Comer mecánicamente de acuerdo al apetito sin usar la conciencia.
  2. Comer de acuerdo al deseo de los sentidos, buscando el gusto, color, sabor.
  3. Comer para la satisfacción emocional, con música, velas, teniendo en cuenta la estética como la forma de los  platos, los vasos,…
  4. Comer desde el intelecto, considerando las teorías de la nutrición como calorías, vitaminas, enzimas,  proteínas,  carbohidratos…pero sin visión de la naturaleza biológica ni del medio ambiente.
  5. Comer según una conciencia social de control de producción y distribución.
  6. Comer de acuerdo a unas creencias ideológicas basadas en tradiciones religiosas que imbuyen disciplinas  dietéticas.
  7. Comer de acuerdo a una conciencia libre con un intuitivo juicio para seleccionar, relacionado al medio  ambiente. Esta es la forma de comer para poder realizar nuestros sueños. Para esta forma de comer se necesita  la comprensión del Orden del Universo, que nos enseña la Macrobiótica.

 

 

Arroz integral, preparación para el nuevo paradigma

En el último post dijimos que el arroz integral, desde hace siglos, se le conoce como un alimento muy desintoxicante. En esta preparación de depuración para el nuevo paradigma podemos consumir este alimento en el ayuno intermitente, los días de no ayuno. Como guía podemos seguir el régimen número 7 de G. Ohsawa, que consiste en 100% arroz integral + gomasio. Para beber tomaremos pequeñas cantidades de té Kukicha o agua con mugi miso o kuzu. El tamaño de estas bebidas será el de una tacita de café.

La desintoxicación pasa por 3 procesos

  1. Liberación de las toxinas que se acumulan principalmente en el tejido adiposo, repartido por todo nuestro cuerpo y alrededor y dentro de nuestros órganos.
  2. Eliminación del exceso de mucosidades de nuestro sistema respiratorio, digestivo y reproductor.
  3. Expulsión del exceso de líquido intercelular, limpieza y alcalinización.

En este proceso depurativo las células más receptivas son las de la sangre, porque se renueva totalmente. Vamos perdiendo grasa, mucosidades, y los líquidos intracelulares cambian su condición, regenerándose paulatinamente.

Propiedades del arroz integral

El arroz integral es un alimento vivo, con el potencial de germinar. El arroz blanco no contiene ni el salvado ni el gérmen, por lo que es un alimento muerto. Existen diferentes variedades de arroz integral, pero escogemos el redondo por ser más yang. El arroz integral está en el centro de la clasificación de los alimentos, es el cereal más equilibrado yin-yang.

Es un cereal muy completo -contiene los 6 nutrientes: carbohidratos, proteínas, vitaminas, minerales, fibra y grasa; y 70 antioxidantes-. No contiene gluten.

  • Es eficaz en afecciones hepáticas.
  • Su contenido en fibra regula el tránsito intestinal.
  • Es una alimento idóneo para tratar el sistema digestivo, enfermedades renales, cardíacas-vasculares.
  • Para la hipertensión.
  • Regula los niveles de colesterol: mediante sus fitoesteroles.
  • Tiene actividad anticancerosa porque nos aporta selenio -antioxidante- y magnesio, minerales anticancerígenos. Contiene fitoquímicos y fibra, que también tienen actividad anticancerosa .
  • Su fibra protectora mejora nuestra inmunidad, y por tanto nuestra salud.
  • Nos aporta Energía Física: el arroz integral es una fuente de energía muy valiosa gracias a sus hidratos de  carbono. Además es una energía estable sin altibajos. Contiene vitamina B6 que también aporta energía (0,3  mg en 1 taza de arroz integral cocido). Energía mental: contiene casi el doble de fósforo que el arroz blanco.
  • El arroz integral, además de ser anticancerígeno, nos ayuda en todas las enfermedades porque fortalece el bazo-páncreas y calma el estómago. Es hipoalergénico.
  • Contiene inhibidores de las proteasas. Es el cereal que causa menos espasticidad al colon. Sus capas externas reducen el colesterol y tienden a frenar el desarrollo de cálculos renales.

¿Por qué es desintoxicante el arroz integral?

Nos depura mediante su fibra. Una parte de ella es celulosa, que no se puede digerir y se expulsa en las heces arrastrando productos de desecho del intestino. Su fibra aporta vitaminas y minerales.

¿Qué nos aporta nutricionalmente el arroz integral?

  • El arroz integral contiene potentes fitoquímicos:
    Folatos: Indicados para evitar el cáncer y las cardiopatías.
    Orizanol: Evita que los compuestos de nitrógeno se conviertan en nitrosaminas, que son causa de cáncer.
    Polisacáridos: arabinogalactanos y arabinoxilanos que destruyen las células cancerosas.
  • Las proteínas del arroz integral están formadas por 18 aminoácidos. Tiene una cifra baja de proteínas. Como el cáncer se produce por muchos factores, entre ellos el exceso de proteínas, el arroz integral es muy adecuado.
  • Contiene lecitina y  vitaminas  del grupo B (B1, B2, B3, B5, B6, B7 y B9) que son beneficiosas para el sistema nervioso, como antidepresivas, para la diarrea, náuseas y diabetes. También contiene vitamina E y vitamina K.
  • Contiene minerales: fósforo, hierro, yodo, magnesio, manganeso, níquel, potasio, selenio, sodio, calcio y zinc.
  • Hidratos de carbono complejos: sacarosa, almidón, amilasa, amilopectina.
  • En cuanto a su contenido en grasa, es muy bajo.
  • La fibra del arroz integral nos provee de prebióticos, ralentiza el aumento de la glucosa en sangre, reduce el colesterol «malo», tiene efecto saciante y nos depura.

Características físicas

Los “gránulos” del almidón del arroz integral están formados por capas esféricas concéntricas y de forma exterior  poliédricas. Por tanto, podemos afirmar que su forma está dentro de los patrones de la geometría sagrada.

Características químicas

La cadena molecular del arroz integral es muy larga y sin ramificaciones. Por tanto, se convierte en azúcar muy  lentamente (“energía en cascada”). Esta es su ventaja respecto a otros cereales.

Preparación del arroz integral redondo

  • Lavar el arroz con agua fría y tostarlo en una cazuela, removiendo hasta que esté dorado. Esto se hace para  yanguizar el cereal.
  • Hervirlo: 1 medida de arroz por 2 o 3 medidas de agua y con un poco de sal marina sin refinar. Una vez que ha empezado a hervir, dejarlo a fuego muy bajo, mejor con un difusor, durante más de una hora.
  • Apagar el fuego y dejarlo en reposo de 10 a 20 minutos.
  • Destapar y hacer las bolas para el día. A continuación espolvorearlas con gomasio. Podemos sustituir de vez en cuando el gomasio por los siguientes productos: tamari, miso, un trocito de ciruela umeboshi o pasta de umeboshi, tekka (Es un condimento muy yang que contiene: raíz de bardana, raíz de loto, zanahoria,j engibre y pasta de sésamo).

Preparación de las bolas de arroz integral para 1 día

Ingredientes:

  • De 200 a 250gr de arroz integral, crudo
  • Un poquito de sal
  • Cocerlo como hemos indicado
  • Gomasio
  • Como herramienta podemos utlizar el utensilio que se usa para hacer las bolas de los helados o bien hacerlas con las manos mojadas en agua salada (5% sal). Introducimos las manos en esta agua para que no se nos pegue el arroz, y salamos el agua para que el arroz no pierda su propia sal. Otra forma es usar 2 cucharas soperas para comprimir el arroz y hacer la bola.

Cómo comer las bolas de arroz

En el caso de que la persona tenga problemas intestinales o bien sus condiciones físicas no le permiten masticar, sustituiremos las bolas de arroz por cremas de arroz integral (ver el libro “De la fibromialgia a la Salud”).

Es  aconsejable masticar cada bocado (unos 10gr) lo máximo posible para convertirlo en una papilla casi líquida (la  saliva tiene enzimas, antibióticos, moco para la deglución, proteínas, bicarbonato, etc). Cuando hayamos comido la primera bola, esperaremos 30 minutos para ingerir la siguiente y así sucesivamente todo el día. Es decir, tras el último bocado, esperaremos media hora hasta empezar a ingerir la siguiente bola.

La última bola de arroz del día se tomará, como mínimo, una hora antes de acostarnos, para no interferir en la digestión.

Energía en cascada

¿Por qué se toman cada media hora? Para conseguir lo que se llama Energía en Cascada o Energía Continua. La  energía del hidrato de carbono que contiene el arroz integral se absorbe y se transforma, mediante la digestión, en glucosa que llega a la sangre de una manera lenta y constante, aportando nueva energía contínuamente. Si el arroz no fuera integral daría energía “ahora” y luego nada.

El arroz integral no se puede convertir en transgénico

El arroz integral, cuando se somete a manipulaciones genéticas, tiende a volver a su estado salvaje inicial. Por tanto, el arroz integral actual es parecido al ancestro histórico.

El ADN del arroz integral

Sabemos que en el proceso hacia el nuevo paradigma nuestro ADN se tiene que regenerar y ampliar.

El ADN del arroz integral es complementario a nuestro ADN, de acuerdo con los estudios realizados en su genoma.  Por esta razón, comer arroz integral es la mejor forma de empezar a reconstruir nuestro ADN dañado. No obstante, no nos hemos de preocupar por el ADN, ya que sabemos, porque así nos lo han comunicado,que nos sera dado.

Recetas de Salsas

Las salsas son, sin duda, la alegría de los platos. A continuación, te propongo 2 salsas que han triunfado en mi familia, tanto entre los mayores como en mis 5 nietos. Estas salsas pueden acompañar platos de pasta integral, cereales, verduras y pescados. Así que son una opción muy versátil para alegrar todas las preparaciones macrobióticas.

Salsa de Umeboshi

Ingredientes:

  • 1 umeboshi por persona
  • 1 cucharada sopera de tahin por persona
  • 1 cucharada sopera de miso blanco por persona
  • 1 cucharada sopera de aceite de sésamo por persona
  • Agua (La cantidad de agua depende de lo espesa que se desee)

Preparación:

  1. Sacar el hueso de las umeboshi.
  2. Poner todos los ingredientes en una batidora, añadir el agua y triturar.

 

Salsa al Pesto

Ingredientes:

  • 5 cucharadas soperas de albahaca fresca
  • 1 diente de ajo previamente macerado (mínimo 2 semanas) en salsa tamari (opcional)
  • 4 cucharadas soperas de aceite de sésamo
  • 2 ciruelas umeboshi o bien 1 cucharada sopera de pasta de umeboshi
  • 1 cucharada sopera de miso blanco
  • 4 cucharadas soperas de piñones tostados

Preparación:

  1. Se trituran los ingredientes con un poco de agua hasta obtener una consistencia cremosa.

Como sugerencia, puedes preparar Espaguetis de espelta con la salsa pesto. Puedes ver la receta completa desde aquí.

Si quieres aprender más recetas de salsas, encontrarás muchas otras en el libro Recetas Macrobióticas para la Salud, que puedes descargar gratuitamente en formato digital.

Alimentación: Alimentos que nos sanan

En los posts anteriores vimos qué alimentos no nos convienen y como reducir e introducir la nueva alimentación.

Hoy descubriréis una síntesis de los alimentos que nos curan.

AlimentaciónIII

  • Consumir alimentos ecológicos. La alimentación ecológica aporta beneficios para la salud, también para el medio ambiente y permite contribuir a la diversidad biológica y a prevenir el cambio climático.

Se recomienda el consumo de:

  • Cereales integrales, fuente de energía
  • Harinas integrales: harina integral de arroz, trigo sarraceno, mijo y espelta.
  • Incrementar el consumo de verduras como la zanahoria, la calabaza (betacarotenos), crucíferas (brócoli, coles de bruselas, col rizada, col roja,…); ajo (macerado con tamari); cebollas y puerros. Todas las nombradas, por su contenido en fitoquímicos.
  • Legumbres como las azuquis lentejas, garbanzos y alubias, por sus proteínas de buena calidad.
  • Pescado blanco y azul, pequeños porque estimulan la inmunidad
  • Algas de mar como la wakame, arame, kombu, dulse y nori, por su aporte en minerales. Y las de agua dulce como la chlorella y la espirulina. Todas ellas como potenciadoras del sistema inmune.
  • Semillas de sésamo, calabaza, girasol, lino y chía (estimulan la inmunidad), porque contienen grasas de buena calidad.
  • Aceite de sésamo y puntualmente de oliva de primera prensión en frío.
  • Miso, salsa tamari y ciruela umeboshi, por su aporte en fermentos.
  • Manzanas y peras cocidas.
  • Frutos del bosque como arándanos, moras, frambuesas, etc de la temporada, en pequeñas cantidades, o bien liofilizados, porque no pierden sus fitoquímicos.
  • Sal marina completa. Actualmente es mejor emplear la del Himalaya y si no la Atlántica. La sal marina se incorpora a través del gomasio o diluida en los alimentos.
  • Condimentos como la cúrcuma (anti-cancerígena) junto a la pimienta negra. Disolver 1 cucharadita de café de cúrcuma en media cucharada sopera de aceite de sésamo u oliva y una pizca de pimienta negra para condimentar verduras al vapor o para añadir a los cereales integrales en el momento de apagar el fuego.
  • El jengibre, rallado en el té, o con cereales, o con verduras o en la sopa de miso… El jengibre también es anticancerígeno.
  • El kuzu es el almidón de la raíz de la Pueraria y se ha usado en la Medicina Tradicional China desde hace 2500 años como remedio para distintas dolencias. Para tomarlo, diluir una cucharadita de postre de kuzu en un poco de agua fría. Poner a hervir 1 vaso de agua y cuando arranque el hervor, se echa el kuzu diluido y con una cuchara de madera se remueve rápidamente durante dos minutos y ya lo tenemos listo, podemos apagar el fuego. Se habrá vuelto transparente y espeso. Si preferimos tomarlo en el té o en cualquier sopa, lo añadimos previamente diluido, en  los últimos minutos de la cocción.
  • Plantas como el romero, tomillo, albahaca, orégano, perejil, para condimentar cereales, legumbres, pescado…
  • Setas como shiitake (donko), reishi, maitake y coriolus versicolor por ser estimulantes del sistema inmunitario. Para sopas, con verduras, legumbres…
  • Para endulzar, puede emplearse la stevia en hojas tanto frescas como secas (ni líquida ni en polvo).
  • Beber: té sencha, bancha o té kukicha, agua destilada, alcalinizada e hidrogenada. Todas estas bebidas alcalinizan.

Para ampliar la información, y consultar fuentes y detalles, ver el libro «De la fibromialgia a la Salud» y «Actuar en el Cáncer desde una visión global«.

 

 

Alimentación I: Alimentos que nos enferman

Los alimentos que nos enferman son:

Acidificantes

Oxidantes

Inflamatorios

Tóxicos

Antifisiológicos

La alimentación moderna es la primera causa que nos conduce a diversos trastornos: disminución de las defensas, ensuciamiento y falta de eliminación o estancamiento.
Los alimentos que a continuación se describen han sido estudiados científicamente, y se sabe que están involucrados en casi todas las enfermedades que conocemos.
¿Qué alimentos deberíamos evitar? ¿Qué aditivos hay que conocer que son usados para mejorar el sabor, o la apariencia, o para aumentar el tiempo de conservación, pero que son perjudiciales para la salud?
Hay que mirar siempre las etiquetas para poder evitar estos alimentos, pero no basta con buscar estos ingredientes en la etiqueta, hay que “descodificar” la lista que los fabricantes utilizan para engañar a los consumidores con otros nombres, como es el caso del Glutamato monosódico, con el que usan distintos nombres como extracto de levadura, E-621,…una larga lista, más de 25 nombres.

– Azúcar

¿El azúcar es una droga? El azúcar crea adicción. No se digiere, va directamente a la sangre, causando una serie de alteraciones físicas y mentales en el consumidor. El exceso de azúcar puede producir dos enfermedades: la diabetes y la hipoglucemia. Hace subir el nivel de glucosa en la sangre, así el páncreas es obligado a producir una cantidad extra de insulina, que es enviada a la sangre, produciendo una bajada del nivel de glucosa. Esto, a su vez, produce en el cuerpo la necesidad de ingerir más azúcar y el páncreas entra en confusión. Hoy existen millones de diabéticos en el mundo y sólo en Estados Unidos mueren más de trescientos mil por año. La acidez causada por su consumo predispone al cuerpo a infecciones como conjuntivitis y también a la acción de virus y bacterias.

– Harinas Blancas – Pan Blanco – Bollería Industrial

Carnes y carnes procesadas

La carne deja una sobrecarga de residuos ácidos en el cuerpo, en sangre, fluidos y tejidos. Estos residuos son los ácidos úrico, fosfórico y sulfúrico. Para neutralizar estos ácidos del cuerpo utiliza la reserva de minerales alcalinos, como el calcio de los huesos y dientes, produciendo osteoporosis. Una vez neutralizados los ácidos, quedan residuos de urato de calcio, que son depositados en los tejidos blandos y calcifican en formas sólidas, que van depositándose en arterias (arteriosclerosis), en las lentes ópticas (cataratas), en los uréteres y el riñón, en la vesícula biliar, en las articulaciones (artritis), etc. La carne roja tiene de un 30% a un 70% de grasa y colesterol. También tiene gran cantidad de venenos: pesticidas, herbicidas, fertilizantes y parásitos. Alrededor del 16% de todos los adultos en América tienen triquinosis al hacerles una autopsia. La carne roja no contiene fibra, lo que dificulta su eliminación. De todas las carnes, la peor para la salud es la de cerdo.

Lácteos (leche, yogures, kéfir, cuajada, postres lácteos, quesos, natas,…)

Actualmente muchos estudios científicos muestran la leche y derivados como un problema de salud. La pasteurización destruye vitaminas y enzimas para su digestión. La homogeneización puede producir problemas en las membranas celulares del tejido cardíaco. Una de sus proteínas, llamada caseína, es viscosa y pegajosa y se deposita en los intestinos impidiendo la absorción de otros nutrientes, contribuyendo a la fatiga crónica, alteraciones intestinales, enfermedades relacionadas con autoinmunidad (artritis reumatoide), lupus, cáncer, problemas circulatorios, alergias (cutáneas, respiratorias), inmunodepresión, diabetes juvenil, enfermedades otorrinolaringológicas, asma, sinusitis, acumulación de mucosidades (en órganos genitales femeninos y en el aparato auditivo) y nefrosis. También se puede decir, según estudios realizados, que la intolerancia a la lactosa va en aumento. Además, los lácteos no son una fuente de calcio. Así lo confirma el Dr. William Elis, después de numerosos estudios que lo avalan, que opina que los lácteos (leche animal) tienen un gran poder desmineralizante en los adultos.

Huevos de granjas intensivas

Aceites hidrogenados y grasas saturadas

Verduras: solanáceas (patata, pimiento, alcachofa, tomate, berenjena) y moderar el consumo de espárragos y espinacas, por su desequilibrio de sodio-potasio.

Productos industriales (aperitivos, snacks, alimentos precocinados, ahúmados, conservas, alimentos con aditivos: colorantes, conservantes, estabilizantes,…)

Sal común de mesa con o sin yodo y flúor.

Bebidas: zumos endulzados, refrescos carbonatados, bebidas light y 0% azúcar, alcohol y café.

Alimentos Transgénicos

La ciencia rompe la cadena molecular con la creación de los alimentos transgénicos. Si continúa, romperá el orden natural que mantiene la unidad. De aquí pueden salir enfermedades, malformaciones, etc, como ya se ha constatado en Francia.

 

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Barritas de tempeh con verduras

¿Qué es el Tempeh?

El tempeh es un alimento fermentado a partir de la soja amarilla. Cuando la soja no está fermentada resulta muy indigesta y poco saludable. En cambio, cuando la soja está fermentada se convierte en un alimento muy beneficioso para la salud.

Además del tempeh, la soja fermentada constituye la base del miso y de la salsa tamari. Es una proteína muy digestiva y de gran valor nutritivo. Es antioxidante y fuente de vitamina B12 de origen vegetal junto con otras vitaminas del grupo B. Asimismo, es un antibiótico natural utilizado contra enfermedades intestinales.

En el mercado existen 2 variedades de tempeh: natural o bien macerado con tamari. Os recomiendo el tempeh macerado con tamari por ser más yang y más gustoso. Se aconseja hervirlo durante 20 minutos con un poco de agua y un trozo de alga kombu como todas las legumbres y después se puede cocinar al gusto.

Receta: Tempeh con verduras y chucrut

Ingredientes para 2 personas:
4 barritas de tempeh maceradas con tamari
1 trozo de alga wakame remojada 2 minutos y cortada a trozos medianos
1 trozo de alga kombu
1 puerro cortado fino (tanto la parte blanca como la verde)
1/4 de brócoli
1 calabacín cortado a rodajas finas
3 cucharadas de postre de chucrut (col blanca fermentada)
2 cucharadas soperas de tamari
Aceite de sésamo
Cebollino fresco

Preparación:
1. Cortar cada barrita de tempeh en 3 láminas finas y las hervimos 10 minutos junto con el alga kombu.
2. Saltear los puerros con unas gotas de aceite de sésamo durante 5 minutos.  Añadir el calabacín 5 minutos más y a continuación el brócoli hasta que quede al dente.
3. Añadir las barritas de tempeh y el trozo de alga wakame en el mismo recipiente en el que hemos salteado las verduras anteriormente y donde ahora pondremos un fondo de agua (lámina de agua). Tapamos y cocemos a fuego medio durante 10 minutos. Apagamos, añadimos la salsa tamari y el chucrut, y removemos.
4. Lo servimos con cebollino cortado por encima, con sésamo espolvoreado y junto al arroz integral que habremos preparado previamente.

¡Buen provecho!

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